habitación en Nueva York (E. Hopper, 1932)

23 Juny 2019


Con “Habitación de Nueva York” (1932) experimentamos el placer del voyeur que contempla la intimidad de una pareja absorta en su salón. La vida se congela en las teclas de un piano.

Esta escena refleja es una sencilla y doméstica imagen cotidiana, donde a través de una ventana abierta a la noche de Nueva York, contemplamos a una pareja, que aparentemente no tiene nada de peculiar.

Hay un hombre rubio en mangas de camisa leyendo el periódico en un sillón tapizado de rojo y la pantalla también tiene el mismo color, la mujer -que se supone que es su esposa -teclea con desgana las teclas de un piano, lleva un vestido de un color rojo intenso y la cabeza y hombros están girados hacia el piano, tocando las teclas con un solo dedo. 

Él lee el periódico y ella teclea desganadamente el piano, aparentemente todo es anodino y sencillo. Pero observemos con más detalle la escena. Es un matrimonio, él expresa una gran tensión leyendo la prensa, literalmente se vuelca en el periódico que tiene entre manos, no está en este mundo, lee con atención algo que centra su interés, y hace caso omiso a su esposa. Su mujer, se siente abandonada, está acostumbrada a estar aburrida, teclea con desgana el piano y es poseedora de un secreto.

De un momento a otro le dará una noticia a su esposo, solo está esperando el mejor momento. El cuerpo de la esposa está relajado, por lo que suponemos que la noticia no será negativa, es posible que sea una buena nueva, quizás un posible embarazo. El marido, lee con avidez una página de deportes o quizás sea el estado de la bolsa después del descalabro del año 1929. Es un matrimonio acomodado, tienen un piano y la decoración denota sofisticación; es decir se trata de un matrimonio burgués, de clase media alta.

En “Sunlights in Cafeteria” (1940) vemos a un hombre y una mujer sentados en mesas separadas en una cafetería soleada. Ellos son los únicos clientes. Lo que le interesa al artista es el momento de suspenso antes de que se establezca un primer contacto. En cierto sentido, la luz del sol en una cafetería representa una inversión de la situación en Nighthawks. En lugar de un restaurante con camarero, vemos una cafetería sin nadie que espere a los clientes. En lugar de una escena nocturna con luz fluorescente, tenemos luz brillante. En lugar de mirar hacia adentro desde afuera, estamos adentro mirando hacia afuera. En lugar de una esquina de la gran ciudad aparentemente prominente, estamos en una calle lateral tranquila. Pero la diferencia más importante radica en el hecho de que, aunque aparentemente los noctámbulos han venido al restaurante juntos, los dos invitados a la cafetería son extraños. Ella se sienta a plena luz del sol, él en la semi sombra. Se vuelve hacia ella, pero oculta su interés mirando por la ventana. Ella no puede mostrar su interés incluso en este punto, ni siquiera intenta llamar su atención como por accidente. Podría dirigirse discretamente hacia él, pero duda y se mira las manos. Esto no va a funcionar. La dura línea de sombra entre el hombre y la mujer no se superará a menos que uno de ellos tome la iniciativa.


el temps de les cireres

20 Juny 2019


“el cordó umbilical no es talla mai”

(Montserrat Roig)

Escolto una cançó en francès
que parla del temps de les cireres.

La mare de la meva mare
minyona a una bona casa de la Bonanova.
No sabia ni llegir ni escriure.
La teva àvia
modista a una Fàbrica del Poblenou
compra llibres a l’home del Círculo de Lectores.
Jo
treballs en feines discretes i mal pagades
a mitja jornada i moltes vegades aturada
De jove a la biblioteca de la Universitat.
Tu
sentint aquesta lletania
des del lloc on l’exili és etern
sense acabar la secundària.

No vaig aprendre francès
però escolto la cançó
que parla del temps de les cireres.

El que mai tornarà.
Ni per la mare de la meva mare
que ja és morta.
Ni per la teva àvia
que ja és morta.
Ni per a tu.

Escolto
reconfortada en la meva tristesa
aquesta cançó francesa
que parla del temps de les cireres.

Homes i dones de la teva edat
lluiten als carrers.

No és ara, per fi,
temps de pensar en la derrota.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Frederick Cayley Robinson, “Mother and Child”

ELS TEMPS DE LES CIRERES

Escucho una canción francesa
Habla del tiempo de las cerezas.

La madre de mi madre
sirvienta en un palacio de la Bonanova.
No sabía ni leer ni escribir.
Tu abuela
modista en una fábrica del Poble Nou
compra libros al hombre del Círculo de Lectores.
Yo
trabajo en oficios discretos y mal pagados
a media jornada y muchas temporadas desempleada.
de joven en la biblioteca de la Universidad.

oyendo esta letanía
desde el lugar donde el exilio es eterno
Sin acabar la secundaria.

No aprendí francés
pero escucho la canción
que habla del tiempo de las cerezas.

El que no regresará
ni para la madre de mi madre
que está ya muerta
ni para tu abuela
que está ya muerta
Ni para ti.

Escucho
reconfortada en mi tristeza
esta canción francesa
que habla del tiempo de las cerezas

Mujeres y hombres de tu generación
luchan en las calles.

Del libro de poemas “El exilio interior” (ISBN 978-84-1304-853-6)


Alfama

19 Juny 2019


1
Los niños del verano calle arriba

2

El barrio tiene
el aire de una aldea
cuando amanece.

En la mañana
un olor a pescado
sube del río.
La brisa seca
tanta ropa tendida
bajo el alero.

3

Tejados pardos.
Y el encalado sucio
de las fachadas.

Al mediodía,
detrás de los visillos,
un gato negro.

En el alféizar
de la ventana verde,
unos geranios.

4

Cuando oscurezca,
os hablarán del mar
en las tabernas.

La luna asume
los tonos desvaídos
de un azulejo.

La noche blanca
por estos callejones
en laberinto.

5

Di que tú amas
la tibia arquitectura
de estas calles.

Del aire aprendes
el estrecho perfil
de sus esquinas.

Autor: Ángel Campos Pámpano

Fotografías de Rui Palha


peaje

18 Juny 2019


Di hola.
Pon las largas.
Acelera.
Di adiós.
Nunca se sabe.

Autor: Ernesto Frattarola

Fotografía de Jimmy Liao


sobre un motivo recurrente en Borges

17 Juny 2019


A VECES es unánime el fragor
de las cosas perdidas para siempre:
el cuadro que Vermeer dejó inconcluso
mientras la luz se le agotaba en Delft;
el cuento en el que Borges resolvía
el infinito enigma de la rosa;
los cantos en que Homero relataba
las muertes de Penélope y Helena;
las últimas palabras de Virgilio
en Brindisi, y las notas que jamás
llegó a escuchar Beethoven;

la voz que he ido olvidando entre las voces
de las tristes mujeres que me amaron;

los días de la infancia, la primera
decepción y los padres que no vuelven.

Autor: Francisco José Martínez Morán

Ilustración de Tadeusz Makowski


the legend of John Brown (Jacob Lawrence, 1941)

16 Juny 2019


“The Legend of John Brown” comprende 22 serigrafías narrativas, creadas en 1977 por el artista Jacob Lawrence (1917-2000), sobre el tema del abolicionista John Brown.

La serie se basa en un conjunto de pinturas que Jacob Lawrence creó en 1941, La serie representa las elecciones morales dramáticas y los acontecimientos de la vida del abolicionista blanco John Brown, quien, a mediados de la década de 1850, organizó ataques encubiertos para liberar esclavos de las plantaciones del sur y lideró a las tropas antiesclavistas en un esfuerzo por mantener a Kansas libre. La serie comienza con la decisión de Brown de convertirse en activista, representa su lucha como organizador y estratega, y termina con su captura, condena y ejecución por traición en el invierno de 1859.

Brown fue una figura controvertida en su vida y sigue siéndolo hoy. Su ingenio y la violencia de sus métodos fueron aclamados como heroicos y temerarios. Lo que comenzó como un ataque contra los partidarios de la esclavitud se convirtió en un esfuerzo destinado a provocar la caída total del Sur. Las acciones y la notoriedad de Brown contribuyeron al inicio de la Guerra Civil, que finalmente logró su objetivo de abolir la esclavitud. Pero sus tácticas fueron atrevidas y, a veces, equivocadas, lo que resultó en sangrientas batallas y grandes pérdidas, incluida la muerte del propio hijo de Brown.

“The Legend of John Brown” representa a Jacob Lawrence con toda su fuerza artística. Con un color vibrante, precisión narrativa e imágenes gráficas potentes, Lawrence transmite de manera dramática la historia de John Brown en toda su complejidad.


nuevos hábitos de lectura

14 Juny 2019

Yo leía
en el vagón del metro
las sentencias del Tribunal
que disertaban sobre
despidos conflictos vacaciones
y horas extraordinarias.

Buscaba en ellas
la verdad y la justicia
y no encontré
de las dos ninguna.

Ahora leo poetas surrealistas
en el banco del paseo
platican de otras cosas
me lo susurran con tales palabras
que ya no echo en falta
ni la verdad ni la justicia.

Yo no asisto a los Juzgados.

Me equivoqué.

Pero no acabaré
mis días
coleccionando jurisprudencia.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

Ilustración: Daumier, “Abogado desciende por el Palacio de Justicia”

Honoré Daumier (1808-1879) dedicó toda su vida a desenmascarar a los mentirosos, a los hipócritas, a los picapleitos y a los politicastros. Y les aplicó una sátira salvaje que es plenamente vigente.

Daumier sentía un odio exacerbado hacia los abogados, convirtiéndose en uno de los principales objetivos de sus grabados y pinturas. Siempre serán representados por figuras cínicas, empavonadas e incluso endiosadas, como éstos dos que aquí apreciamos.


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