memoria (Rene Magritte, 1948)

30 Novembre 2019


La serie “La memoria” está basada en la II guerra mundial que se representa en golpes, sangre, paisajes tormentosos y tristeza.

El tema es claramente comprensible, pero la asociación con el título lo complica todo. La idea de que el recuerdo es una cabeza de estatua con una ceja ensangrentada, que le da la espalda al mar, es hermosa, pero ¿cuál es el significado? Como con todas las obras de este autor, la interpretación ciertamente no es unívoca.

El recuerdo no admite mejor representación que un rostro esculpido en piedra de una mujer que se sabe muerta, cuya vida ha concluido y que nunca volverá a existir, con una mancha de sangre en la sien aludiendo enfáticamente a su existencia previa, aquella que ya nunca volverá.

La cabeza de una estatua que sangra puede significar que cuando reaparece un recuerdo doloroso, reabre una herida, a pesar de que ha pasado mucho tiempo y esa experiencia quedó tan enterrada en el recuerdo que quienes la vivieron.

Dado el título, todo nos lleva a pensar que el rasgo común de todas las versiones es la existencia de un recuerdo que es tan doloroso que incluso la piedra sangra y que, cuando se trata de recordar, es como una herida que se vuelve a abrir.

La segunda interpretación se centra en el hecho de que las salpicaduras de sangre en la frente de la estatua parecen provenir de un cuerpo externo, probablemente asesinado violentamente. La estatua, como el arte, no puede hacer nada más que sentarse y observar cómo los hombres se matan entre sí, con una mancha de sangre como recuerdo imborrable.


Bonaparte ante la Esfinge (Gerôme, 1868)

29 Novembre 2019


Jean-Léon Gérôme (1824- 1904), insigne pintor, dibujante y escultor, desarrolló su actividad artística polifacética desde el inicio de su carrera, alrededor de los años 40 del siglo XIX, hasta los últimos días de su vida. Cultivó intensamente el academicismo, lo que le acarreó multitud de críticas entre sus coetáneos pues durante mucho tiempo fue considerado reaccionario desde la perspectiva artística.

Sus obras que versaron sobre temas históricos, mitológicos, orientalistas, retratos y otros diversos, le condujeron al academicismo tradicional alcanzando un máximo nivel artístico.

En el recorrido de su larga carrera, protagonizó polémicas y fue sometido a críticas encarnizadas por defender una pintura academicista decadente, pintura que era contraria a la corriente realista e impresionista del momento.

Sin embargo, actualmente es considerado como uno de los pintores más importantes de este período académico.

1 de julio de 1798. Napoleón Bonaparte desembarca en Alejandría. Días después, al frente de sus tropas, entra en El Cairo, tras haber conseguido expulsar a los mamelucos en “la batalla de las pirámides”.

La expedición militar de Napoleón a Egipto, en 1798, fue un punto de inflexión en la Historia. Pues ni más ni menos quería conquistar el país para asfixiar las posesiones británicas en la India. No cumplió su objetivo, pero Europa redescubrió las maravillas del antiguo Egipto. Es el inicio de la era dorada de la arqueología.

Mientras Napoleón marchaba con su ejército de Alejandría a El Cairo, después de conquistar la primera, se encontró con las fuerzas mamelucas a 15 km de las pirámides y a sólo 4 km de El Cairo. Se trataba de una clase guerrera que vivía en tierras egipcias con grandes lujos e independencia del Imperio Otomano, desde el siglo XIII, antes incluso de la existencia del propio imperio. Las pirámides se veían pues a lo lejos, en toda su majestuosidad. El desenlace de la conquista de Egipto no fue ni mucho menos el esperado por Napoleón, ya que pocos días después de la Batalla de las Pirámides perdió prácticamente toda su flota a manos del almirante Nelson, con lo que el ejército francés quedaba incomunicado en África.

Gérôme representa un momento muy reflexivo donde un Napoleón aparentemente en soledad se detiene para observar la gran esfinge. Aparentemente solitario porque las sombras de los soldados se ven tras él, aunque estos queden fuera de cuadro, de modo que la escena no pierde tensión, pero gana realismo. Por otra parte, el contraste entre la grandiosidad y majestuosidad de la figura y la menudencia del emperador es muy sugestivo.

 


poemario al abrazo

28 Novembre 2019


SI fuésemos algo
Seríamos dos abismos,
Nada más que dos abismos?
En el tuyo arrojaría
La sombra vertiginosa de mi ser.

Autor: José Carlos Cataño

Ilustración: Glen Preece, “Gliders” (2007)


soledad

27 Novembre 2019


La soledad es como la lluvia,
que sube del mar y avanza hacia la noche.
De llanuras lejanas y perdidas
sube hasta el cielo, que siempre la recoge.
Y sólo desde el cielo cae en la ciudad.
Es como una lluvia en horas indecisas
cuando todas las sendas apuntan hacia el día
y cuando los cuerpos, que no encontraron nada,
se apartan unos de otros, defraudados y tristes;
y cuando los seres que mutuamente se odian
deben dormir juntos en una misma cama.
Entonces la soledad se marcha con los ríos…

Autor: Rainer María Rilke

Ilustración: Viktor Popkov, “A couple”


crisantemos

26 Novembre 2019

A Teresa (1931-2004)

Ya ves, madre, vengo a verte
y no te traigo nada.

Ni monedas para combatir la pobreza.
Ni las nietas para lidiar la soledad.
Ni chirimoyas que alivien tu dolor.
Este pesar desalmado.

Alguien ha dejado flores
-mi hermano, tu amante
o un desconocido-
o tal vez sean los crisantemos
que ni viento ni frío
consiguieron en quince años marchitar.

He venido poco
-siempre con prisas,
alguna vez a regañadientes-.
Pero hoy estoy aquí, contigo.

Y no marcharé cuando oscurezca.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Degas, “Mujer con crisantemos” (1865)


retrato de Lunia Czechowska (Modigliani, 1919)

25 Novembre 2019


La polaca Lunia Czechowski (1895-1970) pertenecía al círculo de amigos del distribuidor de arte Léopold Zborowski (1889-1932), patrón y amigo de Modigliani. El período que conoció a Lunia casi coincidía con el momento en que tuvo una relación con Jeanne Hébuterne finales de 1916 a principios de 1917. Entre Modigliani Hébuterne y Czechowski con el tiempo surgirá una relación triangular.

Al final de la Primera Guerra Mundial, Modigliani y la embarazada Hébuterne huyeron de París y se marcharon a Niza. En mayo de 1919, después del nacimiento de su hija, Modigliani volvió a París, pero Hébuterne, que ahora estaba embarazada de nuevo y no en forma, se quedó en el sur de Francia. Se discute si fue pintado en 1919 en París, poco antes del regreso de Modigliani, cuando era Hébuterne en Niza.

Los rasgos eslavos del rostro de Luna y su figura alargada, se adaptaban perfectamente al ideal plástico del artista italiano. En los últimos años de su vida, Lunia fue una de sus modelos favoritas. En los más de diez retratos que hizo de ella, Amedeo rindió homenaje a su hierática fisonomía de su amiga y destacó la conducta aristocrática y elegante que mantuvo a pesar de sus pobres condiciones de vida.

Retrato de Lunia Czechowski muestra algunas de las características específicas de las pinturas de Modigliani: la composición geométrica vertical con la cara ovalada, cuello largo, sin pupilas ojos en forma de almendra y la compacidad escultural. Más que nunca utiliza un colorido variado y suave, con fuertes contrastes en rojo y amarillo. En ninguna parte hay una decoración innecesaria. La sencillez es en todas partes. Incluso más que en sus obras anteriores, la analogía con la escultura se aplica en este retrato.

En este retrato de perfil, fórmula raramente trabajada por el artista, la estilización de las formas alcanza su máxima expresión. Un cuello extremadamente esbelto y curvado une la cabeza con el torso de la figura. El escote profundo de la blusa contribuye a acentuar la verticalidad del cuello, que soporta el rostro de geométricos volúmenes, atenuados por el suave cromatismo de su piel. La tez cálida y tersa de Lunia destaca sobre un fondo elaborado mediante largas pinceladas. El cabello rojizo se recoge en un peinado alto, lo que estiliza aún más la silueta.

Modigliani retrata Czechowski de una manera aparentemente fría y lejana, como si fuera una máscara de muerte. Al mismo tiempo, sin embargo, el trabajo exhala una fuerte sensualidad.


los últimos metros

24 Novembre 2019


“Els últims metres. Sempre falten
els maleïts, terribles últims metres.
Són aquests els que et trencaran el cor.”

(Joan Margarit, fragmento del poema “Gent a la platja”)

 

Mientras busco en Mala Strana
una marioneta
y su cuerpo desmadejado
mis dedos devuelven a la vida
no olvido
los últimos metros
del poema de Margarit.
Arrastrar el cuerpo roto
de la hija adulta
de la cama al inodoro.
La distancia es la misma
pero cada día
más torpes y lentos los movimientos
más frágil la desesperación.
Hasta que nos quedamos quietos en el lecho
y una enfermera nos ofrece
un pañal.
Los últimos metros son ya sólo tiempo.

Con la marioneta
bajo el brazo
regreso al hotel.

El amor alimentaba aquellos días.
La soledad devora ahora los últimos metros en Praga.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Igor Morski

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)


o fado (José Malhoa, 1910)

23 Novembre 2019


Hay dos versiones conocidas de la pintura O Fado de José Malhoa. Una es de 1909 y otra de 1910. En esta pintura retrata de manera brillante el alma de este estilo musical, un símbolo de la música portuguesa. José Malhoa sintió la necesidad de representar la música de Fado, que comenzó a convertirse en un éxito entre los burgueses, intelectuales y aristócratas, ya que se asociaba principalmente con la marginalidad y los barrios pobres.

El pintor utilizó por primera vez modelos profesionales para los primeros bocetos, pero no fue suficiente para él. Querían capturar la verdadera esencia del fado y él solo podía hacerlo usando modelos reales. Deambuló durante mucho tiempo por los barrios de Alfama, Bairro Alto, hasta que encontró lo que buscaba en Mouraria.

Parece que el pintor, Jose Malhoa quería representar la verdadera vida en los barrios marginales de Lisboa y los personajes son tan reales que incluso son conocidos en la Lisboa del momento: Amancio, un guitarrista perseguido por la justicia y una prostituta del barrio de Mouraria: Adelaida “La apuñalada”, su amante, llamada así porque tenía la cara “cruzada” por una puñalada que le dieron en la mejilla (es el lado de la cara que no sale en el cuadro, y que obligó a Malhoa a cambiar la disposición de las figuras dentro de la habitación).

Durante el día ella vendía billetes de lotería y por la noche era prostituta. Durante un mes, el pintor fue varias veces a la casa de Adelaide en la calle Capelão, para retratar el entorno más cercano que estaba viendo. Las personas del vecindario estaban intrigadas por su presencia; en innumerables ocasiones el pintor tuvo que ir a la prisión para liberar a sus dos modelos y continuar haciendo su trabajo. Su primer plan fue retratar a Adelaide desnuda, o casi, causando celos y amenazas por parte del acosador.

El cuadro está pintado dentro de la habitación de Adelaida, y los objetos, el mobiliario, el desorden, los adornos sobre los muebles, en las paredes, las telas… todo es tal cual la habitación de Adelaida.

José Malhoa (1855-1933) está considerado como un pionero del movimiento artístico del naturalismo en Portugal estando integrado en el grupo artístico de Leao. Su trabajo también gozó de una aproximación al impresionismo.


En “Los borrachos” también conocida como Festejando o São Martinho seis hombres borrachos, aldeanos de Figueiró dos Vinhos debidamente identificados con nombre y apellidos, rematan los ratos finales del exceso, cuando ya no queda vergüenza y el suelo está muy sucio. Es una escena cotidiana y tabernaria del Portugal profundo y que recuerda a los Borrachos de Velázquez.


hoy

22 Novembre 2019


Hoy todo me conduce a su contrario:
el olor de la rosa me entierra en sus raíces,
el despertar me arroja a un sueño diferente,
existo, luego muero.
Todo sucede ahora en un orden estricto:
los alacranes comen en mis manos,
las palomas me muerden las entrañas,
los vientos más helados me encienden las mejillas.
Hoy es así mi vida.
Me alimento del hambre.
Odio a quien amo.
Cuando me duermo, un sol recién nacido
me manche de amarillo los párpados por dentro.
Bajo su luz, cogidos de la mano,
tú y yo retrocedemos desandando los días
hasta que al fin logramos perdernos en la nada.

Autor: Ángel González

Ilustración: Aron Wiesenfeld, “Hallway” (1999)


el pequeño estanque (Evariste Carpentier, 1894)

21 Novembre 2019

Evariste Carpentier (1845-1922) es un pintor belga cuyo arte evoluciona desde el academicismo al impresionismo. Es, junto a Émile Claus, uno de los primeros representantes del luminismo en Bélgica.

El pintor es parte de una tradición establecida por Jules Bastien-Lepage, un especialista en la “pintura de campesinos”, inspiración que proviene del mundo rural en el que nace.

Ahora bien, el trabajo duro del campo se ha suavizado y la clave de “El pequeño estanque” es la luz.

Dos niñas en primer plano en el fondo de un bonito rincón campestre donde es bueno recoger un montón de hierbas y flores. La búsqueda de la representación de la luz ahora ha tenido prioridad sobre el tema representado. Los puntos de luz que se filtran a través del sombrero de paja en la cara de la nieta son un detalle particularmente revelador. 

El término luminismo se usa para referirse a varios grupos de pintores muy diferentes que representaron paisajes en tonos suaves con un enfoque en Representación atmosférica, los efectos de la luz directa y la luz reflejada, especialmente en el agua.

 

Luminismo belga.

  • Como podemos sospechar frente a su nombre, es una corriente pictórica que tiene especial interés por los efectos de la luz.
  • El luminismo se da en general en varios países, en distintos momentos y con características disímiles. En Bélgica, específicamente, se desarrolla después del Impresionismo (como una continuación del mismo, al punto de que algunos lo consideran “la extensión belga tardía del Impresionismo”). Ambos movimientos tienen una misma motivación esencial, que es “capturar” el impacto de la luz y la atmósfera cambiante sobre las cosas.
  • Si observamos la obra del principal referente del luminismo belga, Emile Claus, podríamos confundirlo con un impresionista, parecido a Monet por momentos, pero en las obras que podríamos tomar como “perfectos ejemplos del luminismo”, encontraremos un estilo como se suele decir “más acabado”, sin aspecto de “abocetado”.
  • La pincelada es suelta y fraccionada. Y, por supuesto, siempre encontraremos mucha, muchísima luz. Los colores son brillantes (observemos las pinceladas de la ropa de los campesinos del cuadro elegido).
  • ¿Cuál es la diferencia con el Impresionismo, en definitiva? El luminismo belga es más realista, intenta reproducir fielmente el mundo exterior, mientras el Impresionismo capta la impresión, busca reflejar cómo percibe nuestro ojo el instante. Y por ello vamos a notar en los luministas más descripción, más detalle.


Otras ilustraciones: “La lavadora de nabos” y “La alimentación de las gallinas”


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