vigilia

25 Juliol 2018


Hay sonidos que no descansan nunca:
los electrones en los flexos,
el óxido en el grifo,
el crepitar del borde de la sombra
de los cedros ardiendo estupefactos,
la mañana en los charcos delante de la cárcel,
las articulaciones de los grandes puentes,
la fiebre, la desidia,
el balbuceo de los extrarradios,
la sed.

Hay sonidos que no descansan nunca:
de noche oigo en mi cuerpo la carcoma.

Autor: Federico Gallego Ripoll

Ilustración: Joan Ponç, “contorns” (1950)


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