amanecer

18 Juny 2018

“Querido amigo: te escribo desde uno de los lugares más tristes de la tierra, pero de los más célebres de esta guerra también. Vivo ahora en un agujero cavado en la tierra. El espectáculo es maravillosamente grandioso noche y día, el terrible estruendo es incesante, la llanura arruinada se siembra sin cesar con el metal de muerte en el que habrá de germinar la nueva vida”

(Guillaume Apollinaire)

Las luces diminutas
que el soldado,
herido en la batalla,
divisa en el horizonte
son las casas
que no habitara
donde viven las mujeres que no amara
junto a la prole que no procreara.

Al alba,
en la ladera,
un reguero de sangre
traza un nombre incompleto.

En otro lugar,
lejos de estas montañas,
una comitiva entrega
a la madre del soldado
una medalla que el tiempo
no tardara en oxidar.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

Ilustración: Otto Dix, “Amanecer” (1913)

El pintor expresionista, en 1913, tenía 22 años y estudiaba pintura en Dresde. Ese año, víspera de la Gran Guerra, pinta esta salida de sol como una inmediata premonición de lo que será un amanecer en un paisaje bélico: un sol de brillo sucio y apagado sobre un campo enlodado al que sobrevuelan pájaros siniestros como cuervos. Son estos animales que presagian un paisaje desolado habitado por la Muerte los únicos seres vivos que sobrevuelan como en la pintura de Vang Gogh o en la de Egon Schiele.

El cuadro, tachado de “arte degenerado” será confiscado por los nazis y recuperado milagrosamente intacto.


en el mes de junio (Laurits Andersen Ring, 1899)

9 Juny 2018

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En esta pintura sensual el autor se sirve de su joven esposa, Sigrid. Se trata de una composición casi impresionista donde se plasma un jubiloso día de junio, al principio del verano. Una mujer hermosa, relajada, con un diente de león. Respira el viento efímero del verano, como efímera será la flor, la vida o la felicidad.

Hay quienes han querido ver en la obra una exaltación de la vida ya que los dientes del león son una referencia a la fertilidad y ese mismo año los esposos habían tenido a su primer hijo pero el vestido negro sombrío de la mujer no se corresponde a la época estival por lo que pudiera esta vestimenta reforzar la idea de la muerte. Además, la utilización del diente de león ya sugiere la fugacidad de la vida.

La diagonal trazada por la valla de la granja, con madera podrida, es inquietante.


Beata Beatrix (Dante Gabriel Rossetti, 1864)

31 Mai 2018

“El silencio cae sobre mi corazón
Y agita todo su dolor.
Estiro mis brazos en el pasto largo
Y vuelvo a dormir,
Vacía de todo amor, de vida,
Como una espiga vencida”

 (Elizabeth Siddal, fragmento del poema “Un año y un día”)

 Máximo exponente del prerrafaelismo, Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) fue un seductor impenitente que quedó marcado por su tormentosa relación con Elizabeth Siddal (1829-1862), su esposa y principal musa. Mujer de salud delicada y tendencias depresivas, Elizabeth sería inmortalizada tras su suicidio en la inquietante Beata Beatrix, obra maestra de Rossetti y un fascinante ejemplo del uso de la simbología botánica en el arte.

La Hermandad prerrafaelista se oponía al academicismo y pregonaba una forma de pintura en la que predominara el detallismo, la luminosidad y el colorido de los artistas italianos y flamencos previos a Rafael. El movimiento duró poco tiempo, menos de cinco años, pero tuvo una enorme influencia en el arte inglés hasta fines del siglo XIX. De estos pintores, Lizzie fue una de sus modelos preferidas y una de sus principales musas.

Inspirado en la Vita nuova, obra de Dante en la que éste se lamenta por la pérdida de su amada, Beata Beatrix representa, en realidad, a Elizabeth Siddal, a la que Rossetti identifica con Beatrice Portinari, en el instante de su muerte.

La figura de Beatriz, ataviada de rojo y verde, presenta una expresión de éxtasis, posiblemente más sexual que religioso, llevando entre sus manos un pájaro maligno que sujeta en su pico una amapola, efímera flor que simboliza la pasión y la muerte, así como origen del opio, la droga que utilizó Lizzy para su suicidio. Tras Beatriz observamos dos figuras que se miran mutuamente, representando a Dante y al Amor. A la derecha contemplamos un reloj de sol que simboliza el inexorable paso del tiempo.

Tras la muerte de su esposa, y torturado por el recuerdo de ésta, Dante Gabriel Rossetti, caería en el alcoholismo y la drogadicción, hundiéndose en una grave depresión que, en 1872, le llevaría a intentar suicidarse.

Había enterrado junto a ella el único manuscrito de sus poemas y años después se arrepintió y decidió desenterrar los poemas de la tumba de Siddal. La leyenda cuenta que, cuando abrió la tumba, Elizabeth estaba más hermosa que nunca, y que su cabello había crecido llenando por completo el ataúd. Después de esto, Rossetti dijo haber visto más de una vez el fantasma de Elizabeth, acosándolo, quizás indignada por la profanación de su tumba y ofendida por la traición amorosa.

Más información en:

https://elpais.com/cultura/2015/11/29/actualidad/1448813597_114391.html


joven huérfana en el cementerio (Delacroix, 1824)

26 Mai 2018

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Este famoso cuadro de Delacroix, es un estudio para una de sus obras maestras: “La matanza de Quíos”, un colosal lienzo que denuncia la masacre cometida por los turcos contra la población griega de la isla de Quíos en 1822.

Y aunque sea solamente un estudio, es tal la intensidad y perfección con que está realizado que el retrato de esta niña es una obra maestra.

La intensa mirada de la niña huérfana se dirige a la derecha, fuera del marco, y transmite tristeza. La chica parece que se va a echar a llorar en cualquier momento, por esos los ojos humedecidos. La boca entreabierta, esa mano sobre su regazo, el blanco de la camisa que evoca inocencia nos hace padecer su sufrimiento. La huérfana es una figura vulnerable.

Delacroix hace que el contraste entre la figura y el fondo sea muy marcado, para darle protagonismo a la chica. El cuerpo de ella está perfectamente delineado, mientras que el paisaje es básicamente un boceto. El artista ha tenido la precaución de pintar las cruces bien negras y las lápidas bien blancas, para que no se nos pase por alto que se trata de un cementerio.


la cosecha (Laurits Andersen Ring, 1885)

20 Mai 2018

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En “La cosecha” (1885) emerge la monumental figura de un trabajador agrícola en medio de la ardua tarea de recolección. Las referencias a Millet o a Van Gogh son obvias.

El campo es grande, casi interminable. Y su figura se recorta sobre el fondo amarillo con su desgastada ropa de trabajo azul.

laurits-andersen-ring-la-cosecha-1885-detalle-01Para conferir mayor verismo al retrato el rostro está semioculto.

Laurits Andersen Ring (1854-1933) está considerado como un pionero en la pintura danesa del simbolismo y sus obras dentro del realismo social. Fue un prolífico pintor de escenas rurales con elementos de la pintura romántica nacionalista de la vida popular. Entre sus influencias se encuentra Vilhelm Hammershøi.

Como pintor, Ring nunca se distanció de su humilde origen, sino que lo convirtió en su tema dominante, representando la realidad de la vida rural. La mayoría de sus pinturas representan la vida del pueblo y paisajes del sur de Zelanda desde Præstø de Næstved .

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En “Kalkemanden” (1908) asistimos a una escena cotidiana donde una pareja de aldeanos se saludan y conversan. En “the sower” (1910) el grano esparcido cae como lluvia dorada sobre los campos oscuros.

En su pintura de paisaje, fue inspirado por el simbolismo psicológico, infundiendo a los paisajes de una mística casi antinaturalista. El camino y el sendero son temas recurrentes, y otras líneas como arroyos, ríos y estuarios, el mar abierto y elementos modernos como puentes, vías férreas y cables telefónicos.

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el gran día de Girona (Ramón Martí i Alsina, 1864)

17 Mai 2018

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El gran día de Gerona es una pintura de grandes dimensiones realizada por Ramón Martí Alsina. Describe uno de los episodios más cruentos del Sitio de Girona de 1809. A pesar de no estar fechada, los expertos la datan como principio de elaboración entre 1863 y 1864. La obra refleja el momento posterior a la batalla que tuvo lugar el día 19 de septiembre de 1809, durante la Guerra de la Independencia.

La obra está dividida en tres planos: los personajes de primer término son los más realistas y dramáticos, tratados con colores más vivos; en segundo plano los personajes están menos definidos, y en la tercera parte algunas figuras —las que se encuentran más cercanas al fondo— solo están esbozadas. Es ahí donde la arquitectura se desvanece en una especie de niebla.

marti-i-alsina-el-gran-dia-de-girona-1809-detalle-02La escena de la mitad derecha se distribuye en una estructura piramidal con el vértice en las ruinas del fondo y su lado izquierdo formado por los defensores atrincherados, una línea que corta en diagonal el espacio total de la obra y que permite centrar la atención en las figuras de los mandos militares a pesar de estar en segundo plano. Este grupo, ubicado en la mitad izquierda, está formado por la última línea de defensores de la ciudad, con el general Álvarez de Castro en una posición muy destacada.

En la parte baja del cuadro, en el primer plano de la batalla, se ven representados los heridos y muertos, lo que da el máximo realismo a las imágenes más dramáticas. Uno de ellos, ubicado en el centro del cuadro por debajo de la figura del general, representa el personaje destacado de una mujer perteneciente a la Compañía de Santa Bárbara —cuerpo militar formado por mujeres para socorrer y asistir a los heridos en batalla— y se aprecia en su brazo izquierdo una cinta roja atada con una lazada, símbolo por el que se las distinguía. Se pueden observar otras figuras femeninas repartidas en la escena de la batalla, algunas tratando de aliviar a los heridos y otras llevando la comida y la bebida.

En el extremo derecho de la obra se puede ver al ejército francés en retirada, unas figuras casi difuminadas, dando la impresión de no tener intencionadamente protagonismo dentro de la obra.

Más información en:

http://www.pedresdegirona.com/reportatges/separata_gran_dia.htm


el funeral (Anna Ancher, 1891)

12 Mai 2018

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Anna Ancher (1859-1935) fue considerada como una de las grandes pintoras danesas en virtud de sus habilidades como pintora de carácter y colorista. Fue una de las integrantes del grupo de artistas que se reunió a fines del XIX en Skagen. Era la única del grupo que había nacido y crecido en este pueblecito pesquero del norte de Dinamarca.

Ancher prefirió pintar interiores y temas sencillos de la vida cotidiana de la gente de Skagen, especialmente pescadores, mujeres y niños. Le fascinaba representar la vida cotidiana de la población local de pescadores de una forma bastante realista, pero sin melodramas.

En este caso, se trata del funeral de Stine Bollerhus; los personajes de los cuadros de Anna Ancher no miran nunca al espectador. La artista evita que tengamos contacto visual con ellos, para no incomodarnos, de forma que podamos entrar en la composición libremente y explorarla sin sentirnos observados. Aquí nos hace participar del funeral, situándonos detrás del hombre que está de espaldas, un lugar perfecto para mirar los rostros apenados de los amigos y parientes de Stine Bollerhus.

Estaba también intensamente preocupada por explorar la luz y el color. Aquí la iluminación procedente de las ventanas de la izquierda crea una variedad casi infinita de tonos negros y azul oscuro.

Las obras de los pintores de Skagen están a medio camino entre el naturalismo y el impresionismo.


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