el vaso de vino (Ángeles Santos, 1929)

angeles-santos-el-vaso-de-vino-1928
Sobre fondo negro, la pintura encuadra un taburete de rejilla de mimbre.

En su centro hay un vaso de vino clarete, semivacío, sobre un plato de loza blanca. En el borde del asiento humea un cigarrillo. Resalta el vaso por su tratamiento minucioso y detallado, por el brillo del vidrio y las tonalidades del vino, que están resueltas con maestría en cuanto a la realización del color y de la forma. El vaso proyecta una sombra rosada y gris sobre el plato de loza.

En el cigarrillo encendido, la textura de la ceniza queda perfilada mediante pinceladas cortas y pequeñísimas. En la voluta ascendente del humo las pinceladas son dulces, parece como si sólo rozasen el lienzo, se difuminan produciendo sensación de movimiento.

Ángeles Santos Torroella (1911-2013) pintó sus mejores obras antes de cumplir los veinte años, unos cuadros sorprendentemente maduros y modernos, que enlazan directamente con el surrealismo y la nueva Objetividad, dos corrientes artísticas de vanguardia que le quedaban muy, pero que muy lejos a esta adolescente que vivía en Valladolid. Empezó a pintar a los trece años, copiando láminas de cuadros en un colegio de monjas de Sevilla, donde estaba interna. En 1927, su familia se trasladó a Valladolid y Ángeles empezó a ir a clases de pintura. A lo largo de los tres años siguientes, pintó sus obras maestras. Empezó a exponer inmediatamente y se convirtió en una celebridad. Nadie entendía cómo una chica tan joven podía pintar así, teniendo como única referencia los libros y revistas de vanguardia que iban cayendo en sus manos. La pintura la absorbía completamente, pero el ambiente provinciano en el que se movía no estaba preparado para aceptar este tipo de arte, ni su carácter rebelde. A su edad, debería estar buscando un buen marido, en vez de pintar cosas extrañas. Este rechazo afectó a su salud mental y acabó por sufrir una crisis nerviosa. Sus padres la internaron en un sanatorio psiquiátrico una temporada y dejó de pintar. Aunque retomaría los pinceles años más tarde, lo haría para pintar obras convencionales y amables, que ya no conservaban nada de esa primitiva fuerza juvenil. Habían conseguido domar a la bestia.

Un año más tarde pinta “Anita y las muñecas” (1929) que mantiene un equilibrio entre un retrato doméstico y un trazado inquietante que ahonda en la negritud que amenaza la infancia.

nita-anita-y-las-munecas-1929La niña viste delantal a cuadros, ocres y blancos. Su rostro es muy expresivo, sobre todo sus ojos castaños, muy brillantes y que, al estar tan bien pintados, llegan a dar la sensación de acuosos y húmedos. Tiene una mirada simpática y risueña.

Detrás de ella hay dos muñecas lujosamente vestidas. La cara de la que está en posición vertical parece de porcelana y está cubierta con un sombrerito. Su vestido es largo y azul. Perpendicularmente a la muñeca en azul, asoma el busto de otra muñeca.

Son curiosas las tres miradas del cuadro: la de la niña que sonríe feliz, la de la muñeca en azul, fija y algo fantasmagórica como la sombra que proyecta su cuerpo en la pared, y la de la otra muñeca que se dirige al suelo.

El óleo también aparece iluminado de una forma extraña, la expresión de la niña es inquietante, las sombras de unas muñecas que eran bomboneras, de moda en la época, nada tranquilizadora. La anécdota del cuadro tiene que ver con un crimen cuya víctima fue un fabricante de estas muñecas, llamado Pablo Casado y cuyo asesinato trascendió a la prensa publicándose fotos de estas muñecas en El Norte de Castilla y que seguramente vería la pintora.

angeles-santos-dos-hermanos-1930En esta galería acristalada de “Dos hermanos” (1930) se destacan dos figuras; un niño que apoya el cuerpo contra la pared. El rostro triste, los ojos brillantes. Va descalzo. A su lado, una niña que viste un abrigo roto.

La desnudez de los pies, la mirada triste, la ropa caída, las mangas cortas dan a los niños una apariencia de mendicidad.

La mirada triste que dirige el niño al espectador infunden a todo el cuadro sensación de sordidez y desamparo.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

S'està connectant a %s

%d bloggers like this: