que no me vea llorar

“allà on la llàgrima
canvia de nom
i ja no
cau”

(Gemma Gorga)

Las manos,
sus manos,
diminutas
con la vía
preparada
para suministrar
los medicamentos.

Los pies,
sus pies,
fríos e inmóviles unas veces
otras cálidos e inquietos.

Cuántas horas
miré por la ventana
sin ver nada concreto,
los coches deambulando por la carretera
distinguiendo nuestra casa vacía
-estábamos los cuatro juntos en aquella habitación-
y cuántas veces en aquellos pocos días
debería haberme dado la vuelta
fijar mis ojos en su cuerpo cada día más enfermo,
que descubriera mis lágrimas
y escuchara una y mil veces
lo mucho que la quería.

Temo que se marcho sin saberlo lo suficiente.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Jesús Sánchez Alba, “autorretrato al borde de la mesa (2010)” detalle

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)

Els comentaris estan tancats.

%d bloggers like this: