salí a buscarte

21 Juliol 2017


“Sólo salgo de mi soledad
para acompañar a la tuya.”

(Begoña Abad)

A Mª Ángeles Carpintero

Te he amado todos los días de mi vida
Llevo esperando tu llegada desde el big bang
en silencio en sueños.

Salí a buscarte,

Recorrí conventos por si en ellos te escondías de la vida,
en las casas de acogida sané las heridas de mujeres golpeadas.

Anduve en los callejones donde el sexo es barato,
entregando monedas sin pedir nada a cambio.

Deambulé por prisiones y refugios
por si eras una encarcelada o una expatriada.

Visité los hospitales, auxilié a las enfermas,
hasta el último minuto.

Conversé con madres que habían inhumado a los soldados.

Presiento,
ahora,
que ya es tarde,
que las cenizas
es todo cuanto
tendré de ti.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Theodore Earl Butler, “Jimmy Bultler in his Canoe”


el cuello

20 Juliol 2017

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El cuello
Hermoso y largo
Doblado hacia las piernas
Piensa
Las palabras los balbuceos el niño el mercado la oficina
el atardecer los manotazos la cama el café el servicio
el arroz la literatura el mercado el automóvil el ginecólogo
las pinzas el éter los parientes el dinero los recibos
el periódico la muerte la revolución el campo la cia
los candidatos los ratones el i ching las pantuflas el
rubor la crema de día la crema de noche el lavado el trago
la espiral la muerte el mercado la vecina los golpes
el teléfono las facturas la casa
y grita

Autor: Miyó Vestrini

Ilustración de Philip Muñoz


la ceguera de tu mano

19 Juliol 2017

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De vez en cuando hago que estoy ciega.
Mis dedos se convierten
en buscadores de relieves familiares
y escucho la voz de mi padre
que me llama por mi nombre,
sin confundirme con mis hermanas.
Y mi cuerpo es un trozo de barro
que modela tu boca.
Pero la oscuridad de mi noche oculta
[ un abrazo perverso que me tapa los ojos
y también me deja sorda y sin voz
para que no te oiga,
para que no me oigas.
Y el cuerpo se deshace, se va perdiendo
y la ceguera es la costumbre de tu mano
para no vernos más.

Autor: Lucía Fraga


algún día seremos su banquete

18 Juliol 2017

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Hay bestias que nos siguen el rastro
y saben oír el crujir de las hojas
bajo nuestros pies,
a millas de distancia.
Distinguirán el sonido
de nuestros pasos pequeños,
por más que nos creamos tan descalzos.

Si por casualidad o por cansancio
aflojamos la mandíbula,
distendemos del todo los pulmones,
la inhumana belleza de las bestias
acabará con nosotros,
dejando un rastro gris
de rocas y ceniza.

Por eso
rechinarán mis dientes
hasta el último instante,
contraeré cada músculo,
mi cuerpo entero será nuestro vigía.

No dejaremos que nos venzan
aunque no quepa duda:
algún día, mi amor,
seremos su banquete.

Autor: Olalla Castro Hernández

Ilustración: Oscar Santasusagna, “Madre Naturaleza” (2016)


vacaciones

17 Juliol 2017

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Despertarnos con la luz,
con el ritmo sencillo y previsible de los animales.
Conducir evitando las autovías.
Hundirme hasta las rodillas
en la memoria de hielo de un río.
Descifrar la extraña coreografía de los insectos.
Comer despacio cuando tenemos hambre.
Hablar poco, lo imprescindible.
Sostener en medio de la noche
la mansa mirada de un ternero.
Agotar los ojos y las piernas en un bosque.
Desandar por dentro la ciudad
y su fango de burocracia.
Bisbisear una lenta plegaria
para que no nos abandone en septiembre
esta certidumbre de belleza.

Autor: Maribel Tena


elogio de mi hermana

16 Juliol 2017


Mi hermana no escribe versos.
y dudo que empiece de repente a escribir versos.
Lo sacó de mi madre, que no escribía versos,
y de mi padre, que tampoco escribía versos.
Bajo el techo de mi hermana me siento segura:
el marido de mi hermana por nada en el mundo escribiría versos.
Y aunque esto suene a obra de Adam Macedonski,
ninguno de mis parientes se dedica a escribir versos.

En los cajones de mi hermana no hay viejos versos,
ni recién escritos en su bolso.
Y cuando mi hermana me invita a comer
sé que no es con la intención de leerme sus versos.
Sus sopas son exquisitas sin premeditación
y el café no se derrama sobre sus manuscritos.

En muchas familias nadie escribe versos,
pero si lo hacen, es raro que sea sólo una persona.
A veces la poesía fluye en cascadas de generaciones,
creando peligrosos remolinos en sus mutuos sentimientos.

Mi hermana cultiva una buena prosa hablada,
y toda su escritura son postales de sus viajes
con textos que prometen lo mismo cada año:
que cuando vuelva,
me contará todo,
todo,
todo.

Autor: Wislawa Szymborska

Ilustración: Andrea Kowch, “The watch”


pincelada gestáltica

14 Juliol 2017

“Si tanco el ulls
te’m fas present i
esclaten els colors”

(Miquel Martí i Pol, fragmento del poema “Estimada Marta”)

Recuerdo,
de manera precisa

que se reía con las amigas de los problemas de álgebra
que disfrutaba preparando sus platos favoritos
que discutía y discutía con su hermana
que luego se abrazaban y se besaban
que no llegaba con retraso a ningún lugar.

Estaba tan llena de vida
y estuvo tan poco tiempo enferma.

Recuerdo,
de manera precisa

sus ojos verdes y el cabello dorado
sus ilusiones y mis alegrías
que planeaba viajes señalando los destinos en los mapas
que no llegaba tarde a ninguna cita
que falleció demasiado viva.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)


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