esbozo

22 Mai 2022

Las sombras de los buques
se mecen en la cresta de la ola,
en el lustre azul y mortecino
de la lenta marea que sube despacio.

Una larga barra de arena por la franja en que termina el cielo
extiende un largo brazo de arena en la inmensidad de la sal.

Las lúcidas, inagotables arrugas
van entrando, se detienen, se retiran.
Se desmoronan las olas y las burbujas blancas, agotadas,
anegan el suelo de la playa.

Se mecen en la cresta de la ola,
en el lustre azul y mortecino
las sombras de los barcos.

Autor: Carl Sandburg

Ilustración: Quinquela Martin, “anunciación” (1958)


naranjas y limones (Julio Romero de Torres, 1927)

19 Mai 2022

Tu sexo me sabe a naranja
a campo
a miel
me sabe a volcán que se alza
a leyenda
a raíz que se prende a su ser
a puño cerrado
a patria
a ti
tu sexo me sabe a mujer.

(Rosa María Roffiel)

En la primavera de 1927 Romero de Torres no se encuentra bien de salud y, creyendo que es debido al cansancio, deja de pintar. Para distraerse, sale a pasear muchas tardes, pero su salud no mejora. Se pone en manos de los médicos, diagnosticándosele una grave dolencia hepática, posiblemente cirrosis, debido a su afición a la bebida. Entre las obras realizadas este año destaca Naranjas y limones, una peculiar representación del tradicional bodegón

A las naturalezas muertas, al bodegón frío de frutas y flores inexpresivas opone Romero de Torres esta representación de manera que mezcla el bodegón y la figura humana. La figura central es una mujer desnuda de medio cuerpo. La joven sostiene entre sus brazos unas naranjas sobre su pecho. Los limones que dan título a la obra serían los pechos de la mujer. De esta manera, el maestro representa el erotismo femenino, insinuante, con las frutas tapándose o tratando de taparse el pecho, sugiriendo más que mostrando. La singularidad de Romero de Torres está, en darle a la fruta el valor de integrante protagonista del cuadro. La composición posee toda la sensualidad de los bodegones flamencos, pero además Romero de Torres aporta su original interpretación del tema con la participación del desnudo. En el fondo de la composición aparecen una serie de piezas arqueológicas que el pintor suele utilizar como motivo de decoración.

La pieza rebosa sensualidad y erotismo y supuso una verdadera provocación para los círculos más reaccionarios de la sociedad del momento.

En Naranjas y limones, la joven muchacha presenta un patetismo que la hace inquietantemente erótica, sentimiento aumentado por llevar entre sus pechos desnudos un puñado de naranjas. Hay una especial introspección psicológica en su mirada. Sus ojos producen una intensa sensación de misterio. Este enigmático misterio remite a obras como La Gioconda de Leonardo da Vinci. De hecho, con frecuencia recurre en sus cuadros a la pintura española e italiana del pasado.

Naranjas y limones generó controversia por su erotismo insólito y también fuera de España impactó su atrevimiento. Esta vez, la mujer no solo se encuentra semidesnuda, sino que desafía la creencia tradicional en el pudor femenino y profana iconos de enorme arraigo. Su modelo es obviamente una mujer andaluza, profundamente apasionada pero sin traje de faralaes, de sentimientos hondos, trágicos, de alma y cuerpo enajenados. Reúne amor y muerte, sensualidad y culpa.

Gitana de la Naranja” (1925) es el retrato de una mujer gitana que muestra una naranja en su mano sobre un fondo neutro. El gesto de esta mujer nos puede recordar al aspecto enigmático del retrato de la Gioconda. Ambas mujeres llevan en su rostro una expresión mezcla de serenidad y sonrisa con una profunda y misteriosa mirada. El color de la naranja contrasta con la tez morena de la muchacha y sus pendientes turquesas.


contar con los dedos

16 Mai 2022

Irene cuenta con los dedos.
En su cuaderno, de momento, hay tantas
Sumas como restas.
De momento, son sólo números que no tienen
Nada que ver con renunciar ni perder.

Autor: José María Cumbreño

Ilustración de Albert Anker


embarque

14 Mai 2022

El pasado 25 de agosto
la humanidad le dio
por fin una pedrada al cosmos.
La Voyager dejó atrás
la heliopausa,
para alcanzar
el espacio interestelar.
Altivos,
dicen los diarios
que la nave
se ha acercado
al infinito.
Nunca llegó más lejos
una manufactura humana.
En casa,
pienso en aquellos balones
que de niños
empeñamos en los tejados
sabiendo que jamás
tendrían regreso.

Autor: Virginia Aguilar Bautista

 


los orígenes de las brujas

12 Mai 2022

Mis antepasadas tenían los pechos grandes, pero yo no.
Mis antepasadas comían piel y vendían su leche para ayudar a los hombres, pero yo
bebo vino y no sé a nada.
Mis antepasadas condenaron la ciudad para que no tuviera que volver, pero yo he vuelto
a un lugar infértil.
Mis antepasadas comían mondas de naranja y yo comeré libros
y haré hogueras y amamantaré gatos
antes que morir de pena.

Mis antepasadas entregaron sus cuerpos en un ritual
al que llamaron amor.
Encendieron una pira funeraria y se arrojaron a ella.
Yo me preparé para arder.
“El amor no quema si te mojas”, dijeron.
Quería ser la que mejor ardiera, así que me desnudé.
Me apreté contra las llamas.

En el último minuto,
salté al mar.

Autor: Emily Roberts

Fotografía: Denise de la Rue, “Bárbara Lennie y Goya (2016) a partir de Hechizado a la Fuerza (1798) Francisco de Goya”


me asomo a la oscuridad

11 Mai 2022

Me asomo a la oscuridad,
esa que habita tus días.

Imperio de la luna.
Melancólico sauce.
Pedernal de silencio.
Huestes de sombras.

Y vuestra llama zozobra
-indefinida y viva-
sobre marchita ceniza.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Friedrich, “un paseo al anochecer” (1830)

Con la cabeza gacha, un hombre camina solo en la noche plateada y fría de luna mientras contempla una tumba megalítica y su implícito mensaje de muerte. Es invierno, ya su alrededor la naturaleza se está muriendo. 

Árboles sin hojas se ciernen detrás como espectros, pero una arboleda de robles verdes se eleva a través de la niebla en el fondo con la promesa de vida. La luna creciente, alta en el cielo, también actúa como contrapeso a la muerte, simbolizando a Cristo y la promesa del renacimiento para el artista Caspar David Friedrich.

Friedrich fue parte del movimiento romántico alemán; su visión profundamente personal e introspectiva abordó temas cristianos a través de analogías basadas en los ciclos de la naturaleza. A Walk at Dusk se encontraba entre un pequeño grupo de obras que Friedrich completó antes de sufrir un derrame cerebral debilitante en 1835. La pintura encarna tanto la melancolía que experimentó durante este período como el consuelo que encontró en la fe cristiana.

Leyendo sobre Friedrich desde entonces, encontré su historia convincente. Su madre murió cuando él tenía siete años, una hermana murió cuando él tenía ocho y luego, cuando tenía 13, su hermano menor, Johann, rompió el hielo en un lago congelado y se ahogó ante sus ojos. A los 16 años comenzó su formación formal como artista, y acabó convirtiéndose en uno de los pintores más destacados del período romántico alemán, especializándose en paisajes que colocaban figuras humanas disminuidas en sugerentes escenarios naturales.

Pero con el paso del tiempo, su estilo cayó en desgracia y su reputación decayó, hasta que él y sus pinturas fueron vistos como poco más que curiosidades extrañas y melancólicas. Su vida posterior transcurrió en la pobreza y la oscuridad, y sus pinturas presentaban cada vez más una figura encorvada y envejecida: el propio Friedrich, contemplando escenas donde los símbolos de la muerte, como la tumba megalítica que se muestra en esta pintura, eran prominentes.


entre las sombras

9 Mai 2022

Si te fuiste para siempre,
¿por qué entonces son tus pasos
los que escucho, una vez más,
entre las sombras?

Autor: Pablo Núñez

Fotografía de Aitor Arana Arruti


ciempiés

7 Mai 2022

Un ciempiés que vivía en Misiones
llegaba tarde a todas las reuniones.
Le llevaba un buen rato
ponerse los zapatos
y anudarse uno a uno los cordones.

Autor: Liliana Cristina Cinetto


testamento

4 Mai 2022

A mi muerte,
que nadie toque mis cosas,
que se queden como están para cuando vuelva,
como yo las he dejado:

El vino fuera de la nevera,
la cejilla en el último traste,
el teléfono sonando,
el calentador encendido,
el niño en el colegio,
las cartas sin abrir,
el despertador a las siete,
las cuentas a cero,
las persianas hasta arriba.

Si me matan sin dolor
quiero el número del asesino,
que alguien me grabe el entierro;
cómprame el tabaco y el diario,
no me esperes despierta,
déjame atún por si vuelvo en los huesos,
y este verso no lo guardes,
que le quiero cambiar el final.

Ah, y baja la basura.

Autor: Juan Carlos Aragón Becerra

Fotografía: Bert Hardy, “Children playing in a cemetery, the Gorbals, Glasgow” (1948)

Un grupo de niños de Gorbals juega entre las lápidas del Cementerio de la Corporación en Rutherglen Road, una de las pocas áreas verdes del distrito. Las viviendas de Gorbals se construyeron de forma rápida y económica en la década de 1840, proporcionando alojamiento a la creciente población de trabajadores industriales de Glasgow. Las condiciones eran espantosas; el hacinamiento era estándar y las instalaciones de alcantarillado y agua eran inadecuadas. Las viviendas albergaban a unas 40.000 personas con hasta ocho miembros de la familia compartiendo una habitación individual, 30 residentes compartiendo un baño y 40 compartiendo un grifo. Cuando se tomó esta fotografía, se habían demolido 850 viviendas desde 1920. La remodelación del área comenzó a fines de la década de 1950 y las viviendas fueron reemplazadas por un moderno complejo de bloques de pisos en los años sesenta.


un sueño repentino

3 Mai 2022

Se quedó dormido de forma
inesperada, un sueño repentino
que cogió por sorpresa a los jilgueros
y les hizo entonar
melodías perdidas. Se quedó
dormido entre las flores y no pudo
volver a ser el mismo. Se quedó
con un deje de pétalos y brisas
en las piernas y una mirada triste
que atravesaba las paredes.

Autor: Pep Viyuela

Ilustración: Carl Wilhelmson, “resignation” (1895)


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