Lady Godiva (John Collier, 1898)

28 Juny 2012

John Collier (1850-1934) fue pintor británico de estilo prerrafaelista.

En esta pintura recrea la leyenda de Lady Godiva  la dama sajona del siglo XI, que se paseó totalmente desnuda por las calles de Coventry, a caballo y sin más vestidura que sus largos cabellos, para lograr que su marido bajara los impuestos. Sus vasallos se encerraron en sus casas para respetar la desnudez de su noble y valiente señora.

La leyenda, que según los historiadores puede estar basada en una historia real —al menos parcialmente—, finaliza aclarando que el conde, conmovido por el gesto de su esposa, cumplió su promesa y rebajó los impuestos.

Cada tres años, en las fiestas populares de la ciudad inglesa de Coventry se incluye a una mujer desnuda que, montada a caballo, recorre sus calles en recuerdo de la heroína Lady Godiva.


L’exiliat

25 Juny 2012


Així que pugui tornaré, germans,
perquè de fet us enyoro.

Ara visc a l’exili i tafanejo
tots els llibres.

No pot ser que el camí
s’hagi esborrat per sempre.

És dur de viure sol
i sempre em dic
que no hem de pensar en la mort,
que no hem de voler pensar en la mort,
per tal que mai no arribem a disfressar-nos
amb un hàbit de discreta resignació.

L’esperança és el do dels qui sofreixen.

Autor: Miquel Martí i Pol

Ilustración: Vladimir Kush, “current” (2000).


La danza (H. Matisse, 1909)

22 Juny 2012


La danza es un cuadro en el que se plasman las esencias del estilo de Matisse. Se representa en esta obra a un grupo de cinco personas, de ambos sexos, que bailan en círculo, dándose la mano. Están totalmente desnudos y parecen evocar con su baile los aquelarres.

Todas las figuras humanas aparecen pintadas en colores planos sobre un fondo también plano compuesto por una arriesgada mezcla de azul y verde. Los bailarines forman un motivo circular de rítmico movimiento que abarca todo el lienzo. Matisse logra una sensacional tensión dinámica por el hecho de pintar en un primer plano dos manos que no llegan a tocarse. El cuadro puede provocar una mareante angustia si lo enfocamos erróneamente desde una perspectiva clásica de contemplación.

El uso valiente y revolucionario del color constituye una muestra irrefutable del gran colorista que fue Matisse.

La fuerza que se desprende de esta obra radica en la asociación de cada uno der sus elementos (tierra, firmamento, figuras humanas) a un cierto color primario (vere, azul y rojo).

Por otra parte, hay una asociación a lo mítico-cósmico; en el suelo se puede advertir el horizonte del mundo; el cielo, por su parte, exhibe la profundidad del espacio sideral y las figuras humanas, como gigantes míticos, entre la tierra y el cielo, e imbuidos por el júbilo de la eternidad. Noches mágicas ligadas al solsticio de verano.

Hay quien, todavía más lejos, insinúa que Matisse recrea en clave de armonía cromática la huida de la sociedad burguesa a través nuevamente de la evocación del estado natural del ser humano, siendo la danza el medio expresivo más adecuado para manifestar su carácter espiritual, festivo y ritual.

El fauvismo fue un movimiento pictórico francés, de escasa duración,  caracterizado por un empleo provocativo del color. Su nombre procede del calificativo fauve (fiera en castellano). Se desarrolló entre 1904-1908 aproximadamente.

Tampoco fue un movimiento conscientemente definido, careció de un manifiesto. Fue un mosaico de aportaciones en el que cada pintor acometía sus obras como una experiencia personal cargada de espontaneidad y de frescura. Les unió la actitud violenta con la que se enfrentaron a los convencionalismos de la época.


El soñador

19 Juny 2012


Le aserraron el cráneo;
le estrujaron los sesos,
y el corazón ya frío
le arrancaron del pecho.

Todo lo examinaron
los oficiales médicos
mas no hallaron la causa
de la muerte de Pedro;
de aquel soñador pálido
que escribió tantos versos,
como el espacio azules
y como el mar acerbos.

¡Oíd! Cuando yo muera,
cuando sucumba, ¡oh, médicos!
ni me aserréis el cráneo
ni me estrujéis los sesos,
ni el corazón ya frío
me arrebatéis del pecho,
que jamás hasta el alma,
llegó vuestro escalpelo.

Y mi mal es el mismo,
es el mismo de Pedro;
de aquel soñador pálido
que escribió tantos versos,
y como el espacio azules
y como el mar acerbos.

Autor: Pedro Bonifacio Palacios

Ilustración: Pat Rocha, “acussation of Jonahatan”.


La lechera de Burdeos (Goya, 1827)

17 Juny 2012

La lechera de Burdeos, es un cuadro de estilo neoclásico en 1827, durante su exilio en Burdeos (Francia), un año antes de su muerte. La obra está pintada en colores suaves y alegres, y el pintor tomó de modelo a las típicas lecheras decimonónicas francesas. 

Cansado de España y de sus disputas y fracasos políticos, y también de la soledad que le va carcomiendo poco a poco, Goya decide marchar del país y vivir los últimos años de su vida en la ciudad francesa de Burdeos. Allí recuperará en parte su salud y también su alegría de vivir, lo cual se reflejará en sus últimas obras. 

Quedan atrás sus pinturas negras y sus experimentaciones, sus obras más críticas y el tono sarcástico de sus grabados y retratos. Por el contrario el último Goya recupera el color y la luz en sus pinturas finales. 

Testimonio de ese cambio es uno de sus cuadros más bellos, La lechera de Burdeos. Se trata del retrato sencillo y amable de la joven que le llevaba la leche todas las mañanas a su casa y a la que finalmente decide ofrecerle este recuerdo. 

Su estilo sigue siendo inconfundible, la pincelada suelta y libre, la mancha de color como trazo característico, los colores muy empastados y los tonos luminosos. Pero hay dos aspectos muy significativos en este cuadro: por una parte la aplicación de color en grandes manchas se realiza de tal manera que los tonos se superponen unos a otros, de modo que en vez de mezclarse sobre el lienzo se mezclan en nuestra propia retina; y en segundo lugar, que ciertas tonalidades cambian de color o lo intensifican cuando se trata de crear sombras o una mayor luminosidad. 

Desde la Edad Media el azul era el color de la Virgen, por lo que tenía un carácter marcadamente positivo. Goya lo empleó en contadas ocasiones. No es casual que fuera ahora, lejos de su país y al final de su agitada existencia.

Millet, sólo dos años más tarde, pinta esta lechera. La gran figura femenina se destaca aquí sobre un cielo claro con dominante amarillo. Camina por un estrecho sendero trazado en la hierba, vestida con una camisa blanca, un corpiño anaranjado, y una falda gris. Un faldón de tejido azul, fruncido en la cintura, pasa por encima del hombro izquierdo. En el horizonte, se percibe una barrera de la que sobresale la cabeza de una vaca, seguramente la que acaba de ser ordeñada.


Nostalgia

14 Juny 2012


¿De qué se nutre la nostalgia?
Uno evoca dulzuras
cielos atormentados
tormentas celestiales
escándalos sin ruido
paciencias estiradas
árboles en el viento
oprobios prescindibles
bellezas del mercado
cánticos y alborotos
lloviznas como pena
escopetas de sueño
perdones bien ganados.

Pero con esos mínimos
no se arma la nostalgia.
Son meros simulacros.

La válida, la única
nostalgia es de tu piel.

Autor: Mario Benedetti

Ilustración: Kamille Corry, “summer”


De semántica

12 Juny 2012

Tot darrerament
a la fàbrica
han millorta molt
les relacions humanes.
Ara mateix, per exemple,
de treure la prima setmanal
a una treballadora
per un barreig de fil,
posem per cas,
o algun acte menor d’indisciplina,
ja no se’n diu imposar una sanció;
se’n diu
estimular el sentit
de la responsabilitat.

Autor: Miquel Martí i Pol

Ilustración: Laura Knight, “Ruby Loftus screwing a Breech-ring” (1943)


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