tila

tacita-de-porcelana

La enfermera me trajo un vaso de plástico
con agua hirviendo y tres bolsitas de tila.
Nunca había tomado tila,
no conocía la muerte
y jamás hubiera imaginado
que el dolor del alma
pudiera tratarse con yerbas.

Autor: Paula Lamamie de Clairac

Fotografía de Josep Aguilella

Els comentaris estan tancats.

%d bloggers like this: