árboles

3 Mai 2019


Creo que nunca llegaré a ver
un poema tan bello como un árbol.
Un árbol cuya boca hambrienta se aprieta
contra el pecho fluyente de la dulce tierra;
Un árbol que mira a Dios todo el día
y levanta sus brazos frondosos para rezar
Un árbol que en verano puede llevar
un nido de petirrojos en el pelo;
En cuyo pecho la nieve ha yacido;
que vive íntimamente con la lluvia
Tontos como yo hacen poemas
pero solo Dios puede hacer un árbol.

Autor: Joyce Kilmer

Ilustración: Arthur Saron Sarnoff, “Crepúsculo”


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