Cortés y Malinche (Orozco, 1926)

12 Juliol 2020

Sobre la raza vencida, simbolizada por una figura de tez morena a quien no se le ve el rostro, surge el mestizaje a través de la unión de los dos personajes desnudos. Cortés en actitud dominante y Malintzin con los ojos cerrados en actitud sumisa y pasiva.

La primera vez que se representó a Malinche en el arte del siglo XX fue en el tablero Cortés y Malinche, una pintura mural del artista jalisciense José Clemente Orozco.

Todos conocemos la historia de la Malinche, una mesoamericana desubicada, que pasó de noble a esclava, rechazada en el mundo precolombino, le fue útil a Cortés –Fue una indígena que sobresalió entre los forasteros-. Cortés tenía como traductor a uno de los españoles de nombre Jerónimo Aguilar quien naufragó y vivió entre los Mayas y quien al parecer le la presentó.

La imagen de Malinche ha pasado a la historia como una traidora. El término malinchismo se refiere precisamente a la actitud de los conquistados que se enamoraron del invasor. Existe la certeza de que la Malinche se enamoró de Cortés.

Malinche y Cortés no fueron pareja realmente, la Malinche fue entregada por Cortés, en agradecimiento a su colaboración en los primeros tiempos de la llegada de los españoles, al hidalgo Juan Jaramillo que la desposó. Se cuenta que Malinche y Cortés tuvieron un hijo mestizo, eso es parte del mito. El mestizaje surgió de la unión violenta y la confluencia de dos mundos antitéticos basados en la injusticia y en la desigualdad.

Representa al hombre blanco venido del otro lado del mar que toma a la mujer conquistada con una mano, y con la otra la protege y la detiene, la controla. El personaje masculino aparece con la solemnidad de estatua de mármol griega y la mujer parece modelada con barro, inspirada en las formas redondeadas y sensuales de la cerámica prehispánica de la región de Jalisco y Colima.

El elemento más llamativo en “Cortes y la Malinche” es el color de la pieza.

Cortés, que se representa a la izquierda, se destaca en el mural debido a su color blanco, que contrasta con el paisaje oscuro en el fondo, así como con el sombreado más oscuro de las otras figuras en el mural. Cortés está pintado de blanco para mostrar su origen europeo como español. La Malinche y la persona indígena en la pintura están coloreados con un tono rojo más anaranjado más oscuro para simbolizar su herencia azteca indígena. Esta diferencia de color entre Cortes y Malinche es importante para establecer la diferencia de culturas, que es un elemento clave de la pieza.

La posición de cada figura en el mural se utiliza para representar la posición de esa persona en la sociedad. Cortés está sentado al lado de Malinche, sosteniendo su mano, para mostrarle su conexión conyugal; Sin embargo, Cortés se coloca ligeramente delante de Malinche y usa su brazo izquierdo para contenerla. Esto muestra el dominio de Cortés sobre Malinche y su posición más poderosa en la sociedad.

Orozco pinta debajo de Malinche y Cortés una representación del indio conquistado, roto, a los pies del dominador, al lado de los magueyes cercenados, símbolos del pasado precolombino, negado y destruido por los españoles.

El pie derecho de Cortés está sobre la parte superior de un indígena colapsado tirado en el suelo. Esta imagen de Cortés pisando a la persona indígena derrotada muestra a Cortés y el abuso y la negligencia de los españoles por el pueblo azteca. El brazo izquierdo del hombre derrotado es tendido por la mano de Malinche, casi como si se estuviera acercando a ella. Esto muestra la incapacidad de Malinche para ayudar a su gente, debido a su marido controlador, que se representa sosteniendo su mano hacia atrás con su brazo.

Orozco concentró la atención y el abanico de significados en la expresión de los cuerpos. El joven es indígena y su cuerpo caído transmite derrota o muerte. Por el contrario, Cortés y Malinche emanan fuerza y vitalidad, con cuerpos tan recios que parecen monumentos de piedra. Él tiene un papel activo, mientras que ella se mantiene pasiva. El conquistador pisa al indígena que se encuentra a sus pies, sujeta con fuerza la mano de su pareja y cruza con determinación su brazo frente al cuerpo femenino. Su mirada es inexpresiva. Por el contrario, Malinche tiene los ojos cerrados y su postura transmite cierta suavidad y sumisión porque asume las acciones de Cortés. El color nos dice que Cortés es frío, Malinche es cálida.  

Los trazos y líneas en la pintura ayudan a definir el tipo de cuerpo de cada figura y su significado simbólico. Líneas oscuras bien curvadas delinean el cuerpo de Cortés para darle una apariencia de fuerza. Se sienta firmemente en posición vertical y se agrega un énfasis a su brazo extendido para mostrar la fuerza en su opresión de Malinche. Las líneas utilizadas para definir a la Malinche son más suaves y aportan un aspecto más natural a su cuerpo. A diferencia de Cortés, ella es suave y su cuerpo se sienta cómodamente. Esta naturaleza más suave ayuda a contrastar con el aspecto más dominante y contundente de Cortés. Por último, las líneas utilizadas para dibujar la persona indígena colapsan y se doblan. Su brazo extendido se curva como si careciera de estructura o músculo, lo que le da una apariencia de debilidad. Esta debilidad representa la incapacidad de los pueblos indígenas para defenderse de la opresión de los españoles.

Este mural es un comentario sobre el dominio español en México y la forma en que el pueblo azteca fue avasallado por los europeos.

Para la historia, La Malinche emergió cuando se adhirió a los conquistadores, al ser regalada junto con otras mujeres a Hernán Cortés, convirtiéndose en la primera cristiana nacida en el continente americano, lo que aconteció en una ceremonia bautismal semejante a un exorcismo por medio del cual se pretendió extraerle los demonios internos del paganismo.

A partir de entonces, fue una pieza estratégica durante el periodo de la conquista, desempeñándose como intérprete, negociadora, informante -acerca de ubicaciones, tipos de organización, producción y costumbres de las civilizaciones en vías de ser conquistadas-; también fungió como oradora al servicio de los invasores -como en el caso del capítulo de Zempoala, donde convenció a los habitantes de destruir a sus ídolos-. Finalmente, fue esposa de Hernán Cortés con quien concibió al primer mestizo, Martín Cortés.

Para la historia oficial española fue una aliada, cuya imagen fue elevada a figura romántica por autores que le atribuyeron los valores de la nobleza europea: “culta”, “rica”, “bien vestida”, “de modales elegantes”, distanciándola de la rudeza con la que se asoció a la imagen del indio.

En el imaginario popular mexicano, su figura fue remitida a dos realidades infravaloradas por la idiosincrasia mexicana: lo femenino y lo indio, dando lugar a la representación arquetípica de la traición, que pervive en el término “malinchista”. No sabemos la fecha de su muerte ni su lugar de entierro, pero en algunas leyendas es un alma en pena llorando y lamentándose del destino de sus hijos -los mestizos- lo mismo por Chapultepec que por Texcoco.

Helguera representa en “La noche triste” la derrota de los españoles a manos de los mexicas (aztecas) aunque tiene la habilidad de mantener en un segundo plano el asunto bélico (Más información en: https://es.wikipedia.org/wiki/Noche_Triste)

Jesús Enrique Emilio de la Helguera Espinoza (1910-1971) en “Hernán y Malinche” ofrece una visión de los amantes mucho más irreal y proclive a satisfacer la más gazmoña interpretación hispanista. Confirma con esta obra que sus trabajos, de fuerte corte romántico y académico, reflejan un México irreal, idealizado y mitológico. Como los críticos de la época encontraban su obra muy sentimental y de fines puramente comerciales, fue por algún tiempo relegada e ignorada.


soy el lugar del fracaso

11 Juliol 2020


Para encender la luz he de golpearla
tengo ganas de morirme pero estoy tan alegre
¿qué otra cosa puedo desear?
los viejos mueren en hospitales horribles
y yo me acuesto en
una casa oscura pero tranquila
rodeada de gente tranquila
como yo
los viejos duermen atados a las camas
y yo me levanto a orinar cuando quiero
muchos se suicidan
es entretenido el programa de televisión
esos viejos cagones
todavía me perfumo
– huelen bien mis sábanas encenagadas

Autor: Angélica Liddell

Ilustración de Aykut Aydogdu


impresión

10 Juliol 2020


Mientras tiemble
el metal de la campana,
el ruido aún
se podrá recoger
como palabra

Autor: Susana Corullón Paredes

Ilustración: Van Gogh, “la iglesia de Auvers” (1890)

Después de que Van Gogh dejase el hospital de Saint-Rémy-de-Provence abandona el sur de Francia para dirigirse al norte. Tras visitar a su hermano se marcha a Auvers-sur-Oise. Aquí Van Gogh pasó lo que serían sus últimas diez semanas de vida y en este breve lapso de tiempo pintó un centenar de cuadros. Van Gogh pintó durante un tiempo las flores del jardín del doctor, y luego fue dedicándose a la población y su entorno. Así descubrió la iglesia del pueblo, de estilo gótico, que pintó en este cuadro: La iglesia de Auvers-sur-Oise.

No es casual la utilización de una luz nocturna para representar esta pequeña iglesia gótica. El efecto lumínico transmite una sorprendente sensación fantasmagórica.

La iglesia se alza sobre una colina levemente elevada. El cielo es de un color azul profundo, que se refleja en las amplias vidrieras. La parte superior del cuadro está iluminada brillantemente por el sol, pero la iglesia misma está cubierta por su propia sombra. Alrededor de la iglesia se distingue hierba verde y caminos, bañados de luz, y que llevan en direcciones diferentes. El tema de los caminos divergentes también aparece en Campo de trigo con cuervos. Por uno de ellos se acerca una campesina al templo. En los laterales del cuadro pueden distinguirse las casas del pueblo y árboles.

La figura de la mujer que camina por el sendero proporciona un sobrecogedor realismo a la escena.


autobiografía

9 Juliol 2020

Una autobiografía es la suma de las mentiras que se pueden contar.
Yo soy tres elementos en desorden:

la niña participando en pruebas de cross,
sin poder dar marcha atrás, saltar la cinta, detener el paso;
la niña que odia el deporte porque en él no se puede perder

la adolescente acomplejada por no ser bonita,
lista sí, pero con las piernas demasiado grandes;
piernas que ni siquiera le sirvieron para correr

la mujer –joven, oscura– que aún fuma a escondidas,
se esconde entre libros, construye su máscara;
un reloj sin agujas decide por ella sus pasos inseguros.

Mi autobiografía, la suma de las veces que mentí,
las que lloré,
las traiciones y soledades que vi
a mis pies,
que fui regando en silencio.

Mi autobiografía, fracaso inicial, certeza de la muerte.
Asumir el absurdo
para ver
los estragos que causa la esperanza.

Autor: Alba González Sanz

Ilustración: Antonio Pérez Bornot, “tres mujeres”


true love blues

8 Juliol 2020


No te importe tanto:
sabrás exactamente qué se siente
cuando la vida se abra
anti ti como una navaja
y su hoja reluzca
un instante en el aire
para después cortar,
violenta o delicadamente,
la carne hasta que sangre.

Autor: Julio Rodríguez


cuando hablo de ti

6 Juliol 2020


no sirve
seguir llorando
he de afrontar
que duermes entre lápidas
que has dejado
un rastro de ternura
en tu pausa de tierra
que has sembrado amor
sin represalias
y cuando hablo de ti
porque te nombro
en las sílabas
y en las hojas
viento por viento
rama por rama
como carne de tu carne
uncida a tu trazo
y a tu huella
hijo de Nicolasa y Fermín
—aunque en realidad eras nieto
y huérfano y solo—
superviviente
soñador
equilibrista
cuando hablo de ti
papá
tu origen
me perfecciona.

Autor: Paloma Corrales

Fuente original: http://alcobaparalela.blogspot.com/2017/04/cuando-hablo-de-ti.html

Ilustración: Achille Laugé, “La route”


patria

5 Juliol 2020

Sentíte falar con señaldá
de la tierra que nun tienes,
de la neñez perdida.

Yo, llonxana,
como siempre,
nun acertaba a falar:
pensaba que, si la patria ye un temblor,
tu yes munches,
munches veces,
patria mía.

Autor: Vanessa Gutiérrez

Fotografía: Niños mineros en El Entrego, San Martín de Rey Aurelio, Cuenca Minera del Nalón, Asturias. Año 1945

TRADUCCIÓN AL CASTELLANO:

Te he sentido hablar con melancolía
de la tierra que no tienes,
de la niñez perdida.

Yo, lejana,
como siempre,
no acertaba a hablar:
pensaba que, si la patria es un temblor,
tú eres muchas,
muchas veces,
patria mía.

Autor: Vanessa Gutiérrez


apunte nocturno

4 Juliol 2020


Se está más silo a plena luz del día.
La noche nos cobija en su refugio.
Nos rodea de cosas que no existen.
Nos permite soñar que nos amaron
y fuimos una sombra iluminada
por una clara tarde que es eterna.

Autor: Victoria León

Fotografía de Noell S. Oszvald


pájaros

3 Juliol 2020


En el campo
los pájaros
agonizantes
vuelan muy bajo
para estrellarse
contra los troncos,
contra las piedras,
porque su amor
es más que un canto
sobre la yerba.

Autor: Blanca Haddad

Ilustración de Andrea Kowch


casas

2 Juliol 2020


Una dentro de otra llevo puestas
las casas en las que viví.
El tiempo las había precintado.
La memoria es una llave maestra.

Autor: Ángel Guinda

Ilustración: ricardo renedo, “mi ventana, mi mundo”


%d bloggers like this: