entonces

3 Agost 2017


Estaba sola y a merced del viento,
esperando una ráfaga más fuerte,
y tus labios de niebla eran mi muerte.

Estaba sola yo bajo la lluvia,
era la lluvia, yo, y estaba sola
y me azotaba el mar.

Recuerdo ese final que llegará.
Una gaviota come carne cruda.

Autor: María José Vidal Pardo

Fotografía de Marta Bevacqua


%d bloggers like this: