milenio

13 Març 2018


Compartimos el frío en una cama,
acurrucados juntos y en silencio.
Hace mil años todo fue igual:
la noche, el mar, los cuerpos ateridos
bajo pieles de cabra, bajo sacos
junto al leve fulgor de los rescoldos.

Nos rodean las cosas ancestrales
que ignoran qué es pasado y qué es futuro.
Los jeroglíficos de las estrellas,
la noche sobre el mar y los olivos,
la esquila que atraviesa los cercados,
un búho que no sabe que es un búho
o la niebla varada en las encinas.
Somos antiguos, somos inmortales,
porque no somos más que un rastro débil
que dura poco y pasa, y se va y vuelve
sin poder regresar nunca a su casa.

Autor: Eduardo Jordá

Ilustración: Georg Eduard Otto Saal, “Forest Landscape in the Moonlight” (1861)


A %d bloguers els agrada això: