riña entre don Carnal y doña Cuaresma (Brueghel, 1559)

Brueghel - riña entre Carnaval y Cuaresma (1559)
Según parece, la palabra carnaval proviene del latín carne levare y quiere decir “abandonar la carne”. Se hace referencia así a los atracones previos al periodo de cuaresma, que tenían como plato principal la carne (en sentido más amplio posible, comida y sexo). El carnaval era puro exceso, la excusa perfecta para cebarse, emborracharse y conocerse antes de consagrar los cuerpos al ascetismo obligado de la cuaresma.

El cuadro representa una fiesta popular del campesinado en una plaza de una ciudad flamenca, en concreto la batalla o combate entre el Carnaval y la Cuaresma, a modo de parodia.

Brueghel, campesino y burgués, católico y libertino, humanista, filósofo, satírico, paisajista fue  un pintor de género que retrataba escenas de la vida diaria tratadas desde perspectiva realista. Los temas escogidos son la calle, las tabernas, la vida familiar, excursiones campestres y las fiestas.

En pleno siglo XVI no decoró altares, ni iglesias ni palacios, sino que pintó para los amigos y coleccionistas de la época. Estuvo considerado como el pintor de los campesinos cuidando el más pequeño detalle anatómico en las costumbres y en los gestos.

La obra presenta el contraste entre dos aspectos de la vida: una posada en el lado izquierdo, para el goce, y la iglesia a la derecha, para la devoción.

La riña se puede apreciar en primer término, con la figura de Carnaval, de complexión gruesa, montado sobre un tonel y armado con un espetón del que prenden un pollo y la cabeza de un cerdo, y la Cuaresma, de aspecto escuálido, con un panal de abejas sobre la cabeza, sentada sobre una silla de iglesia que colocada sobre un carro del que tira un monje y una monja, y empuñando una pala de panadero con dos arenques. No es casualidad que los diferentes alimentos, tanto de uno como del otro contrincante, simbolicen las diferentes comidas habidas en una y otra época del calendario litúrgico.

La ubicación de esta escena tiene lugar en la plaza de una localidad flamenca donde, además, se pueden apreciar a una muchedumbre compuesta por los más diversos y variopintos miembros de la sociedad flamenca: comerciantes, feligreses en una procesión, niños jugando, mujeres en sus quehaceres domésticos y otra serie de individuos de las más diferente condición. Uno de estos grupos, que entre la multitud pasa un tanto desapercibido, es el que está compuesto por un conjunto de mendigos lisiados que, al igual que el resto de la población, se encuentran celebrando el festejo. En la taberna hay borrachos y delincuentes.

Brueghel - riña entre Carnaval y Cuaresma (1559) detalle 01El señor Carnaval que pinta Brueghel es un barrigón feliz montado a horcajadas en un barril de vino, con los pies apoyados en unos estribos-cazuela. En vez de casco, lleva un pastel de ave en la cabeza y su lanza es un espetón en el que se ensartan una cabeza de cerdo, un pollo, pedazos de carne y salchichas. En el frente del barril ha clavado una chuleta de cerdo y lleva a la cintura una bolsa con cuchillos. Lo más probable es que se trate de un carnicero, que eran quienes proporcionaban la materia prima para estas festividades. Detrás de Carnaval y de su comitiva, podemos ver a una mujer cocinando gofres en una hoguera.

La comitiva que sigue al Carnaval es de lo más pintoresca. Todos ellos van disfrazados, como mandan los cánones, con esas máscaras que les permitirán “pecar” de forma más o menos anónima. El último de la fila es un niño pequeño que lleva en la cabeza la corona de papel que le tocó en el roscón de reyes  y una butifarra.
A diferencia del señor Carnaval, la Cuaresma es una señora rancia y reseca vestida de monja. Lleva en la cabeza una colmena, símbolo de la iglesia, y su lanza es una larga pala de panadero con un par de arenques. En el carro en que va montada, del que tiran un fraile y una monja, transporta alimentos típicos de la cuaresma: panes, pretzels y mejillones. Y su comitiva no está formada por una panda de borrachos, sino por unos niños muy formales y educados que tocan la carraca.

En las puertas de la iglesia la crítica social a la nobleza queda representada por el típico ricachón que sale de misa va repartiendo limosna entre los pobres y los enfermos que esperan a la puerta de la iglesia.

Para conocer el significado alegórico de esta obra consultar:

http://symbolos.com/carnavalcuaresma1.html

 

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