cada mañana

21 Mai 2019


Cada mañana,
antes de partir hacia el río,
damos gracias a Dios
por lo que haya ese día en nuestros platos,
no importa si son gachas o ratones.
Mis padres y mi hermana
parecen olvidar que le rezan
a la misma persona que les ha abandonado:
ese Dios que es capaz de esconder bajo tierra
un puñado de oro
tan solo para vernos escarbar;
el mismo que nos trajo hasta aquí
sabiendo que el hambre va a matarnos
mucho antes de que el trigo
nos llegue a la cintura.
Yo muevo los labios y finjo rezar,
mientras tanta gratitud me va astillando.

Autor: Olalla Castro

Ilustración: Jozef Israëls, “The Parting Day”


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