sábado de febrero

globo en un pasillo

Los objetos de la niña muerta
desperdigados por la habitación
con un desorden deliberado,
en el mismo lugar
que ocupaban
la última vez que salió de casa.

Son los centinelas de la memoria,
las señales inequívocas de una ausencia,
las pruebas irrefutables de una tragedia.

Un elefante solo,
el cuaderno con las hojas en blanco,
su chaqueta en el respaldo de la silla,
un libro sin terminar,
calcetines sin estrenar,
la cama con el dibujo de su último sueño.

Un sábado salió unas horas del hospital
antes de empezar el lunes radioterapia.
No quiso entrar en su habitación.

Ahora sé que sabía que se moría.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

Laia ingreso en el Hospital la noche del domingo 2 de febrero. El sábado día 8, antes de iniciar las sesiones de radioterapia, nos dieron un permiso para pasar el fin de semana en casa. Sólo estuvimos unas pocas horas.

Ella volvió la noche del mismo sábado al Hospital y prefería seguir ingresada allí. Aquella misma noche tuve la certeza que íbamos a perderla incluso antes de lo previsto.

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