lágrimas

11 Juliol 2018


Al nacer
el nonato
apenas tarda un minuto
en llorar.

Sólo el pecho
de la madre
calma su llanto.

Son lágrimas de júbilo
que ignoran que la vida
fugaz
será cercenada.

Al morir,
la madre
apenas tarda sesenta segundos
en llorar
acunando el cuerpo inerte
de la hija que no le dará nietos.

Son las mismas lágrimas
que cruzan la noche
buscando una aurora imposible
bajo la certeza
de que la muerte también muere
pero después de arrasar la vida.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Giovani Segantinni, “le due madri” (1889)

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)


balada dels cinc mariners exclusius i del timoner, que era jo

10 Juliol 2018


A mitja nit navegàvem
A tres milles de Cap Gros;
Érem cinc a cos de sarja
I el timoner vestit d’or.
Els quatre vents de la barca
Bufaven de cara nord,
Ençà i enllà flamejava
Un Ull coronat de flors.
Quan érem prop de Talabre,
Algú ens cridà pel nom:
Era una pedra, era un arbre,
Un casull entre vinyots
O el somriure d’una balma
Que paria dues fonts.
El patró ens demana calma
I mirem els fars d’escorç,
Als estels brollen albades
I a ponent dormen els ports,
El pubis d’una maragda
Sangoneja a l’aiguamort.
Quatre llunes s’encovaven
Amb perles per para-sol,
El mulà que les encalça
Mars enllà calava focs.
Ja un menhir ens amenaça
Ombra i blavors caça al vol,
Cellajunt, la passa llarga,
Suren mans amb roses caldes.
I un safir clama el seu dol,
Les Medelles s’encrespaven
I a Culip tot és revolt.
Cremen llavis per les cales
I somiquen els pujols,
Els astres es despullaven
I s’espien els bassols.
-Cantarem una balada
Tot bevent el vi dels molls
De la Maria i la Carme,
Del sexe dels farellons,
D’algues ufanes que alegen
Per la pelusa dels gous.
Prou voldríem tornar a casa
A ple sol d’un corriol
Quan bresquen les atzavares
I Una Veu enaigua l’hort,
Però la mar és la fada
Que ens acotxa amb flocs dels Pols.

Una campana descalça
Sotjava la nostra mort.

Autor: J. V. Foix, Cap de Creus, agost de 1950

Ilustración: Joan Ponç, “nocturno” (1950)


Salomé (Federico Beltrán Masses, 1918)

8 Juliol 2018

federico-beltran-masses-salome-1918
“Es el desnudo más atrevido jamás pintado”, dijo la prensa inglesa en 1929.

Cuando la pintura fue exhibida en Londres la reacción que produjo fue un ultraje feroz. Los conservadores de la época consideraban a Salomé inmoral, tal como habían hecho la marca de la Maja Marquesa en 1915.

Un desgarrador dramatismo y dureza protagoniza esta obra: la bíblica Salomé, de una palidez extrema, con un aullido mudo escenifica el dolor y la desesperación ante la presencia de un esclavo que, en posición sumisa, le ofrece la cabeza de su querido Juan el Bautista. Una mujer rota ante la muerte de su amante; una cabeza en una bandeja… y lo que llamó la atención de la sociedad londinense del año 1929 fue que prácticamente el centro geométrico del cuadro lo preside un pubis femenino, sin vello, casi asexuado, infantil comparado con El origen del mundo, de Gustave Courbet.

A diferencia de aquellas pinturas donde las sombras nocturnas sorprendentes visten a sus súbditos, el artista ha exhibido la figura de Salomé casi que brilla intensamente contra las almohadillas verdes oscuras y rojizas, debajo de un cielo azul profundo iluminado por las estrellas. Las contorsiones escorzadas del cuerpo comunican el horror que los ojos cubiertos de la figura rechazan,

La Salomé de Beltrán hace de su heroína una mujer sensual, convulsa, histérica y sollozante, llena de horror y amor a la vez. Hay en ella una sensualidad tan densa, tan atormentada, tan violenta…

federico-beltran-masses-salome-1932En esta representación, una retrato posterior del mismo autor, una Salomé de exultante y felina belleza prácticamente monopoliza la atención con el brillo cálido de su piel desnuda, que irradia una tangible aura de sensualidad. Su figura emerge de unas sombras en las que se encuentra Juan el Bautista, que apenas hace patente su presencia enarbolando tímidamente una cruz. Salomé es la verdadera protagonista y, conocedora de su atractivo, exhibe su busto y su pubis incipiente, que amanece entre las telas. Pero la verdadera carga sexual se encuentra en su mirada, que rehúye el contacto visual con el espectador fijándose en una presencia indeterminada fuera del marco. Una mirada lasciva y enigmática a la vez, condescendiente y seductora; dueña y señora de la situación.


en la orilla del mar

5 Juliol 2018


“En las horas oscuras me consuela
una imagen tenaz de la alegría.
Y yo aún me pregunto por qué vuelve,
y qué es lo que perdí en aquella playa”

(Vicente Gallego, fragmento del poema “En horas oscuras”)

Hubo un tiempo
que ignoraba
-o eludía-
el significado
de la palabra
irreversible.

Ahora,
cuando descubro
la mochila en el armario
sé que no te fuiste
de viaje lejos,
que no es tardanza
en el regreso
esta ausencia,

es,
más definitivo,
casi por entero
concluyente.

Sólo
a veces.
pocas veces,
de modo fugaz y clandestino,
consigo
que me lleves de la mano
hasta la misma orilla
y suplicas no te abruma
con reproches y tristezas,
propones recrear
juntos el pasado.

Me llevas de la mano
hasta la misma orilla
y yo sólo soy un viejo
que tiene miedo al mar,

esperando oír risas
mientras me sepultas en la arena.

Autor: Javier Solé

Ilustración de karin-Taylor

Del libro de poemas Las Hilanderas (ISBN 978-84-9160-877-6)


otros lugares

4 Juliol 2018


El lobo abandona el bosque

Conejos y topos
empujan a sus primogénitos
fuera de la madriguera

a través de la ventana
se ve la nieve
filas de carros en las veredas
algunas hojas secas

El lobo abandona el bosque

No hay ofrendas.

Autor: Ana Carolina Quiñonez Salpietro

Ilustración: Alfred Kowalski, “Lone Wolf”


maternidad

2 Juliol 2018


Si has de masticar, que sea culpa.
Será la única forma de llegar al lugar que se te exige.
¿Perfecta?
Aún no es suficiente.
Más de ti, un poco más, otras llegaron al doble.
¿Quién te has creído?
Ni siquiera eres capaz de amamantar y te pintas los labios.

Autor: Sonia San Román

Ilustración: Frantisek Kupka, “El pintalabios” (1908)


Korczak (A. Wajda, 1990)

1 Juliol 2018


Sinopsis: Biografía de Janusz Korczak, escritor, profesor y médico, que es recordado por su labor como director de un orfanato para niños judíos en Polonia durante los primeros años del nazismo. En 1942, sin embargo, se vio obligado a trasladar a doscientos huérfanos judíos al ghetto de Varsovia, desde donde, poco después, fueron enviados a Treblinka.

“Poneos vuestra mejor ropa, niños. Coged vuestros libro o juguete favorito; nos vamos a un lugar muy especial”

Conmovedora película del maestro polaco Andrzej Wajda, precedente de la posterior La lista de Schindler de Steven Spielberg y no sólo por su magnífica fotografía en blanco y negro. Cuenta la historia auténtica del pedagogo, periodista, médico y escritor polaco de origen judío Janusz Korczak, que dirigió un orfanato para niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial en el ghetto de Varsovia. Con sólido guión de Agnieszka Holland y una inolvidable interpretación de Wojciech Pszoniak, nos muestra que también en medio del horror pueden surgir personajes heroicos, capaces de dar la vida por el prójimo.

Como oficial del ejército polaco, después del estallido de la segunda guerra mundial, Korczak se presentó como voluntario al servicio militar, pero no pudo ser aceptado debido a su avanzada edad. No obstante, durante la ocupación alemana, tuvo la osadía de vestir el uniforme polaco. Manifestó su clara oposición negándose a llevar la estrella de David a pesar de la obligación impuesta por los nazis de señalar así a los judíos, pues consideraba esa imposición como una clara profanación de ese símbolo. Los últimos meses de su vida los pasó en el gueto de Varsovia. Newerly, su posterior biógrafo, intentaría entonces conseguir para Korczak en la zona aria de la ciudad una documentación falsa, pero el doctor se negó a abandonar el gueto, en el que prosiguió relatando con regularidad sus experiencias en el diario que ya había comenzado en 1939. Un diario muy esclarecedor que había abandonado en los dos años anteriores al consumir toda su energía en las labores de dirección de Dom sierot y otras actividades relacionadas con la protección de los niños del gueto. Este diario fue publicado por primera vez en Varsovia en 1958. La última anotación corresponde al día 4 de agosto de 1942.

En la mañana del día 5 o 6 de agosto el territorio del “gueto pequeño” fue rodeado por los soldados de las SS y los policías ucranianos y letones. Durante el transcurso de la llamada “Gran acción”, es decir, la fase principal del exterminio de los habitantes de gueto de Varsovia por los alemanes, Korczak volvía a rechazar la oferta de ayuda, ya que no quería abandonar a los niños y a los empleados del orfanato. El día de la deportación final Korczak condujo el desfile de sus protegidos a la plaza Umschlagplatz de donde partían los transportes hacia los campos de exterminio. En la marcha participaron más de doscientos niños y unas decenas de educadores, entre ellos la misma Stefania Wilczyńska. Este último “paseo” ha quedado convertido en leyenda: es uno de los grandes mitos de la guerra y un evocador recuerdo, aunque no siempre relatado de manera coherente y fidedigna con los detalles. “No quiero ser blasfemo ni desmitificador, pero tengo que decir como lo ví entonces. La atmósfera emanaba inercia, automatismo, apatía. La conmoción no se hacía visible al ver a Korczak; nadie saludaba (como lo describen algunos), y sin duda ninguno de los mensajeros de Judenrat intervino. Nadie se acercó a Korczak. No hubo gestos, nadie cantaba, no hubo orgullosas cabezas en alto, no recuerdo si alguien sujetaba la bandera de Dom sierot; dicen, que sí. Reinaba un silencio terrible, agobiante. (…) Uno de los niños iba agarrado al abrigo de Korczak, tal vez de su mano; todos iban como en un trance. Les acompañé hasta la puerta de Umschlag…”.

Según otras versiones los niños marchaban en filas de cuatro sujetando la bandera del Rey Matías I, protagonista de una de la novelas escritas por su educador. Cada niño tenía consigo un juguete o un libro preferido. Uno de los chicos, al frente del desfile tocaba el violín. Las fustas de los ucranianos y los soldados de las SS chasqueaban por encima de la multitud de niños, aunque el desfile lo conducía un soldado que había manifestado cierta simpatía por ellos. Janusz Korczak murió con sus protegidos en el campo de exterminio de Treblinka. En 1948 fue condecorado de manera póstuma con la Cruz de Caballero de la Orden del Renacimiento de Polonia.

Más información en:

https://es.wikipedia.org/wiki/Janusz_Korczak

https://www.elespanol.com/cultura/libros/20180228/diario-maestro-enseno-morir-ninos-treblinka/288222513_0.html

 

 


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