separació

3 Setembre 2018


Estrelles
que brillen
en la nit

com vides
que no compartirem

Autor: Josep M. Nogueras

Ilustración: Van Gogh, “noche estrellada sobre el Ródano” (1888)

Un cielo nocturno con grandes tonos azulados, iluminado en el centro e impregnado de pequeñas estrellas amarillas esparcidas sobre éste. En el horizonte se distinguen destellos de un poblado, una ciudad viviendo en el horario de la noche. Un río corre a las orillas de la ciudad llenando de reflejos la superficie del agua. Una serie de embarcaciones flotando sobre el agua. Una pareja de pie a la orilla del río. Estos son los elementos primordiales que conforman la obra…

Noche estrellada sobre el Ródano refleja un hermoso cielo nocturno y la tranquilidad de la ciudad sobre la superficie del agua.

Desde su llegada a Arles, el 8 de febrero de 1888, la representación de los “efectos de noche” constituye una preocupación constante para Van Gogh.

Son las luces nocturnas, las estrellas y luces de gas de Arles reflejadas sobre el Ródano, las protagonistas del cuadro. Entre tanto, dos figuras en el primer plano favorecen la composición, dándole profundidad, y añadiéndole significado secundario a la obra, pues sabemos que son dos enamorados por las propias palabras de Vincent, pero si nos fijamos bien observamos que esta pareja es una pareja de ancianos que camina con dificultad y que se apoya la una sobra la otra para mantenerse en pie y proseguir su marcha, el amor en su estadio menos romántico pero tanto o más verdadero y sensato.

Una noche serena, donde las luces de la ciudad anuncian que hay vida más allá. Y se tienen como espectadores una pareja al borde del rio, y sobre ellos nos podríamos hacer la siguiente pregunta, ¿somos nosotros quienes observamos la obra?, o es más bien aquella pareja, la que nos observa y tal vez ríe de nosotros al quedar admirados por esta obra.

Los reflejos presentan tonos muy vivos, intensos, para dejar claro que existe una clara relación entre el cielo y el agua, una especie de lucha por dejar su presencia y hacerse notar. Tanto el cielo estrellado busca hacerse notar como el agua del rio que juega con los reflejos de las luces de la ciudad. Y como espectadores de esta lucha se encuentran los botes a la orilla del rio y una pareja.

Van Gogh sufrió grandes desamores a lo largo de su vida, y en su búsqueda del amor tal vez podríamos decir que trata de representar aquel anhelo por tener a alguien con quien compartir tan hermoso escenario.

Dos amantes escondiéndose en la orilla del rio, al lado de las embarcaciones, contemplando aquella belleza, disfrutando haberse encontrado para poder llegar a ese punto.

En el cielo azul cobalto se extienden las estrellas rodeadas por un halo que las intensifica y las destaca; se distingue la Osa Mayor. Un cielo oscuro solo iluminado por la luz lunar allí donde las nubes son menos espesas.

La pintura de Vincent no está motivada por las alucinaciones de un esquizofrénico o influenciada por los ataques de locura, ya que durante estás crisis confiesa que le es imposible crear; así que más bien su obra es el resultado de un hombre extraordinariamente sensible. De hecho, este cuadro encarna la profunda alegría que le producía pintar. Todo, incluso la pareja que se destaca en primer plano, parece revelar la naturaleza romántica y festiva de la luz de las estrellas.

“Te incluyo aquí un pequeño croquis de una tela de 30 cuadrada; por fin, el cielo estrellado pintado en la noche misma bajo una luz de gas. El cielo es azul verde; el agua es azul real, los terrenos malva.

La ciudad es azul y violeta; la luz de gas es amarilla y los reflejos son oro rojo y descienden hasta el bronce verde. En el campo azul verde del cielo, la Osa Mayor tiene un resplandor verde y rosa, cuya discreta palidez contrasta con el oro rudo del gas. Dos figuritas coloreadas de enamorados en primer plano.”

(Vicent en una carta a su hermano Theo)


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