los bebedores de absenta (Jean-François Raffaëll, 1881)

26 Mai 2019


Con “Los bebedores de absenta” (1881) Jean-François Raffaëlli (1850-1924) vertebra una obra realista en plena efervescencia impresionista.

Esta imagen descarnada representa los efectos devastadores de la adicción a la bebida de absenta.

Raffaëlli se destacó en la captura del medio burdo de la banlieue parisina: las áreas marginales más allá de la ciudad que luego estaban colonizadas por la industrialización y la expansión urbana.

Los hombres retratados en “Los bebedores de absenta” se describen como “naufragios de la pobreza” con “un carácter tan particular de sufrimiento y rebelión, un color tan conmovedor de melancolía”.

Instalado en 1879 en la zona industrial de los alrededores de París (la banlieue)  Jean Françpos Raffaëlli se dedicó a retratar los personajes característicos del suburbio: trabajadores, pequeño-burgueses y marginados de la moderna sociedad industrial: vagabundos, bebedores de ajenjo y ancianos deteriorados físicamente.

Sus pinturas se centran en temas contemporáneos, en particular representando personas comunes atrapadas en actividades rutinarias de la vida urbana. Sus temas favoritos son ciertos destellos de suburbios atrapados en la miseria del paisaje poblado por gente pobre.

En las obras de madurez, recurrió a imágenes más serenas, vistas de paisajes, impresiones de marinas, recuerdos de la ciudad. Obras que revelan cómo el artista había perdido esta visión crítica inicial.

Durante la primera década del siglo XX, realizó vistas pintorescas de la campiña francesa, principalmente de la zona de Bretaña. “La ruta abandonada” (1906) es un ejemplo paradigmático de esta serie. A diferencia de sus pinturas de los suburbios parisinos donde la figura humana era protagonista, aquí se observa una perspectiva amplia tomada desde un punto de vista alejado que reduce los personajes, una mujer y un niño, a meras manchas en el paisaje.


Toda la pintura trasmite una sensación de movimiento circular, como si la escena fuese observada a través de un ojo de pez. La paleta es fría, una de las características recurrentes del artista. El cielo tiene una pregnancia innegable, el uso de azules en la colina le otorga la apariencia de un reflejo como si el firmamento se continuara en la tierra. La torre de una iglesia y unas casas evidencian la existencia de un poblado, pero este está velado por los inmensos árboles.

“Anciana en la nieve” representa a una vieja que camina con dificultad por un camino nevado. Temática y estilísticamente esta obra se vincula con la producción temprana del artista, con esos tipos suburbanos que lo habían hecho célebre, pero a pesar de la mirada vivaz y la boca fruncida de la campesina late ya el giro ideológico del autor.


%d bloggers like this: