La misma luna, distintas miradas

19 juny 2013

Christian Schloe - 01
La noche cae rendida
cansada del lugar
que no ocupas en mi vida.
Tu allí…yo aquí…
miramos la misma luna
con diferentes perspectivas.
Cierro los ojos, respiro…
se me evoca tu mirada solitaria
soñando como yo, en tu ventana.
Tu sombra se resiste a abandonarme
y corona mis insomnios con tu imagen.
Mi mente te sueña desnudo
y desea viajarte sin escalas,
por pequeñas calles desoladas.
¡¡Ven!!, habita mi cuerpo,
avanza a tientas
e interpreta con tu tacto
mi piel desierta.
Vacía mi garganta de gemidos,
gritos salvajes de silencios gozosos.
Sigue el vaivén de mi cintura,
átame a tu locura,
tortura mi cuerpo con tu ternura.
Sostén tu ansia irrefrenable,
inunda de pasión febril mi sexo,
retuérceme en el éxtasis del delirio,
Asómate al abismo de mi alma,
apaga mi arrebato con tus besos
y déjame en calma.
Enfréntate a mi,
y convierte tu lengua
en el bálsamo de mis heridas.

Autor: Jessica Murillo Ávila

Fuente original:
http://semesubenloscolores.wordpress.com/2013/06/09/la-misma-luna-distintas-miradas/#more-461
Ilustración de Christian Schloe


Claro

18 juny 2013

Lucien Freud - Interior in Paddington (1951)

Me miro en una foto
de cuando tenía veinte años,
y no me reconozco.
“No puede ser -me digo-
que ese inocente con cara
de pan ázimo, sea yo.
Qué ha hecho de mí, la vida”.
Y me sirvo otro trago.
Y luego otro. Y otro.
Y empiezo a verlo todo
muchísimo más claro.

Autor: Karmelo Iribarren

Ilustración: Lucien Freud, “Interior in Paddington” (1951)


la pelea

17 juny 2013

George Wesley Bellows - El Knock Out
Miré a la vida de frente,
y ella me devolvió la mirada.
Tengo varias cicatrices
de entonces. A veces
las miro y me hablan,
me dicen que estuve allí,
que me dejé el alma
en la pelea. Que si sigo
pateando estas aceras
no es por pura casualidad.

Autor: Karmelo Iribarren

Ilustración: George Wesley Bellows, “el Knock Out”


Los pechos de Magaly

14 juny 2013

Los pechos de Magalypits
son dos enormes girasoles
que penden de su cuerpo.
Atropellan desconocidos
y se desbordan sin recelo.
La cintura no es estrecha,
pero la curva de sus caderas
es como para entrar en la vida
y no salir sobria.
Su monte de venus…
un inmenso clavel negro.

Yo quisiera leer los pechos de Magaly
y encontrar a Dios entre sus piernas.

Autor: Silvia Tomasa Rivera


Lo que no es poco

13 juny 2013

De que soy el hombre más feliz
del mundo, nada,
ni trato de parecerlo.
Soy un hombre de 35 tacos,
del montón,
ni guapo ni tampoco un disparate,
que vive más o menos bien
ahora, sólo más o menos,
bien, ahora
que ha pasado del trinque
y demás historias para no dormir
en las que estuvo metido
hasta las cejas
cerca de quince años
Ese soy yo.

De feliz, nada.
Acaso
moderadamente en paz
conmigo mismo
A veces.

Lo que no es poco.

Autor: Karmelo C. Iribarren

Ilustración: Alex Katz,”John” (1989)


La mujer estaba desnuda

11 juny 2013

Egon Schiele - Desnudo femenino (1910)

La mujer estaba desnuda.
Llegó un hombre,
descendió a su sexo.
Desde allí la llamaba a voces cóncavas,
a empozados lamentos.
Pero ella
no podía bajar
y asomada a los bordes sollozaba.

Después, la voz, más tenue
cada día,
ya se iba perdiendo en remotos vellones.

La mujer sollozaba.
Tendió grandes pañuelos
en las lámparas rotas.

Vino la noche.

Y la mujer abrió de par en par
sus inexhaustas puertas.

Autor: José Ángel Valente

Ilustración: Egon Schiele, “Desnudo femenino” (1910)

 


el crimen

10 juny 2013

Munch - asesino en la alameda (1918)

Hoy he amanecido
como siempre, pero
con un cuchillo
en el pecho. Ignoro
quién ha sido,
y también los posibles
móviles del delito.

Estoy aquí
tendido
y pesa vertical
el frío.

He sido asesinado.
(Descarto la posibilidad del suicidio).

La noticia se divulga
con relativo sigilo.

El doctor estuvo brillante, pero
el interrogatorio ha sido
confuso. El hecho
carece de testigos.
(Llamada la portera,
dijo
que el muerto no tenía
antecedentes políticos.
Es una obsesión que la persigue
desde la muerte del marido.)

Por mi parte no tengo
nada que declarar.
Se busca al asesino;
sin embargo,
tal vez no hay asesino,
aunque se enrede así el final de la trama.

Sencillamente yazgo
aquí, con un cuchillo…
Oscila, pendular y
solemne, el frío.
No hay pruebas contra nadie. Nadie
ha consumado mi homicidio.

Autor: J.A. Valente

Ilustración: Munch, “asesino en la alameda” (1918)


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