corindón

25 Abril 2022

Así llamé a ese reino
que fabuló mi infancia,
nombre de mineral duro
para quien ya enmudecía
intimidado por su fragilidad.
Para su piel de aire,
inventé una bandera,
una cronografía mítica
de batallas y perdedores,
tierras de conquista
que no eran paraísos lejanos
sino las eras
y los campos de labor de mis mayores,
mapas,
leyendas y estatutos
como una cartografía del sueño
que hizo de mí un extranjero
entre el olor de los míos,
me erigí su príncipe bastardo,
investí una heráldica nobiliaria
en mis perros y gatos
y en algún niño de carne rubia
que jamás reparó en mí.
Corindón lejano,
país del edén entre los dedos,
hoy te sé
la comarca fría del desarraigo
que aún poseo como una herencia,
aún te siento mi exilio
que palpo con nostalgia
y esa culpa tan honda
que aún me hiere como el pecado
de no pertenecer a quienes me aman.

Autor: Rafael Escobar Sánchez

Ilustración: Theodor Kittelsen, “Soria Moria Palace” (1900)

 


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