en eterna mudanza

Dali - Venus de Milo con cajones (1936) El escritorio antropomórfico

“El cuerpo humano está lleno de cajones secretos que sólo se pueden abrir a través del psicoanálisis”

(Salvador Dalí)

Sepultada en cajas de cartón con cinta de embalar
toda mi biblioteca mis aproximadamente tres mil libros
los restos de una marihuana white widow los preservativos
XXL que se caducarán los montones de ropa de segunda mano
que mis amigas y familiares consumistas y adictas a las compras
me regalaron mi joyero y una bola de cristal un cuenco tibetano
los sacos de dormir los papeles del trabajo las cuentas bancarias sin cerrar
en ciudades a las que quizá no vuelva jamás los libros
prestados las libretas escritas hasta el final los diarios de viaje
los medicamentos homeopáticos un grabado de Miguel
las especias que me alegran las comidas los poemas los carteles
de recitales
todo lo acumulado en este último año
cuánto puede reunirse en un único año

Sepultados en caja de cartón con cinta de embalar
están mi alternancia de sueño y desvelo a ratos en la misma balanza
normalmente desequilibrados la creciente tristeza fruto de no-sé-qué
o de una serie de circunstancias externas que merman mi sonrisa
habitualmente amplia las piernas y el intestino pesados
la incertidumbre del lugar para habitar y escribir el rostro ojeroso
al que asoman las primeras arrugas la hija que se marcha
a tan corta edad los amantes que insisten y a cuyos hombros
esta tarde quisiera sólo llorar
la necesidad de un escritorio, una cama, una cocina unos libros y poco más
y decir de nuevo esta casa es mi casa y no tiene ratas
y vivo en algún lugar tranquilo cerca del mar cerca de una vía
en la que no desee aniquilarme ni borrar las diez horas diarias de trabajo
para ponerme ante un espejo
y no maldecir mi cuerpo en flor masacrado otro día más
por una modernidad de la que no me ocupo demasiado y para mí
no tiene nada de vuelta/ nada bueno/ de vuelta

Sepultado en cajas de cartón con cinta de embalar
está mi deseo
que a días es un callejón sin salida
que a ratos es una fulgurante línea de luz un túnel
que a cada hora insisto en esnifarme
para ser capaz de vivir otro mes más
soportando esta plena conciencia de la pequeñez
e inutilidad de mi tiempo empleado
en ganarme el pan
a diferencia de este oficio diario mal considerado
no remunerado
pero con esa inmensa capacidad que da
de regeneración

Autor: Mónica Caldeiro

Ilustración: Dali, “Venus de Milo con cajones” (1936) o “El escritorio antropomórfico”

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s

%d bloggers like this: