un viejo olor a hojas quemadas (Gabriel Alejo Jacovkis, 2022)

5 Març 2022

Publicado por Lastura en su colección Alcalima de poesía contemporánea en enero del 2022.

Con una estructura sencilla pero eficaz, el poeta Gabriel Alejo acomete en estas horas inciertas donde el futuro es pasado, una introspección biográfica que, otoñal y nostálgica, cincela la memoria y los recuerdos. El poemario recurre al convencionalismo de las tres edades y, de esta manera, al pueblo -Ramos Mejía- le corresponde la infancia, a la ciudad -Buenos Aires- la adolescencia y primera juventud y a la madurez el exilio -Catalunya- y a todo el poemario la senectud desde la que ha sido escrito a lo largo de los últimos diez años. Cada una de las tres partes del poemario -de extensión variable y lenguaje propio- viene precedido de una pequeña anotación biográfica que el inquieto lector deberá completar con una indagación optativa que a buen seguro proporcionará a la lectura del libro de hondura histórica e íntima belleza.

Fiel a la máxima eternamente atribuida a Leon Tolstoi de que “pinta (o, en su caso, escribe) tu aldea y serás universal” el mayor logro -que no el único- del poemario de Jacovkis es esa capacidad para transitar de lo personal a lo colectivo, de lo pequeño a lo más grande, de lo concreto a lo abstracto. Es desde ese “yo que camina en la última tarde de otoño” (poema “Pedazos”) desde el que Gabriel constituye todo un alegato humano que evoca cuanto tuvo y amó sin silenciar lo mucho que perdió.

Le corresponde a la infancia, esos primeros ocho años en Ramos Mejía, la parte más amable pues para el exiliado “la hoja de un árbol es un bosque de la infancia” (poema “Historias del exilio”). Nutre los crepúsculos en Collserola con imágenes de esa niñez; osadas bicicletadas con Pablo (poema “Escapada”), las nueces robadas al vecino (poema “Mi cuadra”), los juguetes en el hueco de la escalera (poema “El pasado”), las meriendas en la confitería con papá y mamá después de la visita al médico del niño frágil (poema “El Molino”), la admiración -casi devoción- al hermano grande que va a una escuela de la ciudad y despunta ya como  matemático locuaz (poema “Mi hermano va al colegio”). Pero crecer es también un ejercicio de crueldad que germina en el gorrión de la alambrada abatido por el tirachinas (poema “El gorrión”) o el osito de peluche que el niño abandona (poema “La vida del osito manco”); crecer será, al final, acumular muerte pues “Es cruel / sobrevivir a la memoria / Allí siguen los que se ha ido / sin decirme adiós” (poema “El olvido”). El abuelo será el primer ser amado cuyo fallecimiento recuerda el poeta (ya en la segunda parte, en el poema “Abuelo”) aunque habrá otras infinitamente más violentas (poema “No estás”, a la memoria de Felipe Caridi) ya como antesala del exilio o las de los progenitores, David Jacovkis y Miriam Polak. “La certeza del adiós” es el vacío, la ausencia, el silencio. O las historias de poetas y milicianos que ya no escuchará de tía Fanny (poema “Tía Fanny”). Muerte que concluye en la soledad “Solo queda el que escribe / y alguien que lee” (poema “Un libro de Idea Vilariño”) y los premonitorios versos del poema “La última mirada”.

Corresponde a la gran ciudad de Buenos Aires la adolescencia y primera juventud, desde los ocho a los veintisiete años. Hay en esta sección numerosos poemas de amor y un homenaje cálido a todas las mujeres que el poeta amó (“Atrapados”, “El final del poema”, “Evocación”, “La visita” y mi favorito “Entonces ¿por qué?”). Aunque este “desbordamiento” de sensualidad no olvida el compromiso político y la lucha que Gabriel finiquita con sólo dos poemas, “Militancia” y el ya citado “No estás”.

Elegir, efectivamente, es crecer y el tránsito de la adolescencia a la madurez será para Gabriel doloroso. Hay pocas referencias a los años convulsos de la argentina posperonista y a la sanguinaria ignominia de los militares sublevados. Diríase que Gabriel recurre al pudor y se le agradece esta elipsis que le permite eludir la denostada poesía panfletaria. Menos es casi siempre mucho más.

Dos poemas desgarradores, especialmente el que rinde tributo a Felipe Caridi Iglesias, médico en el hospital de Salaberry desparecido en noviembre de 1976. Pórtico del exilio que emprende el poeta “con la pena del que queda vivo” (poema “No estás”).

Una ciudad que ya no podrá ser vivida nunca de igual forma (“cuando vuelvo a tus rincones / solo veo las ruinas del recuerdo / en el turbio lugar de la derrota”, poema “Te inventé y te quise”). La tragedia del exiliado es que superada la nostalgia de la patria es extranjero a donde va y cuando regresa de donde huyó. Definitivamente, Gabriel hará en Catalunya de su patria su destierro.

Con veintisiete años y en barco -como los republicanos vencidos embarcados en el buque mercante Stanbrook- Gabriel llega a la incipiente imperfecta democracia española y su primera reflexión es una pregunta que permanece incontestable después de casi cincuenta años (“quienes dejamos de ser / cuando no nos tocó morir”, poema “Esas calles”). Redacta en catalán el inventario del exiliado: pasaporte roto, reloj sin horas, foto caducada y el “carne de identidad de un país que ya no habito”, poema “Calaix”) y nos ofrece las claves de este eterno no regreso  en el poema “Cansado de volver” (“Me quedo donde estoy / con lo que tengo / y lanzo una vez más / la semilla en esta arena”) si bien al interrogarse sobre la posible última mirada del poeta regresa inexorable el pasado (“si hubo una última mirada / viste a papá sonriendo en la penumbra / como solo lo hacen algunos moribundos” // si hubo una última mirada / en ella estaba Pablo / con su asombro, su miedo y su tristeza”, poema “La última mirada”) reconfortado con “el latido de lo extraño en tus brazos” (poema “Todavía es posible”) y cerrando significativamente el libro con la promesa de navegar “sin llegar nunca a la costa que soñamos” (poema “Navegante”).

Gabriel es un apátrida cuyos versos anidarán en el corazón de su lector. La travesía junto a él es ya Ítaca.

Recuerdo ahora la cita de Tolstoi relativa a la aldea y lo universal. Y no puedo dejar de pensar que los poemas de Jacovkis guardan un vínculo con la pintura de Marc Chagall. La fantasía del amor, el jolgorio de la aldea, los ancestros, la negritud de la barbarie. Todo esto y más está presente en ambos. Te dejo a ti, lector de estas notas, la apasionante tarea de relacionar cada uno de los cuadros del pintor con cada uno de los poemas del poeta. Sugiero que el encaje de este puzzle delicioso lo hagas escuchando canciones de Atahualpa Yupanqui. A buen seguro será una tarde inolvidable.

Más información en:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2012/02/12/aquellas-pequenas-cosas-iii-el-calaix-gabriel-a-jacovkis-polak/

https://blocdejavier.wordpress.com/2012/05/22/el-patio-de-la-escuela/

https://blocdejavier.wordpress.com/2013/06/06/el-idioma-del-caminante/

https://blocdejavier.wordpress.com/2013/07/15/entonces-por-que/

https://blocdejavier.wordpress.com/2013/11/22/el-lugar-de-las-muertes-lejanas/

https://blocdejavier.wordpress.com/2014/11/25/el-caballo-muerto/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/06/08/la-llanura-y-la-montana/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/11/02/pedazos/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/10/26/evocacion/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2019/09/10/la-infancia-82/

https://blocdejavier.wordpress.com/2019/10/10/el-olvido-3/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/09/09/esas-calles/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/11/23/naufragio-3/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/11/04/el-reves-de-los-espejos/

https://blocdejavier.wordpress.com/2022/02/07/madre-2/

https://blocdejavier.wordpress.com/2022/02/15/la-tia-fanny/

https://blocdejavier.wordpress.com/2022/02/21/la-visita-2/

https://blocdejavier.wordpress.com/2022/03/02/el-gorrion-2/

https://blocdejavier.wordpress.com/2022/03/04/navegante/


el desordre de les mans (Gemma Gorga, 2003)

5 gener 2022

En el prólogo del libro el poeta Francesc Parcerisas nos advierte que la poesía de Gemma Gorga se compone de tres elementos: una temática vinculada a la realidad cotidiana, a sus propias vivencias y emociones; la riqueza de imágenes en la elaboración de los poemas y una voz poética cruda, incluso cruel.

En El desordre de les mans hay dos partes: las mans (primera) i el desordre (segunda). En la primera los sentimientos son eje central y aunque no siempre en estado puro pues hay espacio para la reflexión. En la segunda parte cobra un protagonismo indiscutible -que no único- el desamor.


servicio de lavandería (Begoña M. Rueda, 2021)

5 Desembre 2021

Hay trabajos duros, a menudo desagradables y mal retribuidos, que son imprescindibles, porque, sin ellos, sencillamente, nuestro mundo se pararía. Como el servicio de lavandería de un hospital.

A la visión épica que quiso darse de la lucha contra la covid en la primavera del año pasado, opone este libro la lírica del trabajo silencioso, imprescindible e invisible de tantos —de tantas, sobre todo— profesionales anónimos, triste y mal pagada retaguardia de estas duras batallas. Trabajos no aplaudidos a las ocho en los balcones; trabajos, en muchos casos, de mujeres explotadas; trabajos durísimos ya antes de que se les añadiera la constante proximidad de la muerte. Trabajos como el del servicio de lavandería de un hospital.

La muerte no comparece directamente —estamos en la retaguardia—, sino a través de signos: olores pertinaces, imágenes desoladoras. Se pone de manifiesto (este libro es también una denuncia) la desprotección de estas trabajadoras, ignoradas por todos. Pero el libro va mucho más allá de lo coyuntural: entrelazando la tragedia colectiva con la historia personal de la poeta, explora tanto la injusticia social como las miserias de la condición humana.

Como en las fases del programa de una lavadora automática, Servicio de lavandería comienza por el prelavado: una nota poética cargada de la vida cotidiana de esas periferias de los hospitales que no vemos, donde la miseria se depura para que sábanas y camisones vuelvan a un blanco inmaculado. Con una estructura de dietario, los poemas de lavado se ajustan a una descripción sobre las primeras semanas de la pandemia y son los más elocuentes. En aclarado, las fechas de los poemas remiten a un año antes, a marzo de 2019. El desamparo es otro: barcos pesqueros hundidos y una historia que se adentra en los vericuetos más íntimos de la autora. Los poemas de Servicio de lavandería son delicados, hablan del desamor y de la muerte, de la amargura de vivir, de los pequeños detalles con sentido que nos ayudan a sobrellevar la carga, de la invisibilidad de los que limpian la miseria de los enfermos y preparan a los muertos. En cetrifugado, epílogo sin fecha, sentencia: «escribo estos poemas igual que plancho el pijama de un niño enfermo».


viatge al centre (Gemma Gorga, 2020)

5 Novembre 2021

“Seria bonic saber on som, trobar un punt estable des d’on mirar, parlar, callar. Com en aquell univers confortable, amb la Terra al bell mig, que va somiar Ptolemeu. Aquí, en canvi, hi ha trenta-tres graons que no sabem si pugen, baixen o giren (la poesia, puja, baixa o gira?). Tot viatge al centre és un exercici de descentrament radical, al final del qual descobrim que no hi ha centre, o que n’hi ha infinits, o que no és on l’esperàvem, o que s’assembla massa a la perifèria. El centre de què? Sense atributs, sense atribucions: el centre és el lloc on el món es fa real. Ho sabem perquè, en un moment o altre, tots hi hem estat. Un carro tirat per cavalls alats ens espera per con-duir-nos a un indret que desconeixem. Per què no pujar-hi? Fet i fet, la poesia és tan poca cosa que pot arribar a ser-ho tot”

(Gemma Gorga, de l’epíleg)


El libro conta de sesenta y seis poemas que se presentan numerados y en orden ascendente hasta el poema treinta y tres y que a partir de entonces la numeración -inversa- desciende del treinta y tres al primero.

Vertebra este poemario la propia escritura, de tal manera que el libro opuede ser leído como una auténtica poética, toda una declaración de intenciones de la escritura de Gorga, siempre presidida por el concepto de esencialidad con un recurso constante a la condensación, sin menoscabo de la cotidianidad

“Viatge al centre és un llibre de meditacions servides amb una gran condensació poètica. Així, a ‘Incomptable’, defineix molt bé l’experiència amorosa quan diu que l’amor és singular, però el desamor acumulatiu. A ‘Espècie verinosa’, descriu de manera clara i succinta la naturalesa tòxica de la paraula. A ‘Encaix’, lamenta que els mots no s’ajustin a la mida que prenen les coses. En definitiva, la poesia de Gemma Gorga pot ser també un purgant natural per a tots aquells poetes que s’emborratxen amb les paraules(Bernat Puigtobella)

Más información en:

http://eltrapezi.com/gorga-viatge/

Poemas en:

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/12/22/anaximenes/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/12/06/naixement-dun-cargol-bover/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/11/27/gemma/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/11/13/tres-de-la-matinada/

https://blocdejavier.wordpress.com/2020/11/01/tipografia-de-linsomni/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2020/11/03/los-olivos-de-van-gogh-poemas-de-patricio-rascon-y-gemma-gorga/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2020/11/08/poemas-de-gemma-gorga-y-fotografias-de-francesca-woodman-ii/


animal de bosc (Joan Margarit, 2021)

5 Octubre 2021

“S’acosta l’absoluta soledat,
el futur que contemplen les gavines més altes”

(Joan Margarit, fragment del poema “Gavines”)

“Se acerca la absoluta soledad,
este futuro que contemplan las gaviotas más altas”

(Joan Margarit, fragmento del poema “Gaviotas)

Pocas semanas antes de morir, Joan Margarit dejó listos los poemas que componen Animal de bosque, la obra que juzgaba como “el mejor de mis libros”. El poeta escribió con pasión durante los últimos años, aprovechando la mirada nítida que le ofrecía tramo final de la vida.

El poeta Joan Margarit escribió su último poemario, “Animal de bosc”, en el tramo final de su vida, con la conciencia de que sería póstumo.

Publicado en catalán por Proa y en una versión bilingüe por Visor que es la que os recomiendo.

«Animal de bosque, último libro de poemas de Joan Margarit, supone un diálogo con la muerte sostenido a través de la conciencia y la memoria. Cuando el final de la existencia resulta inevitable, domina el deseo de encerrarse en el bosque de la propia intimidad para poner distancia frente a los ruidos y elegir aquellas cosas importantes que han formado el verdadero destino. El ser humano no se diferencia de los animales tan solo por la razón, sino también por su capacidad de amor. Es un animal de amor. La poesía y la música significan una apuesta por la verdad a la hora de recordar una vida». (Luis García Montero)

En “Animal de bosc”, l’autor interioritza la seva mort imminent i ens la fa veure –i viure– com quelcom que conclou, però sense perdre les ganes de viure, tal com ens explica en el seu preciós Vell malalt. (Rosa Peroy)

Más información en:

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/07/23/les-dues-nevades/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2021/04/24/amores-cotidianos-317-mujer-callada/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/06/22/animal-de-bosc/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2021/07/01/la-infancia-110/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/06/08/orfeu/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/07/21/amor-i-por/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2021/06/10/joan-margarit-versus-montserrat-gudiol/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2021/09/09/la-vida-y-la-muerte-206-dos-poemas-de-joan-margarit/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2021/06/03/la-raquel-de-joan-margarit/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/07/01/commovedora-indiferencia/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/07/29/gratitud/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/06/24/una-filla/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/07/14/canco-del-pati/

https://blocdejavier.wordpress.com/2021/06/16/la-muntanya-mes-alta/


tres deseos (Amalia Bautista, 2006)

5 Setembre 2021

Publicado por Renacimiento en su magnífica colección de Antologías, en este volumen reúne la poeta española Amalia Bautista poemas publicados entre 1988 y 2005.

Su poesía, en la que predominan los endecasílabos blancos y se revisan tópicos y mitos, se caracteriza por la perfección rítmica y el empleo de un lenguaje coloquial y una suave ironía para hablar de la cotidianeidad, del amor, el desamor, la soledad o la pérdida de las ilusiones.

Más información en:

https://www.poesiadigital.es/index.php?cmd=critica&id=40


árbol desnudo (José Cereijo, 2017)

5 Agost 2021

Publicado por Renacimiento en su magnífica colección de Antologías, con selección de Javier Lostalé.

La poesía José Cereijo (Pontevedra, 1957) se caracteriza por la expresión de inquietudes existenciales, el uso de una lengua poética precisa y natural y cierto clasicismo ético y formal. Es un poeta del silencio. Su obra poética contiene la maestría de pronunciar lo que está callado. El silencio, en principio, es aquello que se evoca. En el conjunto de sus versos late silenciosa la tarde en la ventana, la gloria del paisaje, la presencia de los que se fueron, la amistad de la luna y de la muerte. 

Más información en:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/tag/jose-cereijo/


canal (Javier Fernández, 2016)

5 Juliol 2021

Publicado en por Hiperión en el 2016, obtuvo el XXIII Premio de Poesía Ciudad de Córdoba Ricardo Molina.

Canal es un largo poema dividido en sesenta fragmentos y una coda, que investiga las consecuencias en el núcleo familiar de la muerte del hermano mayor. Cuando el hermano de Javier Fernández murió, el poeta tenía tres años. Creció y vivió en esa memoria, y luego estuvo reescribiendo el libro otros veinte años.

En palabras de Pablo García Baena, es una obra «desgarradora, con una gran carga dramática que emociona desde la desnudez».

Con una propuesta absolutamente novedosa, de estética radical, directa y sin concesiones, Canal dinamita los límites entre ficción y realidad. No es un libro de poesía al uso. Es una especie de narración segmentada, por piezas o indicios, que van completando los acontecimientos.


el no-res perdura sempre (Josep Gerona, 2021)

5 Juny 2021

“El teu pare et busca en els núvols del cel
¿Quines formes pren ara la teva ànima?
¿Quina nova mar és la teva cabellera?
El teu pare et busca sempre
En la cara de la lluna.”

(Josep Gerona, fragment del poema “Paridòlia”)

El no-res perdura sempre, de Josep Gerona, miembro fundador de Papers de Versàlia, ha sido galardonado con el X Premi Pollença de Poesia y lo ha publicado la editorial El Gall Editor.

Escrito a lo largo de diez años, el poemario es la historia de una supervivencia en medio de la desolación humana; una dolorosa elegía que ordena los poemas en cinco secciones; la primera de ellas presenta poemas compuestos antes del 2010, premonitorios y alegres. Las otras cuatro secciones, que siguen un estricto orden cronológico hasta el 2020 son una constante evocación emocionada y dulce, no exenta de un permanente desgarro y un desasosiego perpetuo. Esta meditada estructura dota al libro de un pulso férreo y permite orientar sus poliédricas aristas donde resuenan músicas y lecturas de un autor cultivado y reflexivo.

Tenía razón el jurado que le concedió el citado premio cuando sobre el poemario decía “El libro es una meditación sentida, pero no sentimental sobre la pérdida de una muy querida hija. Desde la premonición hasta la asunción, El no-res perdura sempre detalla un proceso lleno de dolor con emoción y delicadeza, en el que la herida del tiempo solo encuentra refugio en la música y las lecturas pautadas de los poemas”.

Reconoce con pesar -y punzante lucidez- el autor que la muerte de su hija no le ha enseñado nada ni le ha ayudado a entender mejor nada y que solo ha experimentado un intensísimo dolor que ha de acompañarle hasta el día de su propia muerte. No encontraréis, apreciados ciegos psicólogos, pizca alguna de resiliencia en esta elegía escrita bajo la gota malaya de la desesperanza, aunque se esbocen en la pared de la habitación unas rayas de sol. Padre e hija en un diálogo imposible pero en una comunión viable donde “la pols de la teva llum” es “cendra del meu cor”.

Hay en la primigenia estructura del poemario los acordes al piano de una marcha fúnebre donde primero los dioses les hablan a los hombres (Bach) de esos instantes de plenitud proustianos, utopía premonitoria de la galerna que resumen estos versos del poema “Com cadascú viu les coses” (“la meva única sort será a ver viscut amb tu un estiu més”), para posteriormente dejar que los ángeles canten (Mozart), evocación dulce de la hija alegre por el padre roto que ejemplifican estos versos del poema “a Maria” (“jo vull fer-te l’ofrena del dolor perquè me’l tornis transformat en alegría”) y donde, finalmente, los hombres terminan clamando a Dios y contra Dios (Beethoven) por la injusticia y desolación de la Nada en perpetua plenitud que tan poéticamente descubren los versos del poema “Inútil traïdor” (“queda tan lluny la teva vida que ja només la sommio”).

En esta epistemología del duelo reconozco que las trágicas coincidencias biográficas -misma edad de la hija, misma edad del padre- me predisponían a la identificación; tal vez buscará, autómata e irreflexivo, un espacio común allá donde la vivencia -es de perogrullo- solo cabe ontológicamente singular y excepcional. Que no exclusiva, y así es como el poemario constituye un glosario de similitudes de este traumático trance.

En este escueto registro de concomitancias en la poética del duelo figura la festividad de las navidades (“ja set nadals sense tu”), el deseo de imaginar el imposible de que sea la muerta quien viva la muerte del vivo (“que sola sense tu”), la premonición que otorgan los viejos retratos fotográficos (“davant d’una foto”), la idoloatría a los objetos personales (“en avançar” escribe Josep “en vaig posar una polsera de boletes de les que ella feia”), los aniversarios imposibles (“poema d’aniversari”, poema “d’ahir que haguessis fet dionou anys”)“ o el sentimiento de desasosiego o culpa por la vida que, con dificultades y a trompicones, se recompone (“inútil traïdor”, “supervivent”), la soledad del progenitor atravesando todo el poemario (en especial ese aniversario del padre sin la hija en “com ho podré fer”). Son una constante la referencia a los tiempos y lugares que la memoria tiene siempre presentes; en “encara em mires” la mística de las fotografías en estos versos “i tu em mires encara des de la foto de sobre el piano”, en “cadascú li costa” “pels mateixos trajectes fets amb tu”, en “paridòlia” “m’hauries ofert un escrit amb un dibuix”, en “com ho podré fer” es “al bar on dinàvem junts” o “m’hi menjo un gelat dels que t’agradavem”. Una ausencia ya sin futuro que se sintetiza en las chicas de la edad de la joven o que crecen dejando demorados en la retina del poeta aquellos, “els mateixos trajectes fets amb tu” o, simplemente, todas las voces -tenue y benditamente felices- del excelente poema “casa nostra”.

Querido Josep: esta tarde estuve de paseo con la Muerte y el pasado -¿no son, en realidad, lo mismo?- por el Raval y en La Central vi tu libro entre Garriga y Gimferrer y a una joven de catorce años, cuatro meses y diez días que lo leía embelesada. Lo has conseguido.

Más información en:

https://victormanosa.blogspot.com/2021/04/escrit-amb-ratlles-de-sol-la-paret-del.html

Josep Gerona versus Modest Urgell

la infancia (107): el patio de la casa


hijos de la bonanza (Rocío Acebal Doval, 2020)

5 Mai 2021

Editado por Hiperión, el poemario aborda en tres desiguales partes el tema del desencanto. En él hace un repaso preciso e irónico de la realidad de una generación a la que prometieron todo y se ha encontrado con crisis e incertidumbre.

“Hijos de la bonanza” es el canto de una generación no solo olvidada, sino también vilipendiada. Una generación que se ha quedado sin sueños ni ilusiones, los hijos de la bonanza que se han encontrado fuera de tiempo y lugar.

“La voz de Acebal tiene ecos de Antonio Machado («mi infancia son recuerdos de un piso a las afueras») o de Gil de Biedma («yo nací – comprendedme- en tiempo de internet y construcciones. En la televisión contaban el milagro: un nuevo mundo unido por la red, una Europa inclusiva y una paz – neoliberal- perpetua»). También de Ángel González. Su voz desemboca a menudo en el pesimismo: «¿qué haremos cuando todo termine en el desastre – como siempre-?») Acebal dibuja un nosotros femenino, el de una generación que ha tenido más oportunidades que ninguna, pero que siente que le han robado el futuro: «sabemos tres idiomas, hemos hecho un Erasmus en Francia y unas prácticas de verano en Finlandia; hablamos de la clase en nuestras clases de Historia o de Derecho, vamos de cuando en cuando a alguna mani y arreglamos el mundo cargando con botellas de cristal»” (Berta Ramos Guerra).

El poemario, a mi entender, va de más a menos. Los poemas del retrato laboral generacional son los más conseguidos, aunque en la última de las partes, dedicada al desencuentro amoroso, hay algunos destellos de genialidad que permiten recuperar el buen tono del libro.

Más información en:

https://www.culturamas.es/2020/11/08/hijos-de-la-bonanza-desencanto-generacional/

Hijos de la bonanza en fragmentsdevida:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2020/11/13/rocio-acebal-versus-michele-del-campo-i/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2020/11/17/rocio-acebal-versus-michele-del-campo-ii/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2020/11/23/rocio-acebal-versus-michele-del-campo-iii/

 


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