fe

12 Octubre 2020


La incertidumbre también cabe
en el campo de la física:
una partícula puede estar
en dos lugares al mismo tiempo.

Nuestra fe es pasmosa;
el valor de un misterio
depende de la confianza
de los que intercambian algo
a costa de él.

No existe correspondencia ya
con la materia prima o su pureza.

Lo mismo pasa con la niebla.
Lo mismo, con el amor.

Autor: Sara Medina

Ilustración: Friedrich, “Niebla en la montaña” (1808)


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