el juramento de los Horacios (David, 1784)

31 Març 2021


En el último tercio del siglo XVIII surgió una nueva forma de concebir el arte, el Neoclasicismo, que se sustenta en tres pilares fundamentales: (1) reaccionar frente al recargado y frío estilo Rococó (2) seguir las ideas de la Ilustración, llevando la Razón a las obras de arte (3) emular las obras de la antigüedad clásica.

El juramento de los Horacios (1784), de Jacques-Louis David, se ha considerado tradicionalmente como el paradigma del estilo Neoclásico. Hasta la firma del cuadro,. escrita en latín, es neoclásica.

En él se representa el saludo romano, con el brazo extendido y la palma hacia abajo. El tema de la pintura tiene una perspectiva extrema patriótica, el cumplimiento del deber por encima de cualquier sentimiento personal.

La historia se remite al origen legendario de Roma, que está en lucha con la ciudad de Alba, en el siglo VII a.C. La guerra será resuelta mediante el combate singular de tres campeones romanos y tres campeones albanos. Los designados son los tres hermanos de la familia de Horacio, por la parte romana, y los tres hermanos de los Curiati, por parte de Alba. Sin embargo, el caso está complicado por el hecho de que estas dos familias están ligadas por sendos matrimonios: una hermana de los Horacios con un hermano de los Curiati, y viceversa. Así pues, los tres momentos resumen en primer lugar, la declaración de guerra de los tres hermanos, el juramento de fidelidad a Roma que les toma su padre sobre las espadas que llevarán a la lucha, y la desesperación de las mujeres, que se apartan del ritmo histórico para llorar en su privacidad. La pintura neoclásica tiene por norma diferenciar el espacio masculino y el femenino. El masculino es el espacio público, el de la guerra o el trabajo. El espacio femenino será siempre el hogar, la intimidad, y sus labores llorar a los héroes muertos o realizar las tareas domésticas.

Jacques-Louis David ha pintado el momento exacto en el que los tres Horacios juran delante de su padre defender a Roma, anteponiendo el deber a su patria frente al amor, la familia o la amistad; mientras Sabina y Camila lloran desconsoladas ante la inevitable tragedia que se avecina, sea cual sea el resultado del combate están condenadas al sufrimiento.

El marco arquitectónico  es inequívocamente romano: austeras columnas dóricas, desprovistas de basa, que evocan masculinidad y espíritu militar; las figuras son rotundas, las líneas marcadas y los calores claros y brillantes. El rojo intenso domina el grupo de los varones.

Uno de los rasgos más característicos del cuadro y que mayor sensación causó en su época, fue la composición, con un marcado racionalismo que utilizó el número tres como referencia. Tres son los grandes arcos que sirven de fondo a la pintura y que dividen el cuadro en tres zonas: la de la izquierda donde se encuentran los tres hermanos; la del centro donde está el padre, Publio Horacio, con las tres espadas; y la de la derecha donde hay tres mujeres y unos niños. Esa armonía y racionalidad también se aprecia en otros elementos, como el uso de la luz, que ilumina las figuras para darles volumen, pero sin excederse en el claroscuro; el color, natural, nítido, sin estridencias; o el dibujo, muy detallado, que predomina sobre el color, hasta el punto que no se notan las pinceladas sobre el cuadro. La profundidad se consigue gracias al dibujo de las baldosas en perspectiva, de tal forma que el punto de fuga, hacia donde se dirige nuestra mirada, se encuentra entre la cabeza de Publio Horacio y las espadas, el centro justo del cuadro.

En la obra se utiliza el binomio ethos y pathos característico de la antigüedad griega. El ethos, es el sentimiento contenido, la serenidad frente a las emociones. En el cuadro aparece representado mediante las figuras masculinas, que a pesar del dramático destino afrontan con tranquilidad su misión, sin mostrar sentimientos. El pintor ayuda a transmitir esta sensación empleando fuertes líneas rectas para representar a los hombres: los brazos extendidos, las espadas, la lanza, las piernas abiertas en forma de “V” invertida.

Por su parte, el pathos es la libre demostración de sentimientos, sin ninguna contención. En el cuadro aparece representado mediante las figuras femeninas, demostrando el sufrimiento que les produce el futuro enfrentamiento que involucra a sus hermanos y esposos. El pintor utiliza en este caso las líneas curvas y sinuosas que forman los cuerpos tendidos de Sabina y Camila, con sus brazos arqueados, las espaldas curvadas, apoyándose la una en la otra en busca de consuelo.

La escena queda completada con un aya cuidando a los hijos que Sabina tiene con uno de los Horacios. Está vestida de negro, preludio de las consecuencias del combate, y parece que intenta evitar que los niños vean la escena. Sin embargo uno de ellos, el mayor, aparta las manos del aya para observar el juramento.

La obra fue un encargo del rey Luis XVI de Francia en 1783, antes de la Revolución Francesa, pero en un momento convulso en el que se empezaba a cuestionar seriamente al monarca. El objetivo del rey era el de fomentar la lealtad a la monarquía por encima de cualquier cosa, como habían hecho en la antigua Roma los Horacios. El cuadro tuvo un éxito inmediato, causando una gran sensación por su planteamiento novedoso y por el fuerte mensaje moral que lanzaba. Sin embargo la jugada le salió mal al monarca, el resultado fue justo el contrario, en vez de fomentar el aprecio hacia el trono, fue interpretado como una invitación al levantamiento, como un mensaje de que era necesario el sacrificio personal para salvar a la patria frente al anquilosado Antiguo Régimen que representaba Luis XVI. La obra pronto se convirtió en uno de los símbolos de la Revolución Francesa.

Más información en: http://es.wikipedia.org/wiki/Juramento_de_los_Horacios


somos un hilo

30 Març 2021


Siempre un delgado hilo
en la entramada
tela de la vida…
Somos hilos de un tapiz; las tensiones cruzadas nos mantienen.
Un delicado hilo sujeta
los sueños del presente.
Todo está expuesto
al traspiés, al viento…
al escurridizo tiempo.
Todo es un momento.
Tenso o roto…
el delgado hilo
cambia la vida
y los sueños.

Autor: Mariano Jurado Arcos

Fotografía de Jenni Arnau Moi Desarbres


hacia la luz

29 Març 2021


Al fondo, lejos,
la luz ilumina el rostro
de alguien que no injuria,
el que nació en sus sueños de soledad.
El camino será, tal vez,
un viaje eterno.

Autor: Gabriel A. Jacovkis

Fuente original:

https://paramiuncortado.wordpress.com/2011/10/31/hacia-la-luz-2/

Ilustración de Max Gasparini


el rapto de las sabinas (David, 1799)

28 Març 2021


El rapto de las sabinas (1799) es una de las obras más conocidas del pintor Jacques Louis David.

Jaques Louis David (1748-1825) fue uno de los mejores pintores de la estética neoclásica; su pintura realista y bien organizada, resultó fundamental para describir los acontecimientos históricos de su época. Fiel defensor de los ideales de la revolución francesa también participó del gobierno de Napoleón representando al emperador en diferentes momentos.

La obra que aquí se analiza representa una escena mitológica en torno a la antigua historia de Roma; según cuenta la leyenda romana cuando Rómulo fundó la ciudad de Roma tan sólo había hombres por lo que los romanos invitaron a los pueblos vecinos para que llevaran a sus mujeres a la ciudad. Sin embargo, la mala reputación de los hombres romanos hizo que ningún padre quisiera entregar a sus hijas a la ciudad; ante tal situación Rómulo invitó a los sabinos a celebrar unos juegos con la intención de aprovecharse de la distracción y raptar a las mujeres sabinas. Años después del rapto de las sabinas el emperador Tito Tacio decidió vengarse de Roma desencadenando una cruenta lucha entre sabinos y romanos. Las mujeres, desesperadas ante la muerte de sus padres y maridos, se interpusieron junto con sus hijos en medio de los dos bandos para detener la lucha.

Sin embargo la obra del pintor neoclasicista va mucho más allá de una simple representación histórica; con esta obra el artista planteó la necesidad de una reconciliación del pueblo francés tras los acontecimientos de la Revolución francesa. El tema histórico es utilizado por David como una alegoría de la situación que se vivía en Francia a finales del siglo XVIII.

El cuadro está perfectamente equilibrado, en la derecha están los maridos romanos, a la izquierda los padres y hermanos, en medio las sabinas con sus hijos intentando detener la batalla. Al fondo se ve el Capitolio. Aunque parece que hay muchos personajes, realmente este efecto lo producen la multitud de lanzas.

La composición creada por el artista es abigarrada y caótica, sin embargo los personajes representados no son tan números; el efecto se ha conseguido a través de una multitud de lanzas que salen disparadas de uno y otro lado aunque no se puedan ver los personajes que las sujetan.

A la derecha aparecen los hombres romanos, maridos de las sabinas, y a la izquierda los sabinos, sus padres y hermanos; ellas se sitúan en el centro de la composición junto con sus hijos interponiéndose entre los dos bandos. Especial mención merece en este sentido la figura de Hersilia, mujer de Rómulo e hija de Tito Tacio, que vestida de blanco y con una postura en aspa detiene a los dos guerreros.

Los desnudos anatómicos han sido profundamente estudiados y están basados en la estatuaria clásica; las posturas y gestos son variados y en ellos se aprecia la calidad de la pintura del artista. El dibujo predomina sobre el color sin embargo gracias a una paleta bien complementada el artista ha otorgado uniformidad a la pintura.

En primer término se desarrolla la escena principal, formada por figuras que parecen inmóviles, como congeladas para la eternidad. Estas figuras expresan la tensión contenida de la lucha. En cambio, en el segundo plano asistimos a figuras en tensión y pleno dinamismo, que se pone de manifiesto en los ojos extraviados de los caballos y exageraciones de sabinas.

Picasso tomó el motivo del rapto de las sabinas de las versiones que de él hicieron Poussin y David y en diferentes series desarrolló en la década de los 60 y a principios del siglo XXI una reinterpretación. Introdujo profundas transformaciones en el significado que le había atribuido la tradición hasta convertirlo en un grito de desesperación de los débiles frente a la opresión de los poderosos.


en mitad de la noche

27 Març 2021


Con dedos invisibles, por la noche,
alguien trenza de nuevo los destinos.
Recompone lo roto, le devuelve
la armonía perdida a lo imperfecto.
Cobran vida las cosas que no fueron,
y lo que el mal deshizo, vuelve a ser.
Del cerebro dañado surge un río
de aguas siempre tranquilas. De la médula
enferma crece un bosque de hayas, míralo
ahí, ahí. Lo que no tuvo forma,
lo que no llegó a ser, el niño muerto,
el destino truncado, un amor triste,
todo esto resucita en esos dedos
que vibran en la noche. Y así surge
la inconstante belleza de este mundo.
Y también la del más allá
que no conoceremos.

Autor: Eduardo Jorda

Ilustración: Stuart Davis, “Clothes on a Line” (1910)


Lot

26 Març 2021


Avanza,

serena gabarra
por pueblos suspendidos
sobre dorados peñascos.

El ocre de los tejados
sestea en el agua del Lot.

Clepsidra cautiva.
Dilatada ventura.
Diáfano ancho cauce.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Henri Martin, “Saint Cirq Lapopie”


sola

25 Març 2021


Cierra los ojos
y en la sombra de su interior callado
sus pasos caminan la exquisita soledad.
Y vive esa otra vida,
suave,
sin amantes que traicionan,
sin pozos de pasión abrupta,
sin rencores añejados en cubas oxidadas,
sin resacas agrias,
sin sed ni sequía.
Habrá en su boca una sonrisa
cuando el café con su perfumado oscuro
complete el despertar en la cocina.
Y ella estará sola
leyendo el libro mudo.

Autor: Gabriel A. Jacovkis

Fuente original:

https://paramiuncortado.wordpress.com/2015/06/18/sola/

Ilustración: Harold Harvey, “The new book” (1920)


los libros que nunca escribimos

24 Març 2021


“Les lletres dins un llibre són espurnes del seu autor tocat pel foc.
La prosa és més aviat com la lava d’un volcà”

(Helena Bonals i Barberà)

A Laia

Sólo tú escuchas hija
mis historias inventadas.
Y los llamas cuentos.
Y me dices padre.

Cae dulce la nieve
sobre tu nombre
y borra los libros
que nunca escribimos.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Van Gogh, “Snow-Covered Field with a Harrow (after Millet)” (1890)

Del libro de poemas “Latido de cenizas” (ISBN 978-84-1350-949-5)


mientras la luz

23 Març 2021

Todo está en la ventana
que reúne mi vida y me contiene
contra el marco vacío de lo eterno.
Un marco en el que yo soy el afuera
y el paisaje es mi centro más profundo.

Una rama de viento, los jirones
de nube en que se cierne
la noche del crepúsculo
y este agudo deseo
de encontrar entre ellos la palabra
que logre derribar esta frontera
entre afuera y adentro.

Todo está en la ventana, soy el marco
que reúne y contiene los compases
de este instante inmortal, de este intervalo.
Un recuadro de luz mientras la luz
cabalga en las cenizas de la tarde:
un mordisco de cobre en el cobalto.

Autor: Lola Mascarell

Fotografía de Rosa Arques Morueta


pozo

22 Març 2021


Quedó un trozo de pan sobre la mesa
en la que él te hablaba
del color de los cerezos,
del perfume que presagia cada otoño.
Hoy miras inmóvil
el trajín caótico del duelo,
la pena que cae
lamiendo el socavón
cuando suena el murmullo
del relato de los otros.

Donde nunca toca el sol
todo está más oscuro todavía.
Sólo se enciende la tristeza
del cante que llega de otras minas
que esbozan con crueldad
la misma muerte.

Autor: Gabriel A. Jacovkis

Fuente original:

https://paramiuncortado.wordpress.com/2013/10/29/pozo/

Fotografía: Bill Brandt, “coal searcher going home to jarrow” (1937)


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