una pequeña idea de felicidad

29 Octubre 2017


¿Por qué no pensar que al fin seremos árboles,
por qué no desearlo,
por qué no confiar en la misericordia del destino?
Árboles firmes soportando el viento,
despertando a los pájaros al alba,
recogiendo las nubes cada tarde
antes de repartir
el violeta preciso a cada una.

Árboles infinitos confortando en su duda
a la tímida luz de las estrellas,
saludando en su tránsito a los paisajes viajeros
con un gesto común a todos sus idiomas.

Árboles felices sin temer a la vida,
preservando a los tigres del furor de los hombres,
preservando a los hombres del furor de los hombres;
árboles sin conciencia, sin pecado, sin miedo,
regalando su sombra a las hormigas,
dueños de la certeza de lo inútil,
hermosos como amantes en silencio
ardiendo dulcemente en el ocaso.

Autor: Federico Gallego Ripoll


ternura

26 Mai 2017

gorg-de-la-bauma-al-torrent-de-la-cabana
Somos teclear de lluvia.
Agonía de lagartos.
Manos de carbón.
caracoles de azogue.
La partida de un niño,
un perro doloroso,
una hoja muerta
Somos hombres
sin sílaba
sin sombra
sin lápiz.
Árbol sin viento
y sin ancla
que devoraste nuestras palabras
nuestros limoneros
Camino de algas y mariposas
que truncaste
el silbido del hombre crucificado.
Somos
aceras mojadas,
plegarias de surcos,
ternura.

Autor: Miyó Vestrini


sombra de sombra

20 Març 2017

wilhelm-kotarbinski-la-tumba-de-un-suicida-1900

Eres irreparable como una muerte. Eres,
tu propia enfermedad. Eres como un desierto.
Eres el no del vivo sombrío. Eres la sombra
que pudiera nacer de la sombra del tiempo.

Estorbas. Este mundo, hermoso para muchos,
iracundo te mira, te tiene hambre. Es cierto
que sobras, lo decían todos y lo proclamas
tú mismo en la amargura tozuda de tus versos.

Y sin embargo no te vas, aún eres joven,
aún el dolor te huele provisional, incierto.
Gastarás tus tejidos furiosos hasta que,
viejo por fuera, sepas que siempre fuiste viejo.

Entonces, cuando el mundo te pregunte: ¿qué hiciste?
¿para qué has insistido? ¿para qué? ¿qué te debo?
tú pensarás que el único destino de tu estirpe
debió ser haber muerto antes del nacimiento.

Autor: Félix Grande

Ilustración: Wilhelm Kotarbinski, “La tumba de un suicida” (1900)


Los vídeos de los poemas de El cementerio que habitan los vivos

20 Desembre 2014

2014 (10) Making of El cementerio que habitan los vivos 009La idea gravitaba sin forma concreta pero Alex Lexy Miñarrock leyó el libro y dijo: “Me apetece rodar un corto con uno de los poemas”. Luego la editorial hizo un trailer feo, muy feo. Para entonces ya teníamos hablado con Raúl Pérez Pereira abordar el proyecto de editar con imágenes algunos poemas y su entusiasmo y entrega me “arrastró”. De esta manera, primero con la excusa de la presentación del libro en noviembre y luego por puro delirio, muchos de los poemas del libro disponen de su versión visual.

En este archivo figura la relación de los poemas con su enlace en youtube:

videos el cementerio que habitan los vivos 12-2014


dos segundos antes de la revuelta

4 Octubre 2014

Cristina Alejos Cañada - Poetisa Safo aburrida sobre un televisor (2006)
A las voces del Extremo, que alimentan la esperanza…

A las nueve de la mañana
he sellado el paro,
un poco más tarde
cuando el sol
ilumine falsamente
la jornada
recalentaré
las sobras de anoche
mientras en el viejo televisor
los tertulianos
vocean recetas
que arreglarán el mundo
y jóvenes descerebradas
airean impúdicamente sus vergüenzas
más íntimas
ésas que anidan en el corazón.

fascinado por vidas vacuas,
masticando sin ganas
esta familiar tristeza
que ha venido a quedarse
como un parásito
sin abonar hospedaje alguno.

al agotar la mañana
sólo la certeza
de que el terreno cedido
a los amos del mundo
tendrá que ser peleado por los hijos
me catapulta del viejo sillón desvencijado
acallando
las voces de los agoreros
silenciando
las siluetas de las ninfas
o viceversa

En la calle somos muchos
y estamos mejor armados

Autor: Javier Solé

Ilustración: Cristina Alejos Cañada, “Poetisa Safo aburrida sobre un televisor” (2006)

Del poemario “En territorio hostil”, en el libro de poemas “El cementerio que habitan los vivos” (ISBN 978-84-9076-351-3)

protesta poética


Para conocer un poco más al autor…

30 Juliol 2014

2014 (07) javier por silvia cuevas-morales

Es muy probable que lo mejor para conocerme sea seguir las entradas tanto de este blog como las de

http://fragmentsdevida.wordpress.com/

donde creo que pueden rastrearse mis inquietudes e intereses… pero si alguien desea añadir algo de cotilleo o estar informado sobre las vicisitudes de mi paupérrima vida literaria aquí dejo los siguientes enlaces:

1. La relación de mis publicaciones. Cada una de ellas dispone de una página en faceboox donde hay información más amplia, pero una visión global:  https://blocdejavier.wordpress.com/publicaciones/

2. La ficha biográfica en el anuario de escritores de L’Hospitalet de LLobreghat que edita la Biblioteca Tecla Sala:  https://sites.google.com/site/autorslh/index-d-autors/francisco-javier-sole-ribas

3. El blog de la Editorial Círculo Rojo donde se incorporan algunas noticias vinculadas a los avatares de las publicaciones y que ha sido recientemente activado:  http://editorialcirculorojo.com/autores/2752/

2014 (07) L'Oncle Jack

Hace unos días ofrecimos un recital poético con algunos de los versos de “El cementerio que habitan los vivos”. En la actualidad se baraja la idea de encontrar un local donde programar de manera continuada recitales poéticos de autores contemporáneos combinando imágenes, música y palabras. Hay también otros proyectos que se irán concretando las próximas semanas. Y dos nuevos libros antes de final de año.


¿estos muertos no murieron antes?

27 Juliol 2014

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“Un niño al pie de un hormiguero matando hormigas no demuestra nada, salvo que ha aprendido bien la lección”

(Miguel Cabrera Pérez)

“Uno de los crímenes del Tzahal que debería perdurar en la memoria colectiva es el asesinato de un joven palestino desarmado, que fue abatido y rematado ante las cámaras por francotiradores israelíes, mientras buscaba a sus familiares entre los escombros. ¿No es una triste repetición de los disparos del Hauptsturmführer SS Amon Göth desde el balcón de su residencia en el campo de concentración de Plaszow en la Polonia ocupada por la Alemania nazi?

(Rafael Narbona)

“¿Cómo es posible que un pueblo que ha sufrido tantas persecuciones a lo largo de la historia hasta llegar al holocausto carezca de sensibilidad para entender que moralmente no puede acabar con su diáspora a costa del derecho de otro pueblo? ¿Puede servir el estatuto de víctima para legitimar el de verdugo?

(Santiago Auserón)

Un soldado del ejército de Israel
asesina a niños palestinos
mientras el cadáver del guardián
del campo de exterminio sonríe
al saber que a los que él no ejecutó
les inoculo su mismo veneno,
que los padres de este miliciano de Tzahal
liberados del infortunio y la barbarie,
perpetuaron en su vástago
la pócima fratricida
que alimenta la historia de los pueblos.

Es el odio y la vileza
patrimonio de unos pocos
ante la indiferencia de muchos
la orgía de sangre
que se ejecuta
en una exquisita partitura
ante un público que asiste
ciego sordo mudo
a un concierto con todas las entradas
numeradas vendidas de antemano.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

La imagen del niño del gueto de Varsovia, apuntado con un fusil, las manos en alto y la cara aterrorizada, retrata no sólo un momento ordinario del Holocausto; retrata la extraordinaria crueldad nazi aunque no se vea ni una gota de sangre. La imagen vale más que mil palabras; vale años de investigación sobre la maquinaria asesina del Tercer Reich y sobre la angustia de los protagonistas de la foto..

En otras palabras, ¿qué ha sido de ese niño? ¿Sobrevivió? ¿Qué pasa con las dos presas judías en primer plano y los tres soldados alemanes a su alrededor?

Preguntas que se hizo Dan Porat, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén y especialista en la Shoa. La imagen del niño se convirtió en su obsesión. En una visita en el 2004 al Yad Vashem de Jerusalén, donde se honra y homenajea a las víctimas del Holocausto, Porat escuchó a un guía explicar que “el niño sobrevivió, estudió Medicina, se convirtió en doctor en Nueva York; hace un año emigró a Israel”.

El profesor escuchó sobrecogido. Deseaba creer ese relato para dar un nombre y apellidos a la estampa. Una historia a la cara del niño. Una biografía a la que apoyarse. Quizá, también, como lección de supervivencia al horror. Pero necesitaba algo más que palabras para calmar su curiosidad académica y personal.

En verdad, no pudo en sus investigaciones confirmar con certeza la identidad del niño asustado.

Más fácil parece reconocer la identidad del militar nazi que apunta al niño con su arma. Se trata de Josef Blosche, apodado en el gueto judío como ‘Frankenstein‘ por su extraña y cruel afición de disparar a niños y mujeres judías embarazadas.

La imagen fue tomada, seguramente, por Franz Konrad, un oficial nazi nacido en Austria y apodado ‘el Rey del Gueto’, con todo el significado negativo que uno puede imaginar. Como muchas de sus fotos, quedó registrada en el llamado ‘Informe Stroop’ en honor a su autor, el oficial Juergen Stroop. Encargado de aplastar el gueto en la primavera del 43, Stroop ordenó incendiarlo después. Hecho el trabajo, el oficial escribió unas palabras famosas e infames: “El barrio judío de Varsovia ya no existe”.

En la búsqueda del niño judío, Porat se encontró con las tres figuras del lado oscuro: El fotógrafo, el oficial y el soldado. Los tres fueron llevados posteriormente a un tribunal y ejecutados por sus crímenes.

Unos crímenes documentados en millones de papeles, datos, diarios, cartas, testimonios, libros, vestimentas, restos de zapatos, películas y fotos. Aunque pocos objetos tienen la fuerza que irradia la impotencia del niño del gueto de Varsovia. Una imagen vale seis millones de víctimas.


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