ven y mira (Elem Klimov, 1985)

1 Octubre 2022

Sinopsis: Película de encargo para celebrar el 40 aniversario de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial. Relata, a través de los ojos de un niño progresivamente endurecido por el sufrimiento, la matanza sistemática de los habitantes de las aldeas bielorrusas, más de 600, durante la guerra.

Ven y mira es más un viaje a las tinieblas en su concepción de Joseph Conrad. El horror que clama el personaje al final de Apocalipse Now (1979), la imagen de una visión demasiado ignominiosa como para ser mostrada, el trauma puro, eso mostraría la película de Elem Klimov. No se presta atención a la precisión histórica sino al impacto psicológico de la guerra en un individuo.

La película se realizó en la Unión Soviética para conmemorar la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial, pero Ven y mira no tiene una gota de propaganda triunfalista

“Toda la crudeza de la invasión nazi en clave evolutiva. La adolescencia de Florya es el hilo conductor que nos devela una realidad disímil a lo que el género suele mostrar. Lo bélico ya no en términos de combate épico, sino como apelación al sufrimiento humano, padecimiento de quien se encuentra en medio del combate y debe apelar a la improvisación sin resultado. Miseria del Tercer Reich puesta de manifiesto en violentos actos de cobardía.

Es la historia de un adolescente que quiere ir a la guerra y lo consigue; nos impone su realidad a partir de un rostro en primeros planos desgarradores que combinan tristeza, estupor, angustia y locura. Un tránsito acelerado, con mecanismos psicológicos que se ven sobrepasados por el límite que impone la lógica de los hechos. Suerte de inercia inicial, que de actitud condescendiente se transforma en acceso directo a la crueldad. Explosiones por doquier dan cuenta de la fragilidad humana en contexto bélico.

Florya es un adolescente que va a la guerra y descubre que no es un juego: los nazis masacran a su gente. A partir de allí, se inicia una peripecia que lo tendrá poco como protagonista y mucho como observador en riesgo. Es la postura típica del novato aprendiz, la vida apela a su momento, lo lúdico se transforma en tragedia, pasaje del juego al acto en un abrir y cerrar de ojos. Desarrollo traumático que se aferra a una inmadurez acorde a edad y contexto familiar. La cámara sigue a nuestro protagonista en extensos travellings, a la vez que en primeros planos nos revela todo lo trágico de su experiencia. (Álvaro Gonda Romano, en http://www.elespectadorimaginario.com/ven-y-mira/)

Ven y mira está basada en la Masacre de Khatyn, un penoso episodio algo olvidado en el que toda una aldea entera fue asesinada y, según los créditos de la película, hasta 628 aldeas fueron destruidas de manera similar, incendiados con sus habitantes dentro, durante la invasión alemana de Bielorrusia, alrededor de 1943. Aunque el film de Elem Klimov no es la recreación literal de este horrible evento histórico en particular sino que le da un uso de excusa para exponer la sinrazón frustrante de la guerra.

Además, hay una serie de imágenes fantasmagóricas que la apartan de lo meramente figurativo. Paracaidistas alemanes borrosos y desenfocados como gotas de lluvia lejanas que flotan suavemente en el cielo, que van en sintonía con el tratamiento de los invasores en todo el film.

Las imágenes de impacto de los horrores sobre el estado psicológico del niño se reflejan en su cara traumatizada hasta que llega a un estado zombie superado por todas las brutalidades que han sobrevenido, alcanzando un punto irreal e irracional que conecta con la forma en la que escritores como Lovecraft tratan la respuesta humana ante lo imposible, en definitiva, ante el horror incomprensible, llegando el culmen en la escena de la masacre final, rodada de forma realista, pero también con la exageración dramática de algunos detalles escalofriantes” (Jorge Loser, en https://www.espinof.com/criticas/masacre-ven-mira-obra-maestra-cine-belico-perturbadora-que-cualquier-pelicula-terror)


la tragedia de Macbeth (Joel Coen, 2021)

1 Setembre 2022

Sinopsis: La historia nos cuenta la desventura y tragedia de Macbeth, un Lord escocés que, convencido por tres brujas y animado por su ambiciosa esposa, se propone convertirse en el próximo Rey de Escocia entre asesinatos, locura, codicia e intrigas. Adaptación de “Macbeth”, de William Shakespeare.

“El plano de apertura de ‘La tragedia de Macbeth’ define a la perfección la atmósfera y el estado emocional por los que transcurren sus precisos y ajustados 105 minutos de duración. Una densa niebla inunda la pantalla únicamente alterada por el vuelo de un cuervo durante unos instantes en los que es casi imposible discernir si la cámara apunta al cielo o si, como se revela en el último momento, dirige su mirada hacia el suelo.

Este breve pasaje, casi una declaración de intenciones, más allá de su aparente sencillez conceptual y su exquisita factura, sumerge al espectador en el peculiar universo pesadillesco, desconcertante y lúgubre en el que transcurre la película y que intoxica la mente de sus protagonistas; aproximando más que nunca la obra de Shakespeare a un género de terror que apela directamente a los clásicos del expresionismo alemán.

Bebiendo de fuentes como Murnau, Dreyer o Lang y respetando los versos publicados en 1623, Joel Coen equilibra épica y contención, contrasta la gran escala con el mimo por el detalle y acierta al hacer coexistir el espectáculo digno de la sala de cine mejor equipada que podamos imaginar con una narrativa impoluta y sorprendentemente ágil, elevada al máximo exponente por las sobrecogedoras actuaciones de Frances McDormand y, sobre todo, de un Denzel Washington descomunal.

…ha unido lo mejor del séptimo arte y el teatro, fotografiando ‘La tragedia de Macbeth’ en color para, después, convertir el material a blanco y negro en postproducción; ganando margen para manipular las curvas de color y conseguir un look monocromo cautivador.

Esta técnica, sumada al gran rango dinámico de los sensores digitales, ha permitido proyectar unas escalas de grises tremendamente ricas y repletas de matices, traducidas en escenas que viran de los claroscuros más duros y contrastados heredados de la iluminación teatral, a la difusión neblinosa de los exteriores escoceses; siempre sin perder un ápice de la voluntad escénica del conjunto” (Víctor López)

“Lo hace, paradójicamente, desde una sobriedad y mesura a las que solo un director experimentado como Joel Coen estaría dispuesto a someterse. Sus apabullantes planos picados y cenitales se acercan más a El proceso (1962) de Orson Welles que a su barroco Macbeth (1948). Tampoco hay ni rastro de la belicosidad de Justin Kurzel (2015) ni de la personalísima y no menos grotesca adaptación firmada por Roman Polanski (1971). Trono de sangre (Akira Kurosawa, 1957), a pesar de mostrarse más preocupada por el honor típicamente nipón que por la magia negra, es el único Macbeth capaz de hacer sombra al de Coen” (Carlos Cruz)

Más allá del portento visual que despliega, ‘The Tragedy of Macbeth’ se sustenta en otro importantísimo elemento: su elenco. Una película tan arraigada en la teatralidad de su propuesta no podría sobrevivir sin unas interpretaciones a la altura, y eso es lo que entregan, principalmente, Denzel Washington y Frances McDormand. Los Macbeth brillan al encontrar la línea que separa el histrionismo de lo teatral y las sutilezas de lo cinematográfico, se abrigan en la debacle de sus personajes y los llenan de vida y miserias. Eso sí, la roba-escenas aquí se llama Kathryn Hunt, que interpreta al trío de brujas que encienden la llama de la historia, y a las que ofrece contorsiones físicas, expresiones perturbadoras y una voz sacada de la ultratumba. Ni en sus peores pesadillas había tenido nunca Lord Macbeth un encuentro tan aterrador. Aunque tienen menos tiempo en pantalla para demostrarlo, Harry MellingBrendan Gleeson y Corey Hawkins también brillan en sus respectivos papeles.

Desde luego, a pesar de sus muchas virtudes, es probable que ‘The Tragedy of Macbeth’ no vaya a ser la película más popular entre el público: es una historia anclada a las palabras del pasado y contada con una radicalidad visual que muchos espectadores casuales encontrarán algo tediosa e impenetrable. Y más aún si se pierde la experiencia de la gran pantalla” (Mireia Mullor)

Más información en:

https://cinemagavia.es/la-tragedia-de-macbeth-pelicula-critica/


el buen patrón (Fernando León de Aranoa, 2021)

1 Agost 2022

Sinopsis: Julio Blanco, el carismático propietario de una empresa que fabrica balanzas industriales en una ciudad española de provincias, espera la inminente visita de una comisión que decidirá la obtención de un premio local a la excelencia empresarial. Todo tiene que estar perfecto para la visita. Sin embargo, todo parece conspirar contra él. Trabajando a contrarreloj, Blanco intenta resolver los problemas de sus empleados, cruzando para ello todas las líneas imaginables, y dando lugar a una inesperada y explosiva sucesión de acontecimientos de imprevisibles consecuencias.

El Buen Patrón supone casi un reverso cómico (no por ello menos tenebroso; quizás, incluso más) de ‘Los lunes al sol’ (también del tándem Fernando León de Aranoa + Javier Bardem), y el guión pone toda su artillería al servicio del humor, de la ácida crítica social y, como decimos, de un Bardem que de nuevo demuestra por qué, a estas alturas, podemos ya considerarle como uno de los mejores actores de la historia de nuestro cine.

Estamos ante una inteligente comedia negra en la que el director entremezcla magistralmente varias historias que giran alrededor del patrón de la empresa – interpretado de manera soberbia por un Bardem excelso– y en las que tiene cabida la precariedad laboral, el poder, la ambición, la falta de escrúpulos, las falsas apariencias y, sobre todo, la manipulación.

“El buen patrón sigue durante una semana a Blanco, empresario en el sector de las balanzas industriales que quiere preparar su fábrica para una inspección en la que se juega un premio a la excelencia empresarial. Los problemas se le acumulan precisamente en los días en que todo debe estar perfecto, por lo que echa mano de contactos, malas prácticas y triquiñuelas varias para intentar tapar cualquier mancha sobre lo que él considera una gestión impecable.

(…)

Es, por supuesto, una comedia panfletaria, pero desde una amargura y una maldad que hacen que no se atraganten los momentos más sindicalistas. De hecho, el guión es de manual, perfectamente equilibrado y simétrico, como le habría gustado a su protagonista, y con una retranca que no se abandona en ningún momento. Como retrato de los vicios del empresariado de provincias y de cierta corrupción de baja intensidad que sigue vigente, funciona a la perfección.

Los tejemanejes de Blanco van desde el paternalismo irritante e hipócrita en el día a día hasta la corrupción o el soborno más o menos directos. Con el personaje de Javier Bardem como guía se acaba llevando palos todo el mundo: los medios de comunicación -y encima la aceptación de la corruptela ni se muestra, se da por supuesta-, el poder político, la inspección de trabajo, los jefes intermedios y hasta los sindicatos por omisión. Más que pesimismo antropológico, es una especie de resignación disfrutona” (José A. Cano)

Más información en:

https://www.micropsiacine.com/2022/04/estrenos-critica-de-el-buen-patron-de-fernando-leon-de-aranoa/

https://cineconn.es/critica-de-el-buen-patron-fernando-leon-de-aranoa/

https://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20220213/deconstruyendo-buen-patron-cliches-antiliberales-gran-pelicula/649805018_12.html


yo nunca lloro (Piotr Domalewski, 2020)

1 Juliol 2022

Sinopsis: Ola debe viajar a Irlanda para trasladar a Polonia el cuerpo de su padre, muerto en un accidente en la construcción. Lejos de interesarse por él, Ola quiere saber si su padre ahorró el dinero necesario para el coche que le había prometido. Mientras se las apaña para lidiar con la burocracia extranjera utilizando su picardía, comienza a conocer a su padre.

Piotr Domalewski nos cuenta la historia de Olia, una joven de 17 años que quiere sacarse el carnet de conducir y poder circular libremente con el coche que su padre le ha prometido que se lo regalará cuando tenga el carnet de conducir.

El film arranca cuando Olia suspende por tercera vez. Tiene una vida muy difícil a nivel económico, vive con su madre y su hermano discapacitado. Su padre emigró cuando Olia era muy pequeña a Irlanda, para trabajar como obrero de la construcción. Un día reciben la noticia de que su padre ha fallecido en accidente de trabajo. La madre de Olia le pide que viaje a Irlanda para arreglar el papeleo y traer a Polonia el cadáver de su padre, porque domina bien el inglés. Tras dudarlo, Olia acepto y viaja sola. Al llegar descubre que el dinero que le ha dado su madre no es suficiente para el traslado y deberá ingeniárselas de alguna manera para cumplir con su misión. Deambulará sola por la ciudad, buscando alternativas y conocerá las condiciones de trabajo de su padre, a sus compañeros en la empresa y descubrirá algún secreto sobre él. Deberá ir haciendo el puzle que le una a un padre del que sabía pocas cosas y con el que había vivido poco. No será nada fácil.

Con un mensaje positivo y esperanzador dotado de una gran dosis de humor negro, narra la odisea de una joven con un espíritu adorablemente testarudo para repatriar el cuerpo de su padre, trabajador inmigrante fallecido en accidente laboral en Dublín, y poder darle un entierro digno en su país de origen.

“Ola es una joven polaca a punto de cumplir los 18 años, que acumula una gran rabia interior. Su padre, al que siempre se refiere como “el viejo”, trabaja en la construcción en el extranjero, en Irlanda, y apenas le ve. Tiene un hermano discapacitado psíquico, y su madre apenas sonríe y siempre le riñe por todo. Por si la vida así no fuera lo suficientemente dura, una inesperada llamada telefónica les anuncia la muerte del padre en accidente laboral. Ola dará un paso más en su forzado camino a la madurez, pues es la única que puede manejarse en inglés y viajar a Dublín para repatriar el cadáver. En el proceso se dará cuenta lo muy poco que conocía a su padre, y de lo fácil que resulta juzgar injustamente a los demás.

Interesante, aunque dura y algo deprimente película del poco conocido cineasta polaco Piotr Domalewski, aquí director y guionista. Sorprende la agilidad narrativa y la soltura en el manejo de la cámara y la dirección de actores, con una estupenda Zofia Stafiej, actriz debutante o casi, que podría seguir dando que hablar, supone todo un descubrimiento, y sobre su interpretación se sostiene toda la película. La idea de traer a casa el cuerpo de un difunto vertebra muy bien toda la narración.

(…)

Estamos ante un buen cine social y sobre la familia, que puede hacer pensar en parte en Ken Loach, que aborda cuestiones de entidad eludiendo caer en un cargante tono moralizante. Domina como es lógico el punto de vista de la joven Ola, y las simpatías del espectador estarán en gran parte con ella, pero Domalewski tiene el talento de, junto a su capacidad de iniciativa de chica guerrera, mostrar también los defectos de la chica, su incapacidad, que va a ir siendo corregido, de reconocer en los demás que hacen con frecuencia lo que pueden, lo que no es poco” (José María Aresté)

 A veces, el más inhóspito de los lugares para conocer de verdad a quienes tenemos más cerca. Atreverse finalmente a llorar será el mejor homenaje posible que la joven pueda dedicar al fallecido y a sus propias posibilidades de futuro.

Más información en:

https://sofilm.es/i-never-cry-yo-nunca-lloro/


siete minutos (Michele Placido, 2016)

1 Juny 2022

Sinopsis: Los propietarios de una empresa textil italiana venden la mayor parte de la propiedad a una compañía multinacional. No hay ningún despido previsto, pero hay una cláusula especial que el nuevo propietario quiere que sea incluida en el contrato. Once mujeres, que representan al conjunto de la empresa, tendrán que decidir si aceptan o no esta cláusula. El debate se va encendiendo y las historias personales de estas mujeres, con sus esperanzas y sus recuerdos, saldrán a la luz según se va acercando el momento de emitir el voto final.

Siete minutos no son nada en comparación con un despido. De ello están convencidas las trabajadoras de la directiva de la fábrica que deben votar sí o no a esta nueva condición en nombre de 300 compañeras que esperan saber, ansiosas, si al día siguiente tendrán todavía un puesto de trabajo. Todas están convencidas, excepto una. Así, mientras los altos directivos (entre ellos Placido) festejan con alegría la fusión de la empresa, entre las esferas más bajas surge una tensa disputa entre la decisión del sí o del no. Están las “veteranas”, la embarazada, las inmigrantes, la madre de familia con el marido en el paro, la chica con su primer empleo… cada una con su propia historia, necesidades y desesperaciones.


Maixabel (Iciar Bollaín, 2021)

1 Març 2022

Sinopsis: Maixabel Lasa pierde en el año 2000 a su marido, Juan María Jaúregui, asesinado por ETA. Once años más tarde, recibe una petición insólita: uno de los asesinos ha pedido entrevistarse con ella en la cárcel de Nanclares de la Oca /Álava), en la que cumple condena tras haber roto sus lazos con la banda terrorista. A pesar de las dudas y del inmenso dolor, Maixabel accede a encontrarse cara a cara con las personas que acabaron a sangre fría con la vida de quien había sido su compañero desde los dieciséis años.

Bollaín demuestra un dominio magistral de su oficio en la que es su película más redonda.

Maixabel pone en imágenes una historia real, enclavada en 2014, poco conocida y muy necesaria para entender que la empatía y la capacidad del ser humano para perdonar y dejar el odio atrás, para comenzar de nuevo a construir, no conocen límites. La de varios asesinos arrepentidos y desvinculados de la banda terrorista mientras cumplían condena en una cárcel de Álava, que se prestaron voluntarios para participar en encuentros con víctimas de su violencia, a quienes responderían cualquier pregunta que quisieran hacerles. Desde su contundente prólogo, la directora y su coguionista Isa Campo dejan claro que su intención no es la de restar atrocidad al asesinato a sangre fría que los terroristas (Ibon Etxezarreta, Luis Carrasco y Xabier Makazag) cometieron aquel 29 de julio de 2000, cuando se acercaron al político socialista Juan María Jaúregui por la espalda en una cafetería de Tolosa y le dispararon dos tiros en la nuca. De hecho, vemos a los asesinos vanagloriarse de ello y cómo se encararon con los jueces durante su procesamiento, ante la mirada de la desconsolada viuda.

Esta mujer, la Maixabel del título, es la gran protagonista de la cinta. Una persona rota por el dolor de haber perdido a su esposo cuando este había viajado hasta Tolosa para celebrar sus bodas de plata. Pero, también, una mujer valiente y abierta a sentarse ante los verdugos, mirarles a los ojos y escuchar lo que tienen (y necesitan) decirle. Blanca Portillo está admirablemente contenida en una de esas interpretaciones que nacen desde el respeto y la admiración hacia la persona real a quien rinde homenaje. Sus miradas navegan con maestría desde la indignación y la rabia hasta la compasión, mostrando a una Maixabel Lasa frágil y cercana en sus escenas familiares –maravillosa la contribución de la joven María Cerezuela en el papel de la hija, sobre todo en ese dramático momento en que, sin palabras, recibe la noticia de la muerte de su padre, lanzando un grito desgarrador capaz de encoger el alma del espectador– y a otra más entera y fuerte en sus careos, primero con Luis Carrasco (Urko Oloazabal, magistral en su pulso interpretativo ante la gran Portillo), y, finalmente (y ya fuera de las paredes de la prisión), con Ibon Etxezarreta, personaje que le ofrece a Luis Tosar una nueva oportunidad de demostrar por qué es uno de los grandes actores de nuestro cine. Ambos intérpretes, Oloazabal y Tosar, consiguen el reto de humanizar a estos asesinos que una vez lucharon por una causa nacionalista e independentista en la que creían, pero que nunca se pararon a pensar en los monstruosos métodos. Resulta chocante oírles explicar cómo, antes de su proceso de autocrítica y aceptación de la culpa, no se sentían responsables de ese dolor, escudándose en que sus crímenes no respondían a cuestiones personales, sino que eran objetivos, para ellos anónimos, que se les encargaba hacer desaparecer, sin más. Escucharles confesar que echaban a suertes a quién le correspondería apretar el gatillo en cada misión y cómo ese hacerlo era considerado un privilegio, es algo capaz de indignar y herir la sensibilidad de cualquiera. Pero lo hacen como un acto de sinceridad a alma descubierta, no temiendo dibujar el monstruo que una vez fueron ante la viuda de su víctima para buscar un perdón más fácil.

(…)

“…lo que ofrece Maixabel es algo mucho más universal. Habla de personas y de los caminos que tienen que recorrer para sanar sus heridas. Víctimas y verdugos deben recorrer sus diferentes viajes, las primeras para encontrar un sentido a una barbarie que, desde luego, no la tiene, y los segundos, para tratar de enmendar, dentro de lo posible, parte del daño causado, una vez que se han convertido en unos despojos de la sociedad en la que son señalados como traidores por sus ex compañeros de ETA y odiados por el resto. 

(…)

Bollaín ha alcanzado una madurez como directora total, tanto en el trabajo con los actores (todos y cada uno de los secundarios están perfectos), como en el modo en que afronta las escenas más cruciales (las dos reuniones de la protagonista con sus victimarios, jugando al plano/contraplano para exprimir cada gesto estas personas) y la sutileza con la que refleja el tormento interior de sus criaturas –no solo en esa prodigiosa escena en la que Tosar recorre en coche unas calles en las que cada lugar le recuerda los crímenes cometidos, con esos sonidos de disparos o explosiones resonando en su cabeza, sino también en aquellas más intimistas que Ibon comparte con su madre, donde detecta en la cansada mirada de la anciana cuánto dolor creó a su familia–.” (José Martín León)

“Película de detalles, de silencios, de miradas que se encuentran y que no, de guión, pero sobre todo es una película de personajes. De actores. De actrices. No hay paz ni perdón para víctimas ni victimarios, habitantes de hermosos lugares para pasear con escolta. Un lugar donde el círculo vicioso eterno de culpas y miedos a duras penas deja lugar a la razón.” (Kiko Vega)

“La ‘Maixabel’ de Bollaín es un alegato a la concordia, la capacidad de perdón y el arrepentimiento, en el que la directora pone por delante la necesidad de emocionar a través del dolor de los personajes frente a la narrativa cinematográfica. Bollaín opta por líneas temporales paralelas, saltando del punto de vista de la mujer al de los terroristas.” (Marta Medina)

En tiempos en los que la crispación política, los delitos de odio y la instrumentalización ideológica parecen haberse convertido en moneda común en la sociedad española, no debe de extrañarnos la existencia de una película como Maixabel, que reivindica el perdón como método curativo de las heridas del terrorismo y cree a pies juntillas en el arrepentimiento y reinserción de algunos de los miembros del cuerpo ejecutor de ETA. Sabiendo que está trabajando con material altamente sensible -los encuentros que Maixabel Lasa, viuda del exgobernador civil Juan José Jauregui, mantuvo con dos de los asesinos de su marido-, Icíar Bollaín y su coguionista Isa Campo alternan los puntos de vista de víctimas y verdugos para explicar algo que, a priori, solo puede entenderse desde el equilibrio de la objetividad.” (Sergi Sánchez)


hope (Maria Sødahl, 2019)

1 Novembre 2021

Sinopsis: La relación entre una pareja de artistas es puesta a prueba cuando a ella le descubren que tiene una enfermedad que amenaza con robarle la vida. ¿Qué sucede con el amor cuando a una mujer de mediana edad le pronostican tres meses de vida? Anja y Tomas viven en familia junto a sus hijos biológicos e hijastros, pero durante los últimos años la pareja se ha distanciado. Cuando Anja recibe el diagnóstico de cáncer cerebral terminal el día antes de Navidad, su vida se rompe y pone a prueba el amor desatendido.

Película dolorosa y conmovedora que basa su estrategia en la sobriedad: no usa música ni recurre a alardes formales, y no pone diálogos allí donde los silencios y las miradas son suficientes.  Drama conyugal intimista que evoca las escenas matrimoniales de Bergman.

La acción transcurre entre el día antes de Nochebuena y el día después de Año Nuevo, y ese intervalo temporal hace que las ansiedades más inmediatas de Anja, como el miedo a sincerarse con sus hijos y sus amigos, se vean multiplicadas por las limitaciones médicas que las vacaciones conllevan y por la presión por aparentar felicidad que la Navidad impone. Y a su estrés, sin duda, contribuyen los esteroides que consume, y que le provocan vaivenes anímicos y náuseas.

Hope es una historia íntima y frágil que se desarrolla durante siete días; y donde un acontecimiento de vida o muerte revela los sentimientos de una pareja que estaba en negación, obligándola a enfrentar problemas que tenían bien escondidos. En lugar de ser una crónica sobre una crisis de mediana edad sobre el trabajo o las ambiciones, la crisis de Anja y Tomas es su última oportunidad para probar que su relación era real y no se basaba en la negación o en la ignorancia. Sin tiempo, se ven obligados a ser francos el uno con el otro como nunca lo habían sido en 20 años de relación. Estos días son una oportunidad para la redención y para la reconciliación, tanto con el pasado como con un futuro breve e incierto. En este proceso, deben transitar un delicado balance entre exponer sus propios sueños personales incumplidos y confesiones íntimas sin atacar o herir al otro. Por último, ambos deben decidir si queda alguna esperanza para su amor, ya que la vida pocas veces da una segunda oportunidad para descubrirse.

Hope, escrita por Sødahl, se basa en su historia personal, ya que hace siete años recibió el diagnóstico de un cáncer terminal y atravesó esta experiencia tan difícil junto a su marido, el director Hans Petter Moland. De un modo más autobiográfico, Sødahl se enfrenta a su pasado con realismo y presenta un trabajo conmovedor y nada melodramático, cuyo acercamiento crudo y sin pretensiones es muy emotivo y permanece fiel a su propia experiencia.

“A caballo entre la tragedia médica y el melodrama existencial, la realizadora se aproxima a temas tan delicados como la empatía que necesitan los médicos para comunicar malas noticias a sus pacientes, la gestión de la información dolorosa a los niños, la aceptación (o no) de un diagnóstico fatal, la búsqueda desesperada de segundas opiniones o tratamientos alternativos, la necesidad de afecto en una situación de tanta vulnerabilidad y, finalmente, la capacidad para agarrarse a esa esperanza que da título a la película. Demasiadas cuestiones, muy sensibles todas ellas, como para ser abordadas con profundidad en un solo film que, por encima de todo, es una historia muy personal en la que termina imponiéndose la historia de amor/desamor de la pareja protagonista” (José F. Pérez Pertejo)

Más información en:

https://www.ecartelera.com/noticias/critica-hope-maria-sodahl-stellan-skarsgard-andrea-braein-ho-63648/


planta permanente (Ezequiel Radusky, 2019)

1 Octubre 2021

Sinopsis: Lila y Marcela trabajan desde siempre como personal de limpieza en una dependencia estatal. Conocen sus recovecos como nadie y se han inventado una forma de subsistencia –y un sueño– gestionando un comedor absolutamente irregular en un rincón abandonado del edificio. Pero los tiempos cambian: llega una nueva directora –con sus discursos cínicos, plagados de lugares comunes– y con ella las promesas vacías, el cierre del comedor y una ola de despidos que destruyen el precario equilibrio de la vida en el Estado y transforma las tareas cotidianas en una lucha por la supervivencia.

Planta Permanente se propone mostrar las miserias a las que está abocado el proletariado cuando sus miembros se enfrentan entre sí. Maridando drama social con humor negro, Planta permanente denuncia las consecuencias de la burocracia argentina.

Planta permanente es un drama ácido y cercano, de humor que se va oscureciendo conforme avanzan los contundentes ochenta minutos, donde pululan todos y cada uno de los personajes que uno espera encontrar cuando se trata del Estado (da igual el argentino que el español, francés o griego; el enchufismo, la burocracia, la traición y los trepas existen en todos los lados de nuestra ‘avanzada y justa’ Sociedad), retratados sin cortapisas y absolutamente apegados a la realidad.

“En un primer momento es la llegada de una nueva jefa al entorno laboral el que lo perturba generando alteraciones que ponen crisis a las distintas empleadas de la limpieza, pero luego serán ellas mismas las que, incapaces de superar los resabios que de a poco han vuelto su amistad mera apariencia, se clavarán los puñales en este pequeño drama cotidiano.

El eje central de la historia es Lila, una señora que ronda la tercera edad y que ha trabajado toda su vida en los servicios de limpieza de los entes públicos. Ella y su amiga Marcela llevan tiempo siendo cómplices de un pequeño restaurante que Lila maneja de manera ilícita y que se convierte en la manzana de la discordia. El personaje de Lila es el mayor encanto de la película, Liliana Juárez hace una labor sobresaliente dándole vida y haciendo que sus características reflejen muy bien a una persona sumisa y abnegada que está acostumbrada a actuar con cautela frente al poder de sus patrones. Su vocecita frágil y apagada y la torpeza de sus acciones al momento de la confrontación revelan el carácter noble de una mujer que, a pesar de las dificultades, ha logrado mantener la entereza de sus valores, cosa que puede sonar contradictoria por el ya mencionado negocio ilícito, pero ilegal no es necesariamente igual a injusto y en este caso la señora hace más bien con su pequeño local poco daño. En realidad la ilicitud se da más que nada por el rigor burocrático, que en su incapacidad de atender a los casos particulares de forma específica, generaliza de manera arbitraria con prohibiciones. Los errores de Lila y Marcela al intentar frenar los cambios de la nueva gerente terminarán por poner a ambas amigas en contra, y es que en la necesidad de liberar la frustración y desquitarse con alguien de la tristeza y el resentimiento de perder algo que con años y pulso se habían ganado, llegarán a echarse en cara las distintas inconformidades del pasado y haciendo la una de la otra el mayor estorbo a la hora de encontrar soluciones prácticas para encarar los nuevos tiempos. En este punto hay un comentario valioso del filme sobre cómo la incapacidad de cooperar, limar asperezas y poner por encima lo bueno y lo necesario, hace que frente a la amenaza de un ente con mayor poder, ambas empleadas se condenen y acrecienten un mal que en un principio no tenía por qué haber causado tantos estragos.” (Nelson Samuel Galvis Torres)


noticias del gran mundo (Paul Greengrass, 2020)

1 Juny 2021

Sinopsis: Cinco años después del fin de la Guerra Civil estadounidense, el veterano capitán Jefferson Kyle Kidd (Tom Hanks) viaja de ciudad en ciudad narrando noticias, hablando de historias que tienen lugar en cualquier rincón del mundo. Un día, en Texas el capitán se encuentra a Johanna, una niña de diez años secuestrada seis años atrás por la tribu india Kiowa, y que durante ese tiempo fue educada como uno de ellos. Johanna, en contra de su voluntad, debe ir a vivir a casa de sus tíos carnales. El capitán Kidd acepta entregar a la niña a sus tutores legales. En el viaje, ambos recorrerán cientos de kilómetros y deberán enfrentarse a enormes dificultades, humanas y naturales, en búsqueda de un lugar al que puedan llamar “hogar”

“A través de esa bondad única que transmite la mirada de Tom Hanks —fantástico una vez más—, de la poderosa interpretación de Helena Zengel y de la tierna relación entre sus dos personajes, ‘Noticias del gran mundo’ articula un discurso con una fuerte lectura social que proyecta sobre los Estados Unidos de la posguerra males endémicos actuales como el racismo, la crispación, la división política y el partidismo mediático.

Afortunadamente, en este escenario tan oscuro, descrito con una tremenda languidez, Greengrass y su equipo arrojan una mirada optimista, materializada a través de la hermosa fotografía de Dariusz Wolski y de una delicada oda al poder de la palabra y al oficio del narrador como creador de esperanza y agitador de mentes.

‘Noticias del gran mundo’ no sólo es una grandísima película, sólida y emocionante a pesar de los inevitables lugares comunes heredados de sus referentes; además, es un pequeño recordatorio de que no importa cuánto cambie nuestra realidad y cómo de hostil sea, porque lo que nunca cambiará será nuestra voluntad de contar historias. Y, al final del día, esos pequeños relatos —como, por ejemplo, el que nos ocupa—, serán las que nos permitirán superar el día a día con, como mínimo, una breve sonrisa en los labios” (Victor López)

“Con los recuerdos aún vivos de la Guerra Civil, el capitán Kidd (Tom Hanks) lleva una vida nómada de transmisor de noticias a ciudades perdidas de Estados Unidos. En medios de esa vida solitaria, el encuentro con una niña de origen alemán secuestrada y abandonada por los indios cambiará su plan de viaje.

Las similitudes entre Noticias del gran mundo y Centauros del desierto (John Ford, 1956) no son solo argumentales. Es evidente que esa niña salvaje custodiada por un hombre honesto y solitario de pasado turbio recuerda mucho la relación inmortal que protagonizaron la jovencísima Natalie Wood y un excelso John Wayne. Pero más allá de ese viaje de búsqueda y reconstrucción personal en un momento histórico crepuscular, la última película de Paul Greengrass conecta con algunas de las esencias fordianas: la violencia y el racismo que contrastan con el idealismo fundacional de América, el rodaje en grandes espacios desérticos y la elipsis como uno de los elementos fundamentales de la narración cinematográfica” (Claudio Sánchez)

Más información en:

https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a35468227/noticias-del-gran-mundo-pelicula-mensaje-historias-netflix/

https://www.espinof.com/criticas/noticias-gran-mundo-paul-greengrass-tom-hanks-firman-magnifico-western-corte-clasico-sensibilidad-arrolladora


Hostiles (Scott Cooper, 2017)

1 Abril 2021


Sinopsis: En 1892, un reputado capitán del ejército, Joseph J. Blocker se ve en la obligación de escoltar contra su voluntad a un moribundo jefe cheyenne y a su familia, de regreso a las tierras de su tribu en Montana. Para ello tendrán que emprender un peligroso viaje por las praderas de Nuevo México, donde se encontrarán con una joven viuda cuya familia fue asesinada por un grupo de comanches que aún rondan por la zona. Juntos tendrán que unir fuerzas para sobrevivir al castigador paisaje y a las hostiles tribus comanche que se encuentran por el camino.

De esta forma, y según esquemas comunes del western, el realizador presenta una “Ride Movie” —similar a las road movies pero a caballo— desde una óptica tan brutal como romántica.

“Cooper aprovechará la potencia estética de su poética imagen, caracterizada por el uso de largas y fotogénicas panorámicas tendentes a la sublimación naturalista de encuadres e iluminaciones, para mitigar el efecto narcótico de una narración flemática con ciertas pretensiones introspectivas. Sin embargo, ni tan siquiera la extraordinaria fotografía de Masanobu Takayanagi logrará avivar la marcha fúnebre propuesta por el realizador, que se deja llevar en demasiadas ocasiones por una exagerada verborrea dialógica a media voz que sobreexplica e impide al espectador sacar sus propias conclusiones de lo acontecido. Este recurso podría haber funcionado mucho mejor si se hubiese aplicado a parte de los personajes secundarios, de forma que el protagonista permaneciera más lacónico y hermético ya que, desde el comienzo del filme, queda claro que el veterano capitán Joseph J. Blocker es un hombre cuya forma de comunicación predilecta es la violencia. Un lenguaje fundamentado en la brutalidad, adquirido tras años de supervivencia en uno de los entornos más crueles de la historia moderna: las Guerras Indias. Una vida de familiarización con la muerte que ha afectado al taciturno oficial hasta el punto de perder la perspectiva de lo que supone arrebatar una vida o perder a un compañero en la batalla, un martirio interminable para el que no fue capaz de encontrar remedio, mas sí una forma de canalizar ese sufrimiento por medio de un odio desproporcionado hacia el nativo, causante, bajo su parcial y manipulado punto de vista, de todos los males del nuevo mundo.

El odio mutuo que existe entre estas dos figuras será, en cierto modo, un recurso retórico de correlación que equiparará a ambos personajes a través de la violencia. Precisamente por ello, el viaje del protagonista será de carácter iniciático, pues en él apreciaremos el proceso de entendimiento, respeto y, en última instancia, identificación del soldado americano con el jefe indio. A pesar de que la moraleja del indígena indefenso que trata de sobrevivir a los ataques del hombre blanco, viendo además cómo su pueblo era exterminado y expulsado de las tierras en las que habían vivido durante siglos, resulta a estas alturas demasiado manida, es de agradecer que en el filme sea la mujer, oprimida en la salvaje Norteamérica de finales del siglo XIX, quien muestre algo de cordura y sensatez en la defensa de los derechos del nativo, dibujando al hombre barbarizado e incapaz de pensar en nada más que en los beneficios que obtenga de un territorio libre de comanches” (Alberto Sáez Villarino)


A %d bloguers els agrada això: