visión triste (Giuseppe Mentessi, 1898)

4 Desembre 2019


Giuseppe Mentessi (1857-1931), hijo de modestos agricultores y huérfano de padre a los cinco años, estudió dibujo en Ferrara. El estilo divisionista y los temas sociales caracterizan su producción de los años noventa. El tema del dolor y la miseria se resume en años posteriores en trabajos con sugerencias simbolistas centradas en las figuras maternas.

El divisionismo italiano mantuvo el mismo principio de descomposición del color bajo la incidencia de la luz que otras vanguardias (el puntillismo), pero lo llevó hacia un camino distinto, y en sus obras quizá sea especialmente perceptible la vibración de las tonalidades. Esta nueva y científica manera de pintar, aséptica frente a la exaltación romántica del sentimiento y lo subjetivo, se dotó de trascendencia al ponerse al servicio, tras una etapa inicial en la que predominaron los paisajes, de la denuncia social y el compromiso con las clases menos favorecidas. La nueva técnica les permitía mostrar con un enfoque analítico las desigualdades, aunque no solo: también asuntos universales, como el amor y la muerte.

Visión triste (1899), concebida inicialmente como una obra de denuncia de la condición campesina en el valle del Po, muta en el curso de su elaboración en una alegoría religiosa, un calvario campesino.

El tema representado es la representación de las humildes condiciones de vida de los campesinos: un grupo de agricultores en un país árido se desploma en el suelo bajo el peso de las cruces; el centro de la escena está ocupado por una madre que abraza amorosamente a su hijo, levantándolo del peso de la cruz.

El boceto preparatorio presenta algunos cambios con respecto al trabajo final: en el primero, la luz ilumina el pelo rubio de la madre y el vestido blanco del niño, mientras que en el segundo la luz se enfoca en el horizonte, como para indicar la llegada de nuevas esperanzas. Otra diferencia se refiere a la figura que se ve en el primer plano a la derecha, en ambos casos en el suelo: en el boceto tiene pelo negro, mientras que en el trabajo final no tiene pelo y se puede ver detrás de una mujer de edad avanzada en estado evidente de la desesperación.

La carrera artística de Mentessi y su adhesión a los temas sociales se resumirán en tres pinturas particularmente significativas:

Ora triste (1891) es una elegía triste con un cortejo fúnebre en la hora del crepúsculo; un funeral de personas humildes dominado por la muchacha cuyos sollozos desgarradores envuelve la escena. En el primer plano están representadas dos mujeres, una de las cuales cubre su rostro con sus manos en señal de desesperación, y el otro la mira y la rodea por los hombros para consolarla. En una posición más distante de esta última, se observa una procesión de figuras femeninas con una cabeza cubierta. La escena está dominada por colores terrosos, pero la luz del crepúsculo ilumina la escultura de Cristo que lleva la cruz.

En Lágrimas (1898) los sucesos de mayo de 1898 en Milán son la inspiración. La Masacre de Bava Beccaris, nombrada así por el general italiano Bava Beccaris, hace referencia a la represión de los disturbios generalizados tras la protesta y huelga de los trabajadores. Los disparos sobre la multitud y la carga de la caballería contra la muchedumbre termino con más de trescientos manifestantes muertos. La pintura muestra con gran realismo y dramatismo la detención de los dirigentes obreros (socialistas y anarquistas) mientras se despiden de sus familiares. La ocultación de ambos rostros, padre e hija, confiere una mayor intimidad al momento captado.

Ramingo (1909) representa a un viajero cansado con un bastón. Subiendo los escalones de una catedral con dificultad. Un sugerente y conmovedor Cristo en la columna mantiene un diálogo real con el peregrino pobre.

 

 


Sueño de una tarde dominical en la alameda (Diego Rivera, 1947)

1 Desembre 2019


“La composición [del mural] son recuerdos de mi vida, de mi niñez y de mi juventud y cubre de 1895 a 1910. Los personajes del paseo sueñan todos, unos durmiendo en los bancos y otros, andando y conversando”

(Diego Rivera)

Entre julio y septiembre de 1947 Diego Rivera pintó Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, con la ayuda de los artistas Rina Lazo y Pedro A. Peñaloza, además de la colaboración del maestro Andrés Sánchez Flores quien ayudó a preparar el muro.

Diego Rivera representa en esta obra el sueño de poder ir de paseo un domingo al parque de la Alameda acompañado por aproximadamente 150 personajes emblemáticos de la Historia de México. El artista mexicano evoca en su trabajo los protagonistas más importantes de la historia del país que transitaron por el parque de la Alameda. El mural se compone de tres secciones.

En la primera (izquierda), el artista representó la conquista y la época colonial: aparecen Hernán Cortés, Fray Juan de Zumarraga, Sor Juana Inés de la Cruz y Luis de Velasco II. Para continuar, se aborda la Independencia; las intervenciones extranjeras, donde se observa a Antonio López de Santa Anna entregando las llaves de los territorios al general norteamericano Winfield Scott; la Reforma y el Segundo Imperio, con las figuras de Benito Juárez, Ignacio Ramírez, el Nigromante, Ignacio Manuel Altamirano, Maximiliano y Carlota de Habsburgo.

La sección central comienza con Manuel Gutiérrez Nájera saludando con su sombrero a José Martí, importantes escritores que se distinguieron en la corriente modernita. Junto a ellos, se encuentran Lucecita Díaz y Carmen Romero Rubio, hija y esposa de Porfirio Díaz. Entre estos personajes aparece Diego Rivera a la edad de 9 años y detrás de él, Frida Kahlo, quien en un gesto maternal abraza al artista. La Calavera Catrina da la mano a Diego niño y el brazo a José Guadalupe Posada, creador de la afamada calavera.

En la tercera sección (derecha), Rivera ilustra los movimientos campesinos, la lucha popular y la revolución mexicana; retrata a campesinos maltratados y el sueño de la justicia; el México moderno es representado por una figura presidencial que está siendo corrompida por la religión, las mujeres y los negocios. En esta sección aparecen los retratos de Lupe Marín, Ruth y Lupe Rivera, hijas del artista y Rosa Rolanda, pintora y coreógrafa. Diego se vuelve a autorretratar como un niño comiendo una torta.

El escenario en que todos estos personajes sueñan es la Alameda Central, icónico paseo de la ciudad de México que el artista aprovecha para reflejar la historia de nuestro país.

Más información en: https://www.emimendoza.com/alameda-central.html


memoria (Rene Magritte, 1948)

30 Novembre 2019


La serie “La memoria” está basada en la II guerra mundial que se representa en golpes, sangre, paisajes tormentosos y tristeza.

El tema es claramente comprensible, pero la asociación con el título lo complica todo. La idea de que el recuerdo es una cabeza de estatua con una ceja ensangrentada, que le da la espalda al mar, es hermosa, pero ¿cuál es el significado? Como con todas las obras de este autor, la interpretación ciertamente no es unívoca.

El recuerdo no admite mejor representación que un rostro esculpido en piedra de una mujer que se sabe muerta, cuya vida ha concluido y que nunca volverá a existir, con una mancha de sangre en la sien aludiendo enfáticamente a su existencia previa, aquella que ya nunca volverá.

La cabeza de una estatua que sangra puede significar que cuando reaparece un recuerdo doloroso, reabre una herida, a pesar de que ha pasado mucho tiempo y esa experiencia quedó tan enterrada en el recuerdo que quienes la vivieron.

Dado el título, todo nos lleva a pensar que el rasgo común de todas las versiones es la existencia de un recuerdo que es tan doloroso que incluso la piedra sangra y que, cuando se trata de recordar, es como una herida que se vuelve a abrir.

La segunda interpretación se centra en el hecho de que las salpicaduras de sangre en la frente de la estatua parecen provenir de un cuerpo externo, probablemente asesinado violentamente. La estatua, como el arte, no puede hacer nada más que sentarse y observar cómo los hombres se matan entre sí, con una mancha de sangre como recuerdo imborrable.


Bonaparte ante la Esfinge (Gerôme, 1868)

29 Novembre 2019


Jean-Léon Gérôme (1824- 1904), insigne pintor, dibujante y escultor, desarrolló su actividad artística polifacética desde el inicio de su carrera, alrededor de los años 40 del siglo XIX, hasta los últimos días de su vida. Cultivó intensamente el academicismo, lo que le acarreó multitud de críticas entre sus coetáneos pues durante mucho tiempo fue considerado reaccionario desde la perspectiva artística.

Sus obras que versaron sobre temas históricos, mitológicos, orientalistas, retratos y otros diversos, le condujeron al academicismo tradicional alcanzando un máximo nivel artístico.

En el recorrido de su larga carrera, protagonizó polémicas y fue sometido a críticas encarnizadas por defender una pintura academicista decadente, pintura que era contraria a la corriente realista e impresionista del momento.

Sin embargo, actualmente es considerado como uno de los pintores más importantes de este período académico.

1 de julio de 1798. Napoleón Bonaparte desembarca en Alejandría. Días después, al frente de sus tropas, entra en El Cairo, tras haber conseguido expulsar a los mamelucos en “la batalla de las pirámides”.

La expedición militar de Napoleón a Egipto, en 1798, fue un punto de inflexión en la Historia. Pues ni más ni menos quería conquistar el país para asfixiar las posesiones británicas en la India. No cumplió su objetivo, pero Europa redescubrió las maravillas del antiguo Egipto. Es el inicio de la era dorada de la arqueología.

Mientras Napoleón marchaba con su ejército de Alejandría a El Cairo, después de conquistar la primera, se encontró con las fuerzas mamelucas a 15 km de las pirámides y a sólo 4 km de El Cairo. Se trataba de una clase guerrera que vivía en tierras egipcias con grandes lujos e independencia del Imperio Otomano, desde el siglo XIII, antes incluso de la existencia del propio imperio. Las pirámides se veían pues a lo lejos, en toda su majestuosidad. El desenlace de la conquista de Egipto no fue ni mucho menos el esperado por Napoleón, ya que pocos días después de la Batalla de las Pirámides perdió prácticamente toda su flota a manos del almirante Nelson, con lo que el ejército francés quedaba incomunicado en África.

Gérôme representa un momento muy reflexivo donde un Napoleón aparentemente en soledad se detiene para observar la gran esfinge. Aparentemente solitario porque las sombras de los soldados se ven tras él, aunque estos queden fuera de cuadro, de modo que la escena no pierde tensión, pero gana realismo. Por otra parte, el contraste entre la grandiosidad y majestuosidad de la figura y la menudencia del emperador es muy sugestivo.

 


retrato de Lunia Czechowska (Modigliani, 1919)

25 Novembre 2019


La polaca Lunia Czechowski (1895-1970) pertenecía al círculo de amigos del distribuidor de arte Léopold Zborowski (1889-1932), patrón y amigo de Modigliani. El período que conoció a Lunia casi coincidía con el momento en que tuvo una relación con Jeanne Hébuterne finales de 1916 a principios de 1917. Entre Modigliani Hébuterne y Czechowski con el tiempo surgirá una relación triangular.

Al final de la Primera Guerra Mundial, Modigliani y la embarazada Hébuterne huyeron de París y se marcharon a Niza. En mayo de 1919, después del nacimiento de su hija, Modigliani volvió a París, pero Hébuterne, que ahora estaba embarazada de nuevo y no en forma, se quedó en el sur de Francia. Se discute si fue pintado en 1919 en París, poco antes del regreso de Modigliani, cuando era Hébuterne en Niza.

Los rasgos eslavos del rostro de Luna y su figura alargada, se adaptaban perfectamente al ideal plástico del artista italiano. En los últimos años de su vida, Lunia fue una de sus modelos favoritas. En los más de diez retratos que hizo de ella, Amedeo rindió homenaje a su hierática fisonomía de su amiga y destacó la conducta aristocrática y elegante que mantuvo a pesar de sus pobres condiciones de vida.

Retrato de Lunia Czechowski muestra algunas de las características específicas de las pinturas de Modigliani: la composición geométrica vertical con la cara ovalada, cuello largo, sin pupilas ojos en forma de almendra y la compacidad escultural. Más que nunca utiliza un colorido variado y suave, con fuertes contrastes en rojo y amarillo. En ninguna parte hay una decoración innecesaria. La sencillez es en todas partes. Incluso más que en sus obras anteriores, la analogía con la escultura se aplica en este retrato.

En este retrato de perfil, fórmula raramente trabajada por el artista, la estilización de las formas alcanza su máxima expresión. Un cuello extremadamente esbelto y curvado une la cabeza con el torso de la figura. El escote profundo de la blusa contribuye a acentuar la verticalidad del cuello, que soporta el rostro de geométricos volúmenes, atenuados por el suave cromatismo de su piel. La tez cálida y tersa de Lunia destaca sobre un fondo elaborado mediante largas pinceladas. El cabello rojizo se recoge en un peinado alto, lo que estiliza aún más la silueta.

Modigliani retrata Czechowski de una manera aparentemente fría y lejana, como si fuera una máscara de muerte. Al mismo tiempo, sin embargo, el trabajo exhala una fuerte sensualidad.


o fado (José Malhoa, 1910)

23 Novembre 2019


Hay dos versiones conocidas de la pintura O Fado de José Malhoa. Una es de 1909 y otra de 1910. En esta pintura retrata de manera brillante el alma de este estilo musical, un símbolo de la música portuguesa. José Malhoa sintió la necesidad de representar la música de Fado, que comenzó a convertirse en un éxito entre los burgueses, intelectuales y aristócratas, ya que se asociaba principalmente con la marginalidad y los barrios pobres.

El pintor utilizó por primera vez modelos profesionales para los primeros bocetos, pero no fue suficiente para él. Querían capturar la verdadera esencia del fado y él solo podía hacerlo usando modelos reales. Deambuló durante mucho tiempo por los barrios de Alfama, Bairro Alto, hasta que encontró lo que buscaba en Mouraria.

Parece que el pintor, Jose Malhoa quería representar la verdadera vida en los barrios marginales de Lisboa y los personajes son tan reales que incluso son conocidos en la Lisboa del momento: Amancio, un guitarrista perseguido por la justicia y una prostituta del barrio de Mouraria: Adelaida “La apuñalada”, su amante, llamada así porque tenía la cara “cruzada” por una puñalada que le dieron en la mejilla (es el lado de la cara que no sale en el cuadro, y que obligó a Malhoa a cambiar la disposición de las figuras dentro de la habitación).

Durante el día ella vendía billetes de lotería y por la noche era prostituta. Durante un mes, el pintor fue varias veces a la casa de Adelaide en la calle Capelão, para retratar el entorno más cercano que estaba viendo. Las personas del vecindario estaban intrigadas por su presencia; en innumerables ocasiones el pintor tuvo que ir a la prisión para liberar a sus dos modelos y continuar haciendo su trabajo. Su primer plan fue retratar a Adelaide desnuda, o casi, causando celos y amenazas por parte del acosador.

El cuadro está pintado dentro de la habitación de Adelaida, y los objetos, el mobiliario, el desorden, los adornos sobre los muebles, en las paredes, las telas… todo es tal cual la habitación de Adelaida.

José Malhoa (1855-1933) está considerado como un pionero del movimiento artístico del naturalismo en Portugal estando integrado en el grupo artístico de Leao. Su trabajo también gozó de una aproximación al impresionismo.


En “Los borrachos” también conocida como Festejando o São Martinho seis hombres borrachos, aldeanos de Figueiró dos Vinhos debidamente identificados con nombre y apellidos, rematan los ratos finales del exceso, cuando ya no queda vergüenza y el suelo está muy sucio. Es una escena cotidiana y tabernaria del Portugal profundo y que recuerda a los Borrachos de Velázquez.


el pequeño estanque (Evariste Carpentier, 1894)

21 Novembre 2019

Evariste Carpentier (1845-1922) es un pintor belga cuyo arte evoluciona desde el academicismo al impresionismo. Es, junto a Émile Claus, uno de los primeros representantes del luminismo en Bélgica.

El pintor es parte de una tradición establecida por Jules Bastien-Lepage, un especialista en la “pintura de campesinos”, inspiración que proviene del mundo rural en el que nace.

Ahora bien, el trabajo duro del campo se ha suavizado y la clave de “El pequeño estanque” es la luz.

Dos niñas en primer plano en el fondo de un bonito rincón campestre donde es bueno recoger un montón de hierbas y flores. La búsqueda de la representación de la luz ahora ha tenido prioridad sobre el tema representado. Los puntos de luz que se filtran a través del sombrero de paja en la cara de la nieta son un detalle particularmente revelador. 

El término luminismo se usa para referirse a varios grupos de pintores muy diferentes que representaron paisajes en tonos suaves con un enfoque en Representación atmosférica, los efectos de la luz directa y la luz reflejada, especialmente en el agua.

 

Luminismo belga.

  • Como podemos sospechar frente a su nombre, es una corriente pictórica que tiene especial interés por los efectos de la luz.
  • El luminismo se da en general en varios países, en distintos momentos y con características disímiles. En Bélgica, específicamente, se desarrolla después del Impresionismo (como una continuación del mismo, al punto de que algunos lo consideran “la extensión belga tardía del Impresionismo”). Ambos movimientos tienen una misma motivación esencial, que es “capturar” el impacto de la luz y la atmósfera cambiante sobre las cosas.
  • Si observamos la obra del principal referente del luminismo belga, Emile Claus, podríamos confundirlo con un impresionista, parecido a Monet por momentos, pero en las obras que podríamos tomar como “perfectos ejemplos del luminismo”, encontraremos un estilo como se suele decir “más acabado”, sin aspecto de “abocetado”.
  • La pincelada es suelta y fraccionada. Y, por supuesto, siempre encontraremos mucha, muchísima luz. Los colores son brillantes (observemos las pinceladas de la ropa de los campesinos del cuadro elegido).
  • ¿Cuál es la diferencia con el Impresionismo, en definitiva? El luminismo belga es más realista, intenta reproducir fielmente el mundo exterior, mientras el Impresionismo capta la impresión, busca reflejar cómo percibe nuestro ojo el instante. Y por ello vamos a notar en los luministas más descripción, más detalle.


Otras ilustraciones: “La lavadora de nabos” y “La alimentación de las gallinas”


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