Descortesía del suicida (Carlos Vitale, 2008)

DSC_0025Los que me conocen saben que uno de mis defectos es la inclinación perversa a señalar siempre -en ocasiones de modo inquisitorial, no en vano estudié con los jesuitas- los defectos antes que las virtudes. En esta reseña tal vez me sienta incómodo pues las virtudes abundan y los defectos -que los hay, Carlos- escasos y de poca importancia. Entre las primeras, un humor inteligente, sutil e irónico pero que es, también, directo. Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) ha creado un género propio en la frontera entre la narración y el poema; de la primera procede la materia a la que está atenta la prosa pero la intención de descubrir el trasfondo paradójico de la existencia es plenamente poética.

Y aunque es justo loar las excelencias de un libro de mico relatos que es deliciosamente corto, breve y conciso como las historias que nos relata el mismo Carlos nos invita a ser cautos en la alabanzas pues, no en vano, “es el mejor libro que he leído en los últimos minutos” (Carlos Vitale, “el reseñista prudente”).

Uno de sus posibles inconvenientes -el dispendio en la edición, con las hojas prácticamente en blanco,  como si no supieran en Ediciones Candaya que los árboles son importantes para el ecosistema-, es fruto de la precisión del autor a la hora de hilvanar relatos, reflexiones o paradojas en ocasiones de una sola línea. Como toda contra tiene su pro, el lector puede con la mitad de las hojas en blanco del libro anotar directamente sus observaciones o críticas o, simplemente, realizar pequeñas sumas para la administración de los gastos domésticos.

En definitiva, un libro que obtuvo el Premio de Narrativa  Villa de Chiva (1997) y que desde su primera edición, lejos de envejecer, renace más vivo y más joven -siempre en el límite de lo absurdo como aventura en el prólogo José María Merino- con nuevos relatos que su autor incorpora.

Confío Carlos que no te suceda como a uno de tus protagonista que “andaba por la calle leyendo una elogiosa nota sobre mi poesía aparecida en un revista italiana, cuando una paloma me cagó la página”(“Carlos Vitale, “un crítico de altura”).

Finamente os dejo en enlace con una relación de reseñas de esta obra infinitamente más rigurosas que ésta y algunas de las entradas dedicadas a la obra., no sin antes sugeriros que si estáis interesados en adquirir esta obra podéis hacerlo contactando directamente con el autor en:  carlos.vitale@yahoo.es

En la fotografía que ilustra esta reseña puede contemplarse el aspecto del libro de Carlos Vitale tras ser arrojado por la ventana desde la azotea de un edificio de 17 plantas al considerarse el lector extrañamente sorprendido por la concisión y brevedad de los micro relatos del argentino y que había adquirido en unos grandes almacenes pensando era una gran, aburrida e insustancial novela. Lo hizo tras comprobar que había centrifugado el ticket de compra y que la devolución era harto improbable, tras la pertinente consulta telefónica con el servicio de atención al cliente de los antes referidos grandes almacenes.

Consultar:

http://www.candaya.com/descortesiadelsuicida.htm

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/02/05/el-aprendiz-de-brujo-181-decepciones/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/02/04/el-aprendiz-de-brujo-180-mente-vacia/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/02/02/la-vida-y-la-muerte-35-naufragio/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/02/01/el-aprendiz-de-brujo-179-el-espejo/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/01/22/la-vida-y-la-muerte-33-suicida-maleducado/

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