viaje al cuarto de una madre (Celia Rico Clavellino, 2018)

1 Agost 2019


Sinopsis: Leonor está preparada por dejar su pequeño pueblo del sur en el que vive con su madre y marcharse a trabajar. La preocupación por dejar sola a Estrella, su madre, juega en su contra llenándola de dudas. Estrella, a su vez, también siente miedo por dejar marchar a su hija aunque prefiere no decir nada. El vínculo que une a ambas es tan grande que Leonor va a tener que hacer un gran esfuerzo para crearse su nueva vida. Estrella, a su vez, tendrá que afrontar su soledad y comprender que querer de verdad esta vez significa dejar volar.

La película arranca con las dos protagonistas durmiendo al calor de la mesa camilla, que es el corazón del hogar. Se han quedado dormidas bajo los efectos del duelo, mental y amorosamente abrazadas la una a la otra. Pero cada una de ellas emprenderá un largo viaje -mental, pero también físico- hacia el frío, que las espabilará; la hija buscará su propio destino viajando hacia el Norte, concretamente a Londres, aunque protegida por el calor portátil de las botas que le regala su madre que, sola en el vacío de un piso cada vez más frío, también acabará dando con la manera de volver a salir, fuera del piso-sarcófago, ahí donde dicen que está la vida.


“Viaje al cuarto de una madre” retrata la relación entre una madre y una hija, una convivencia condenada a romperse por las leyes de la vida, dentro de un entorno humilde, de bombona de butano y brasero. Ambas trabajan de planchadoras, un oficio retratado en dos apuntes tan certeros que traen a la memoria los tiempos modernos de Chaplin, no tan lejanos. Llega la Nochevieja y en casa bastan dos docenas de uvas, siempre con el padre ausente, orbitando en silencio o como fantasma que vive en el armario de ese cuarto de esa madre.

Es una película sobre los lazos familiares que constantemente nos unen y nos separan, nos hacen fuertes y a la vez tan frágiles. Una película sobre los apegos y las distancias entre una madre y una hija que emprenden un doble viaje para descubrir lo complejo que es quererse.

Más información en:

https://www.cinemaldito.com/viaje-al-cuarto-de-una-madre-celia-rico-clavellino/

https://alfapictures.com/sp/amy_movie/viaje-al-cuarto-de-una-madre/


Petra (Jaime Rosales, 2018)

1 Juliol 2019

Sinopsis: Tras la muerte de su madre, Petra inicia la búsqueda de un padre cuya identidad le ha sido ocultada a lo largo de su vida. Todos los caminos parecen conducir hacia un hombre poderoso y despiadado. El destino, empeñado en imponer su lógica cruel, llevará a Petra hasta el límite de su fuerza interior.

“Petra es una maravillosa pieza artística apta para miradas contemplativas en tardes de lluvia y viento” (Santiago Jurado)

Petra es un ejercicio de gran solidez y muy bien trazado, que consigue algo tan complicado como hacer de su guion la principal baza narrativa, sin escudarse en espejismos o desmesurados recursos de montaje; una narración tan cruda como inteligente sobre la tiranía en su estado más salvaje.” (Alberto Sáez Villarino)

 “Con Petra, película que remite ya a la tragedia griega desde la solemnidad del nombre propio que da lugar al título, Jaime Rosales vuelve a hacer gala de una inteligencia y de una sensibilidad que están a la altura de pocos. Así, y mediante una serie de capítulos —en cuyos títulos ya se nos indica lo que va a ocurrir, la imagen solo se ocupará de describir la acción— que alteran la cronología de los hechos para dar lugar a una narrativa fragmentada, el director de Barcelona nos presenta a una pintora joven, Petra, que se acomoda en la casa de un pintor viejo, cabrón y de éxito. ¿El motivo de todo esto? La artista cree que se trata de su padre. Partiendo de esta premisa, típica como ninguna otra, por supuesto, Jaime Rosales se adentra en la vida de una familia fracturada y de todo lo que se encuentra alrededor de ella. La cámara del autor de Hermosa juventud (2014), que estará sometida a un perpetuo movimiento que recorre los exteriores e interiores desde el encuadre sin personajes hasta el encuentro de la figura humana, para después dejarla de lado de nuevo, entrará en contraste, desde la suavidad y parsimonia de su pasear, con la intensidad de las acciones que registra.” (Pablo Castellano)

“La calculada y minuciosa estructura de la cinta conduce al espectador por un extraño laberinto a la vez ajeno y perfectamente reconocible; transparente y sonámbulo. La cámara se coloca siempre de frente en el lugar más transparente de todos. Las escenas se van hilando en planos que son a la vez secuencias tan tensos y crudos como magnéticos. Todo queda a la vista y, sin embargo, lo que cuenta es la herida que discurre por dentro.” (Luis Martinez)

“en ella sigue experimentando con dispositivos (movimientos laterales de la cámara, que prolongan la duración de una escena mientras el corazón de esta sigue latiendo fuera de campo; una estructura capitular y discontinua, que desmonta sin descanso las expectativas que genera un relato jugando con su previsibilidad) que se interrogan, indirectamente, sobre qué sentido tiene narrar una historia, cuál es la responsabilidad moral del cineasta a la hora de decidir sus derivas. No es casual que, en el epicentro del film, haya un demiurgo que mueve los hilos, un dios perverso que controla la puesta en escena de sus monstruosos trucos para hacer avanzar la trama hasta que esta se independiza, toma cartas en el asunto, se adueña de sí misma para albergar una esperanza de reconciliación, lejos de ese genio del mal que entiende el arte como un valor de mercado.” (Sergio Sánchez)


Trilogía Paraíso: Amor – Fe – Esperanza (Ulrich Seidl, 2012-2013)

1 Juny 2019

“Las protagonistas de las tres entregas de Paraíso están unidas por vínculos familiares y sus peripecias vacacionales son simultáneas y establecen vías de comunicación entre las diversas entregas —a través de llamadas telefónicas desatendidas o de la particular suerte de una mascota—. El gran tema de la trilogía es el fracaso de cada uno de esos tres personajes a la hora de medirse con el concepto que preside su personal relato: la imposibilidad de encontrar el amor a través del sexo mercenario ofrecido por vampíricos daños colaterales del colonialismo y el capitalismo terminal, de mantener la fe cuando todo es hostil y las plegarias no son atendidas y de conservar la esperanza cuando la felicidad (o su apariencia) está tras una línea moral infranqueable.

(…)

La cámara de Seidl parece haber encontrado el punto exacto para contemplar todas esas realidades desde la gélida atalaya de una objetividad desestabilizadora: planos generales a media altura que convierten la pantalla en un escenario teatral, donde la tristeza y el desamparo anímico forman extrañas simetrías sobre fondos de espartano interiorismo.” (Jordi Costa)

EL MÉTODO ULRICH SEIDL

-Rodar películas de ficción como si se tratara de un documental. De esta manera momentos inesperados de realidad pueden mezclarse con la ficción.

-No hay guión en el sentido tradicional. El guión consta de secuencias descritas con mucha precisión, pero sin diálogo. El guión se va modificando y reescribiendo continuamente durante el rodaje. Seidl: «Concibo la dirección de películas como un proceso condicionado por lo que precede. De esta manera el material que hemos rodado siempre determina el desarrollo general de la historia».

-El reparto está formado por actores y no-actores. Durante el casting se da igual consideración a los profesionales y a los no-profesionales. Lo ideal sería que el público no fuera capaz de decir con certeza qué personajes son interpretados por actores y cuáles por no-actores.

-Los actores no tienen copia del guión en el set de rodaje.

-Las escenas y los diálogos se improvisan con los actores.

-La película se rueda en orden cronológico, haciendo lo posible para adaptar y desarrollar continuamente las escenas y tramas argumentales. El final se deja abierto.

-La película se rueda en localizaciones originales.

-La música está presente sólo cuando es un componente integral de la escena.

Más información en:

https://www.elcultural.com/revista/cine/Los-tres-paraisos-de-Ulrich-Seidl/33225

Sinopsis: Teresa es una mujer austriaca entrada en años, madre de una taciturna adolescente con la que guarda una relación distante. Teresa no tiene pareja y se halla en una edad en la que es difícil encontrar un hombre que la pueda querer. Decide tomarse unas vacaciones para cambiar de aires, y viaja a Kenia, donde descubre, entre idílicas playas de arenas finas y aguas transparentes, todo un paraíso de africanos jóvenes, poseedores de atléticos cuerpos de ébano, dispuestos a acostarse con ella sin importarles la edad o la apariencia física.  Busca amor, pero pasa de un “beach boy” a otro, de desilusión en desilusión, y acaba por rendirse ante la evidencia: en las playas de Kenia, el amor es un producto comercial.

Más información en:

https://www.cinemaldito.com/paraiso-amor-ulrich-seidl/

http://uninstantedecaos.blogspot.com/2019/01/paradies-liebe-paraiso-amor.html

Sinopsis: Anna Maria, que ya aparecía brevemente en Amor, es una especialista en rayos X, acostumbrada a mirar en el interior de los cuerpos humanos. Vive sola y su única afición es el amor a Dios. Regularmente se flagela mientras reza frente a una cruz, escucha Radio María, tiene un grupo de oración que anhela convertir a toda Austria al catolicismo, incluso dedica parte de sus horas libres a visitar hogares, regalando esculturas de la Virgen María y tratando de convertir a sus moradores, esos personajes secundarios que en la filmografía de Seidl suelen ser auténticos freaks. Su casa está repleta de una parafernalia religiosa (cruces, retratos del Papa, vírgenes, rosarios, agua bendita) por la que la protagonista siente un cierto fetichismo. Un día, al regresar a su casa, se encuentra con Nabil, su marido, un musulmán egipcio condenado a la silla de ruedas. Los gritos se unen a los himnos y los rezos. La película narra el vía crucis del matrimonio

Más información en:

https://www.cinemaldito.com/paraiso-fe-ulrich-seidl/

http://uninstantedecaos.blogspot.com/2019/01/paradies-glaube-paraiso-fe-ulrich-seidl.html

Sinopsis: Melanie, una adolescente de trece años con problemas de sobrepeso, es la protagonista de la película. Su madre, Teresa, se encuentra de vacaciones en Kenia (tal y como vemos en Amor), y es su tía Anna Maria, una fanática católica (la protagonista de Fe), la que lleva a Melanie a pasar las vacaciones en un campamento dietético ubicado en la campiña austriaca, con la intención de hacerle perder unos kilos.
Es justamente en ese campamento, rodeada de otros adolescentes obesos, regido por una disciplina casi militar y bajo la atenta mirada de los adultos. Ejercicio físico, revisiones médicas y vídeos sobre alimentación saludable. En la intimidad del dormitorio compartido, Melanie y sus compañeras intercambian confidencias sobre el amor, el sexo, despotrican de sus padres, hacen peleas de almohadas, beben alcohol, fuman o incursionan en la cocina para robar comida. En una de las revisiones médicas, Melanie conoce al doctor Joseph, un hombre entrado en años pero todavía atractivo. Y se enamora.

Más información en:

https://www.cinemaldito.com/paraiso-esperanza-ulrich-seidl/

http://uninstantedecaos.blogspot.com/2019/01/paradies-hoffnung-paraiso-esperanza.html


los limoneros (Eran Riklis, 2008)

1 Mai 2019


Sinopsis: Salma, una viuda palestina, tiene un litigio con el ministro de Defensa israelí. La casa de éste, en la frontera palestino-israelí, linda con su campo de limoneros. Cuando las autoridades deciden que los árboles deben ser talados porque representan una amenaza para el ministro de Defensa y su familia, Salma decide emprender una batalla legal para salvar sus limoneros.

Basada en una historia real, Los limoneros es una sólida, valiente peripecia que habla menos de un caso único que de todo un pueblo: en el fondo, lo que el film propone con delicadeza, pero también con un punto de vista crítico que no ahorra sus dardos sobre propios y ajenos, es una indisimulada reflexión sobre la ocupación israelí de los territorios palestinos.


La película nos muestra las consecuencias del conflicto en la vida cotidiana de las personas que tratan de sobreponerse a las dificultades que les salen a cada paso. La protagonista de «Los limoneros» sufre un doble castigo, tanto por parte del enemigo israelí como de su propia comunidad. En el duro proceso legal llega a identificarse con el abogado que defiende su causa, pero el hecho de que éste sea más joven que ella le impide enamorarse o tener una relación íntima, ya que está mal visto por los sectores musulmanes más integristas. Ese fuego cruzado entre ocupantes y ocupados, entre la fuerza militar y la de las costumbres tradicionales, hace que se sienta aún más sola y sin ayuda.

Los limoneros tiene, además, una simetría interesante en la yuxtaposición de la soledad de Salma y de Mira Navon, esposa del ministro, dos mujeres económica y socialmente muy distintas y, sin embargo, sorprendentemente próximas. Las miradas silenciosas que intercambian las dos protagonistas durante todo el metraje resumen la impotencia ante el callejón sin salida de este drama.

Más información en: http://www.golem.es/loslimoneros/

 


la muerte del sr. Lazarescu (Cristi Puiu, 2005)

1 Abril 2019


Sinopsis: El señor Lazarescu es viudo y vive solo en un apartamento con sus tres gatos. Su hija Bianca se marchó a vivir a Canadá. Una noche, el solitario anciano se siente mal y llama a una ambulancia. Lo llevan a un hospital, y desde allí a otro y a otro más, pero en ninguno pueden atenderlo. Mientras tanto, su estado de salud se va agravando rápidamente.

“Dante Remus Lazarescu es un solitario anciano de poco más de sesenta años, jubilado y viudo que vive en unas condiciones bastante precarias, en un apartamento sucio y desordenado, únicamente acompañado por tres gatos. Sólo tiene a una hija que vive en Canadá, con la que se comunica esporádicamente por teléfono, y una hermana que transfiere mensualmente su pensión. Su vida social se reduce al contacto casual con sus vecinos, que no lo ven con muy buenos ojos debido a su alcoholismo y el olor que desprenden sus mascotas. Una noche, después de dos días de jaqueca y vómitos decide pedir ayuda a sus vecinos y al servicio de ambulancias. La suerte no acompaña a nuestro protagonista, se siente indispuesto justo la noche del sábado en la que un accidente de tráfico ha repartido gran cantidad de heridos en todos los hospitales de la ciudad y ninguno quiere internarlo. A la escasez de camas y quirófanos se une la desidia de su personal ante el drama del Sr Lazarescu y la desgracia colectiva. La enfermera de emergencias que lo atiende acompañará al anciano en un descenso a los infiernos de la burocracia sanitaria rumana (el nombre y apellido del personaje encajan perfectamente por sus alusiones a Dante en La Divina Comedia, así como a Lázaro, al que Jesús resucita de entre los muertos en el Evangelio).


Puiu nos muestra de un modo algo «kafkiano» una circunstancia cotidiana en la que un ser humano se ve superado por los obstáculos de una sociedad implacable, en una agria crítica a la ridícula burocracia institucional, que bien podría extrapolarse, en mayor o menor medida a cualquier rincón del mundo, y más en estos tiempos en los que la sanidad pública está perdiendo parte de lo conseguido en la cacareada sociedad del bienestar occidental. El director rumano señala también el caos hospitalario, la indolencia respecto al sufrimiento por parte de los miembros del personal médico, y muy especialmente, la falta de sensibilidad con la que éstos hablan de la condición del anciano (en cada hospital en el que le atienden sale a colación el tema de su olor a alcohol y a orines). No obstante, la crítica no se queda sólo ahí; Puiu no es nada condescendiente con la dejadez y el pasotismo de la víctima del sistema sanitario, y tampoco queda demasiado bien parado.

La obra de Puiu tiene un acentuado tono documental y está narrada prácticamente en tiempo real. Sería imposible plasmar una obra de este tipo sin el hiperrealismo desolador del que hace gala, sin apenas lugar para el sentimentalismo y la compasión (las escasas veces que se intuye es borrado sin paliativos mediante la ironía y el humor negro). Un film que nos cuenta, con total ausencia de artificios, temas de los que tenemos constancia pero que nos incomoda profundamente hablar de ellos mediante un estilo sucio y seco (está rodada con una cámara al hombro y con eternos planos secuencia), sin regodearse en la miseria, y con unas conversaciones creíbles e ingeniosas dotadas de un sentido del humor muy oscuro” (Pep S. Ledoux)


“El director nos deja una joya obligatoria para las próximas generaciones de profesionales de la salud y para todos los pacientes; una película humana y compasiva, que busca asomar tonalidades de humor entre tanta niebla de dolor” (Rafael Mejía)

“Este film con una historia aparentemente tan simple y cotidiana presenta una complejidad extrema en el plano de las relaciones humanas. Posee también su dimensión mítica, como lo indica el nombre del protagonista, y por si éste fuera poco, hay dos personajes llamados Virgil. Y el paciente culminará su noche en las manos del doctor Anghel. Pero sabemos que este Lázaro no volverá a levantarse” (Josefina Sartora)


la fábrica de nada (Pedro Pinho, 2017)

1 Març 2019

Sinopsis: Los trabajadores de una fábrica de ascensores descubren como sus jefes están retirando maquinaria. Cuando se preparan para organizar el equipo y la producción, se les obliga a no hacer nada, como represalia, mientras las negociaciones para su despido están en marcha. La mayoría de los obreros deciden luchar por su puesto de trabajo con piquetes y huelgas. Al final toman la decisión de autogestionar ellos mismos la fábrica.

“He aquí́ una película que apela a la resistencia de lo comunal en una era de capitalismo salvaje, y que lo hace desde la actividad de la productora portuguesa Terratreme, que trabaja en modo de colectivo audiovisual. Tampoco parece casual que este film de casi tres horas esté rodado en 16mm., invocando un cuidado artesanal, mientras denuncia la ferocidad e inclemencia con la que los intereses financieros han convertido el tejido industrial europeo en un territorio comanche que está lleno de desmantelamientos y también de relocalizaciones. El lenguaje (de trabajadores, ejecutivos y sociólogos) es también objeto de escrutinio en la película del portugués Pedro Pinho, que, heredera de la modernidad, busca sacudir los cimientos del lenguaje cinematográfico para crear un territorio de libertad expresiva tan alegre como melancólica”. (Manuel Yáñez Murillo)

“Muy pocas otras veces, sin embargo, las imágenes cinematográficas han abierto sus puertas con tanta generosidad y sin falsas coartadas al debate político y a la presencia –con sus cuerpos, sus emociones, sus dudas y sus miedos— de los obreros y del mundo del trabajo. Inspirada por una obra de teatro precedente, interpretada por actores no profesionales procedentes de las barriadas obreras de Lisboa y filmada en 16 mm durante cuatro meses, a los que siguieron dieciocho meses de montaje, la película pone en todo momento su cámara al servicio de unos personajes y unos escenarios que cobran vida y que palpitan en sus fotogramas con una autenticidad pocas veces vista en la pantalla.” (Carlos F. Heredero)

“Un final sin fin. Un apocalipsis sostenible. Un estado de permanente excepción con estudiado retraso del hundimiento colectivo. Con estas durísimas frases se define en La fábrica de nada, película del portugués Pedro Pinho, la situación social y laboral de Europa en general y de su país en particular, donde la lucha obrera se da de bruces con las estrategias del poder empresarial, donde la adopción de posiciones de fuerza choca con subterfugios como la “reorganización”. Una obra extrema, de fundamentada radicalidad en el fondo, en las formas y hasta en su duración, tres horas, que emociona desde su absoluta coherencia con sus postulados políticos”. (Javier Ocaña)

 


yo tonya (Graig Gillespie, 2017)

1 febrer 2019


Sinopsis: Década de 1990. Tonya Harding es una prometedora patinadora sobre hielo estadounidense, una joven de clase obrera, siempre bajo la sombra de su implacable e insensible madre, pero con un talento innato capaz de hacer un triple axel en competición. En 1994, su principal rival para los Juegos Olímpicos de Invierno es su compatriota Nancy Kerrigan, a la que, poco antes de los Juegos, un matón a sueldo la golpea la rodilla con una barra de hierro. Las sospechas recayeron en el entorno de Tonya, lo que supuso el comienzo del fin de su carrera.

“Planteada como un falso documental en el que todos los protagonistas de la historia (la propia Harding, su exmarido, su madre…) cuentan directamente a cámara su versión de los hechos, en ninguna de las cuales queda delimitada la frontera entre realidad y mixtificación (la sombra de Rashomon es alargada), reconstruye la truculenta historia de la deportista, desde su terrible infancia marcada por una familia desestructurada y una madre inhumanamente desnaturalizada hasta su violenta y destructiva relación con su novio (y posterior marido). Todo es creíble, excitante y sórdidamente divertido, gracias a una puesta en escena que juega con un brillante y atrevido montaje y a unas excepcionales interpretaciones femeninas” (Alberto Luchini)


“está contada en formato de falso documental, en el que la propia Tonya Harding explica cuál fue su historia con la ayuda de su ex marido, el gañán de su ex guardaespaldas y su abusiva madre, con la que siempre mantuvo una relación explosiva. El juego no acaba ahí: en algunos momentos del relato, los protagonistas rompen la cuarta pared para hacer comentarios o preguntas a la audiencia. El tono, a medio camino del biopic, la comedia negra y el drama de una familia disfuncional, es el aspecto más meritorio, audaz y, en algunos casos, cuestionado del filme. A pesar de que las críticas fueron abrumadoramente positivas, también se alzaron algunas voces críticas con, por ejemplo, la decisión de Gillepsie de acompañar una escena en la que se muestran los malos tratos que recibe Harding con el uso del clásico ‘Can you mend a broken heart?’, de Al Green. La discusión sobre la frivolidad de algunos pasajes de la historia está abierta, pero lo que es indudable es que el film reinvindica la humanidad de un personaje impulsivo, abusado y arrebatador como Harding mientras responsabiliza a los medios y la sociedad norteamericana de su papel en la historia, y a las instituciones deportivas del clasista trato que se dio a la patinadora en su carrera” (Daniel Martínez)

“’la película coquetea con la tesis de que la caída de Harding fue el resultado inevitable de toda una vida pasada sufriendo el desprecio ajeno. Para el resto del mundo del patinaje artístico, Tonya era una intrusa, un pedazo de basuar blanca que salía a patinar con chapuceros vestidos hechos en casa y cuyas coreografías usaban canciones de ZZ Top y Vanilla Ice, y que fuera de la pista se dejaba ver fumando, cazando y al volante de una camioneta. Los adalides de ese deporte gustosamente la habrían condenado al ostracismo a la primera oportunidad, pero era demasiado buena sobre los patines como para ser ignorada. No es casual que fuera ella la primera mujer americana que completó un triple Axel en una competición internacional.

El director Craig Gillespie estructura la película a partir de recreaciones de entrevistas con los personajes esenciales en la vida de la mujer y en el suceso, bustos parlantes que aportan comentarios adicionales a los hechos biográficos que la película asimismo revisita. La fiabilidad de sus declaraciones está en todo momento bajo sospecha: los entrevistados a menudo interrumpen la acción para quejarse de su escaso tiempo en pantalla o de la falta de rigor, o para defenderse, o para romper la cuarta pared y discutir lo que vemos.

La mayoría de los personajes de la película son lo que conocemos como gentuza, por lo que pasar dos horas de metraje contemplándolos podría llegar a resultar agotador de no ser por la habilidad con la que Gillespie logra que, en la práctica, una historia potencialmente deprimente sea consistentemente hilarante. Su método cómico es testarudamente efectivo aunque, eso sí, también vulgar y oscurísimo y lleno de cinismo” (Alejandro Alegre)


“es condenadamente divertida. Su cinismo afilado provoca enseguida una complicidad con el espectador, quizá porque juega con la ventaja de ser lo suficientemente honesta y plenamente consciente de sus limitaciones. Hay humor y tristeza, textura documental frente a dramatización, una dualidad que consigue crear un tono único del que Gillespie no solo sale airoso, sino que se permite reenfocar de nuevo la historia hacia al personaje en un hermoso plano final que alude a la capacidad de levantarse y empezar de cero de Harding” (Jorge Loser)

Más información sobra Tonya:

https://www.abc.es/play/cine/noticias/abci-tonya-harding-mujer-mas-odiada-america-201802220149_noticia.html


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