Salir rana (Pedro Flores del Rosario, 2016)

5 Març 2017

salir-ranaSalir rana es una antología del poeta canario Pedro Flores bajo selección del escritor Vicente Gallego y editada por Renacimiento. En el libro se ofrece una visión del trabajo del isleño que recorre los más de treinta años dedicados a la poesía.

Las publicaciones de Editorial Renacimiento saben aunar la calidad de los poetas con una digna presentación, austera y económica.

La antología contiene una selección de sus libros Nunca prendimos París (1998), La poética del fakir (1999), Al remoto país donde sonríes (2006), Al este del desdén (2008), La poesía debe ser como la bala que mató a Kennedy (2011), El último gancho de Kid Fracaso (2012), Como un león de piedra en el arqueológico de Bagdad (2011), Como pasa el aire sobre el lomo de una bestia (2014), El don de la pobreza (inédito).

El prólogo, del propio Vicente gallego, destaca una de las características más notables de Pedro Flores: el humor.

“Pero, sobre todo, la virtud principal de este humor es que brota de una raíz más honda, de una asunción consciente, y por tanto sinceramente compasiva, de las tribulaciones a las que se ve sometida la condición humana. Los muertos queridos de Pedro, que tan a menudo se pasean por sus libros con alpargatas, están muy vivos, los ha sabido resucitar de cuerpo entero su palabra; pero lo más chocante es que además parece que estén casi contentos. Este humor del poeta es pura ternura para con su hermana muerta, para con el tío Manuelito al que le dedica uno de los poemas más emocionantes de esta antología, para con su abuela y con su abuelo a los que corresponden otros dos de los textos más sentidos del conjunto, para con tantos otros familiares que, llegado el momento, abren los brazos como una enredadera y dispersan la genealogía del autor a lo largo y ancho del gran árbol de la entera humanidad”

Textos de Pedro Flores en este blog:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2016/09/27/poemas-de-pedro-flores/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2017/02/02/poemas-de-pedro-flores-ii/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2017/01/29/la-vida-y-la-muerte-66-tres-poemas-de-pedro-flores/

https://blocdejavier.wordpress.com/?s=pedro+flores


El hijo muerto (Begoña Abad, 2016)

5 febrer 2017

15192559_10154682524641866_193306715264187068_nPublicado con esmero y exquisito gusto por Babilonia Ediciones, esta pequeña joya contiene treinta poemas escritos por Begoña Abad e ilustrados por Eva Iglesias y Edu Barbero. El CD que se incluye nos permite disfrutar de la versión sonora de los poemas de Begoña en la voz del poeta y rapsoda Vicent Camps que mantiene un equilibrio entre la emoción y la profesionalidad. No son necesarios grandes escarnios ni tonos melodramáticos para transmitir el dolor. A propósito de que fuera un hombre quien recitará poemas que hablan del dolor de una madre hubo en el momento de su publicación un debate estéril auspiciado por feministas recalcitrantes. La elección de Vicent, una voz masculina, es una muestra más de la generosidad de Begoña; nos ofrece la versión austera y hace innecesaria la discriminación positiva. Hay otros terrenos, bien lo sabe Begoña, donde las mujeres deben plantar batalla pero el terreno de los sentimientos no tiene una exclusividad de género.

En los poemas Begoña sabe reproducir siempre de manera suave, sin ofrecer más que unos pocos detalles, la estancia hospitalaria, los recuerdos de la infancia, la vida rural -pobre de solemnidad, el parto es un establo- y la necesidad de “salir a flote” que es, en verdad, tarea condenada al fracaso pues toda muerte es eterna tanto para quien fallece como para quien le sobrevive.

En este sentido, en mi modesta opinión, sólo me he quedado con las ganas de más poemas respecto a la mirada de la hermana ya que si difícil es para los padres afrontar el futuro con la pérdida del hijo encomiable es para la hermana mayor crecer con la sombra perenne de una ausencia.

michael-zavros-phoebe-is-death

No necesito un hijo que me quiera,
ni que sea feliz, ni hermoso,
ni que triunfe y me sonría,
ni un hijo que me cuide,
me proteja, me tutele.
Necesito, simplemente,
un hijo que me sobreviva
y al que poder amar hasta el final.
Si me faltara,
¿qué haría yo con tanto amor
como me crece para él
cada mañana?

Autor: Begoña Abad, poema I del libro “El hijo muerto”

Ilustración: Michael Zavros, “Phoebe is death”

Más poemas del libro en:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2017/02/05/begona-abad-versus-montserrat-gudiol-poemas-de-el-hijo-muerto/


Breve testimonio de una mirada (Ana Vega, 2010)

5 Març 2016

breve historia de una miradaEditado por Amargord y con un diseño de cubierta del queridísimo Dani Orviz, la poeta asturiana presenta en este su segundo libro un compendio de poemas del dolor, de la ausencia y de la soledad.

La desolación es el resultado de la mirada de Ana Vega en un poemario breve y conciso, cortado con una precisión contundente que desnuda cuerpo, alma y lenguaje. Tiene razón Francisco Alba cuando en el prólogo conecta la poesía de Ana Vega con la desnudez y desolación de Samuel Beckett.

Unos textos estructurados en cuatro movimientos donde destaca el rigor de la unidad y el estilo coherente, seco e intenso, fluido y sabio, de unos versos condenados a la degustación tranquila en reiteradas lecturas de poemas feliz e inteligentemente construidos.

“Me gusta la literatura que me conduce a lugares desconocidos, que exige al lector, que me obliga a mantener una sinceridad extrema conmigo misma, estar atenta. Desconfío de toda facilidad, de todo ornamento innecesario, de las palabras que no nos descubren nada nuevo y sobre todo de la escritura que nos conduce al vacío. Siento la escritura como una especie de precipicio que has de saber salvar, el reto de dar siempre un paso más, de buscar nuevos cauces, abrir nuevas vías.” (Ana Vega)

Textos de Ana Vega en: 

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2016/02/09/poemas-de-ana-vega/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2016/03/02/poemas-de-ana-vega-ii/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2016/02/19/poemas-de-ana-vega-y-pinturas-de-daphne-todd/


Mur (Gemma Gorga, 2015)

5 febrer 2016

mur de gemma gorgaEditado por Meteora, el libro se divide en tres secciones; Murades, Murta y Murmuri.

Hay en todo el poemario recuerdos de la infancia y una utilización exquisita del lenguaje, depurado y esencialista, que permite al lector conmoverse y reflexionar.

El título de la primera sección se refiere, como aclara la cita inicial, a las mujeres que a partir del siglo XII y durante toda la Edad Media se recluían de por vida en una celda tapiada adherida al muro de una ciudad, una iglesia o un monasterio. Allí se mantenían de la limosna de quienes pasaban, y se dedicaban a la meditación y el consejo. Gorga encuentra en ellas una contrafigura de la soledad contemporánea.

Hay muchas más cosas en esta sección, también recuerdos de infancia, y sobre todo un análisis con bisturí pero sin anestesia de los motivos de ese encierro interior.

La segunda sección del libro, “Murta”, se refiere, claro, al arbusto. En la definición que encabeza esta parte se subrayan sus flores blancas, solitarias y perfumadas, y también sus hojas endurecidas y lampiñas. Los temas no cambian en esta sección: recuerdos de infancia y veranos, reflexiones en torno a la presencia de la palabra.

“Murmuri” (Murmullo) recurre nuevamente a los recuerdos familiares, elegías, la viudedad, cómo buscar a los demás no en aquello que tienen, sino en aquello de lo que carecen.

Más información en:

http://www.editorialmeteora.com/libro/mur/188


La prada dels bedolls (Anna Rossell, 2015)

5 gener 2016

la pradera de los abedulesPublicado por InVerso, el poemario bilingüe de Anna Rossell rinde tributo a las víctimas de la barbarie nazi en los campos de exterminio. Es una edición sencilla pero digna y donde el equilibrio entre el catalán -idioma original de los textos- se combina con una traducción al castellano de la misma poeta.

Auschwitz-Birkenau. La prada dels bedolls. // La pradera de los abedules es un poemario nacido de una necesidad perentoria: la de intentar imaginar y hasta de compartir, en la medida en que ello es posible, el sufrimiento humano extremo causado por el propio ser humano. Desoyendo la sentencia de Adorno “Escribir poesía después de Auschwitz es una aberración”, Anna Rossell se adentra en aquel mundo precisamente a través del lenguaje poético como la posibilidad más adecuada para representar el horror y participar de su vivencia. Consciente de que el sufrimiento es irrepresentable, en tanto que pertenece a un ámbito distinto al de la representación y por el hecho de que lo vive la propia víctima y es intransferible, la autora se acerca al sufrimiento de otros como un ejercicio catártico de aproximación y comunión con las víctimas.

Los poemas de Anna son breves, precisos, como relámpagos o instantáneas paradas en el tiempo.

Viçent Villatoro, en el prólogo, certifica que “Anna Rossell ha elegido una expresión, en sus poemas, austera, parca, esencial. Sabe que en estas formas de hablar del Holocausto hay límites peligrosos. La evocación del mal y del dolor rehúye el uso de la retórica, la construcción barroca, el énfasis sentimental” 


37,6 (Tulia Guisado, 2015)

5 Novembre 2015

“Nunca hubo un día más largo,
ni una noche más oscura.
Temblaban los pájaros en las azoteas
y los gorriones cerraron sus picos
cuando llegó el alba. Silencio

(Tulia Guisado, fragmento del poema “Muerte”)

37,6 tuliaEditado por Legados Ediciones Nerwriters, la frontera entre la sanación y la enfermedad son unas pocas décimas de un termómetro hospitalario.

Lo he pensado varias veces y no sé si el libro de Tulia contiene un único poema fragmentado de manera coherente o es una figura poliédrica que aborda en diferentes poemas el mismo tema. Creo, honestamente, que lo primero se aproxima más a esta exposición desnuda del dolor pero encuentro virtudes adicionales en la posterior segmentación de la autora que facilita al lector ocasional una manera más cómoda de afrontar el descenso al infierno al que se le invita. Los hombres malos agradecerán poder acotar la lectura y digerirla sin que llegue afectarles lo más mínimo; en general hay gente que pasa por las desgracias ajenas como de puntillas, bajo un manto que censura a los seres aquejados por la enfermedad. De puntillas o evitándolos, o todavía peor, criticando su falta de acoplamiento a la existencia.

Sorprende gratamente en el libro de Tulia que ha sabido eludir una narrativa sentimental pero también ha evitado el recurso a una poética oscura, pretenciosa filosóficamente, con la elaboración de metáforas más propias de un estilo gótico.

El estilo es brillante y directo, con una riqueza exquisita en la claridad y la profundidad. Y, el mayor logro, permitirnos participar de este dolor tan bien expuesto, tan físico a la par que psíquico;  sucumbimos entre el respeto a la mujer herida y la admiración a la poeta lúcida. En varias ocasiones la poeta-mujer-madre repetirá, como un leit motiv “No hay palabras. Esto no son palabras.” Es, sin duda, una forma poner de manifiesto la impotencia para verbalizar el drama y es, también, una renuncia o una declaración de la incapacidad del lenguaje para aprenhender la magnitud del dolor. Y la forma más sencilla, contundente y completa de expresarlo, de ahí la sabiduría y grandeza de la poesía de Tulia.

Además, cosa infrecuente, Alfredo Piquer y Federico Delgado nos obsequian con un prólogo y un epílogo, respectivamente, que están “casi” a la altura del texto de Tulia. En este casi no deben ver un desmérito, al contrario. Tulia es mucho Tulia.

De la hondura literaria de Tulia darán cuenta poemarios posteriores que serán igual de buenos que éste. De la hondura humana vamos ya sobrados con esta primera entrega.

Finalmente unas palabras de Santos Domínguez que resumen mejor que yo este libro: Con una intensidad emocional casi insoportable y una expresión desbordada hasta el límite de la pesadilla febril y de la irracionalidad, Tulia Guisado completa en 37’6, desde ese texto inicial al que lo cierra, un poema-libro articulado -desgarrado convendría quizá más- en veintinueve partes, pero escrito a borbotones de sangre y de palabras”.

Interesados en adquirir el libro:

http://legadosediciones.blogspot.com.es/2015/04/376-tulia-guisado.html


Sarajevo (Izet Sarajlic, 2013)

5 Octubre 2015

“¿Mi vida futura?
Quizá ni siquiera exista.
Tendría todavía muchas cosas que decir en este poema
pero
en esta alma
se ha amontonado
tanta tristeza,
tanta desilusión,
tanta amargura,
tanta desesperación,
que simplemente no me encuentro con fuerzas de continuarlo.”

(Izet Sarajlic, fragmento del poema “Adiós a la calle rey Tvrtko”)

 

12002224_403498926513870_1432098926718416485_nEditado por Valparaíso, esta antología de poemas de Izet Sarajlic (1930-2002) describe las vivencias extremas del poeta bosnio durante el cerco a la ciudad (1336 días). El sitio a Sarajevo superó siete veces al de Stalingrado durante la II Guerra Mundial.

“Ser el poeta de una ciudad como Sarajevo, tan tocada por la muerte y la desolación, atravesada por las desgracias y el sufrimiento, muestra de los dos extremos de la fragilidad, de la dignidad humana, sólo podía corresponderle a un hombre sencillo, de paso lento, acostumbrado a mirar con curiosidad y a viajar en tranvía”

(Fernando Valverde, autor de la selección y el prólogo del libro)

Durante la guerra, el momento más doloroso que tuvo que afrontar Sarajlic fue la muerte de sus hermanas. Con una diferencia de cincuenta días las enterró a las dos, con sus propias manos, de manera clandestina.

Los versos también señalan a los culpables; la traición de muchos de sus amigos serbios, que disparaban sobre la ciudad desde las colinas, entre ellos el mismísimo Radovan Karadzic, y el sufrimiento de los habitantes de Sarajevo.

Entradas vinculadas a este poemario:

https://blocdejavier.wordpress.com/2015/10/02/una-calle-para-mi-nombre/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2015/10/04/izet-sarajlic-en-sarajevo-poemas-del-cerco-a-la-capital-bosnia/


%d bloggers like this: