la casa vacía

28 Mai 2017

Abre la puerta y da la luz.
Es ya muy tarde,
y sabe que en su casa nadie lo espera.
Todo
sigue en su sitio y el silencio pesa
sobre las mudas cosas que le ignoran.
Va de aquí para allá, por el pasillo, por las vacías
habitaciones, y no sabe qué hacer, por qué esta noche
está tan lejos todo.
Coge un libro.
Pasa un rato leyendo.
Luego, escucha
con desgana una música.
Mientras, la madrugada
avanza lentamente.
Acaso alguna rosa
de ese florero que hay sobre la mesa
deja caer sus pétalos marchitos.

Autor: Eloy Sánchez Rosillo

Ilustración de Vilhelm Hammershoi


ternura

26 Mai 2017

gorg-de-la-bauma-al-torrent-de-la-cabana
Somos teclear de lluvia.
Agonía de lagartos.
Manos de carbón.
caracoles de azogue.
La partida de un niño,
un perro doloroso,
una hoja muerta
Somos hombres
sin sílaba
sin sombra
sin lápiz.
Árbol sin viento
y sin ancla
que devoraste nuestras palabras
nuestros limoneros
Camino de algas y mariposas
que truncaste
el silbido del hombre crucificado.
Somos
aceras mojadas,
plegarias de surcos,
ternura.

Autor: Miyó Vestrini


al olmo seco

25 Mai 2017


Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Autor: Antonio Machado

Fotografía de Alexander Konstantinov


tsunami psíquico

24 Mai 2017


La muerte
es
irreversible
permanente
concluyente
decisiva
rotunda
categórica
indiscutible
contundente
absoluta
definitiva
vitalicia.

Es,
la muerte,
un fenómeno universal e ineludible.
Todos siempre.

La muerte
es
el fin de las funciones vitales.

Ya no
respiras
ni te mueves
ni tampoco comes
nunca mas bailas
jamás vuelves a sonreír
no podrás amar ni te podrán abrazar.
Los besos están proscritos.

Ella está muerta.

Sólo
la amenaza de evocar
aquellas horas fatales
o sentir el vacío descomunal
de la pérdida
puede
levantar
vientos huracanados
que abolirán
nuestra esperanza
y en el océano
nacerán olas gigantescas
que arrasarán
todos los edificios de la bahía.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)


anatomía

23 Mai 2017

sarazhin-denis-06
Quién situó
el amor
en el corazón

El odio
en las tripas

y el miedo
en la garganta

olvido decirnos
dónde diablos
colocar la indiferencia.

Autor: Itziar Mínguez

Ilustración de sarazhin denis


i’ll go to hell

22 Mai 2017


Escapar por el río,
huir en una balsa,
acariciar el miedo,
coleccionar estrellas,
querer a los amigos.

Fumarse la tristeza
en una pipa de corcho.
Ser la sombra que flota,
un alma sigilosa que se esconde del sol.

Enhebrar una aguja
con un beso,
ser la niña que lee
mientras se toca el pelo.

Yo iré al infierno,
guardaré tu secreto
del hombre agazapado
que busca libertad
y sueña que el futuro
no distingue colores.

Yo iré al infierno
contigo Huckleberry
y el fondo de tu abrazo
será mi salvación.

Autor: Ana Merino

Ilustración de Alex Katz


a ninguna parte

21 Mai 2017

jose-luis-perez-el-paseo
Los pensionistas hablan de trombosis
en los autobuses
o aguardan el final
en los bancos de los parques públicos,
entre mierda de palomas y jeringas
ensangrentadas,
o me paran en la calle
ante escaparates llenos de electrodomésticos
para preguntarme la hora
e interesarse por la raza de mi perro.
Son las cinco de la tarde y todo
en la ciudad apesta a muerte.
Sé que es inútil. Llegar a casa,
ponerme aquí delante y redactar
quince o veinte líneas, qué más da,
esta especie de salvoconducto
a ninguna parte.

Autor: Roger Wolfe

Ilustración: José Luis Pérez, “el paseo”


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